Corriente Marxista Internacional

El otro día en la estación madrileña de Atocha pude ver un cartel en el que se mostraban dos imágenes de la misma persona; perfecto reflejo de nuestro sistema actual, cruel e injusto: ¿Tú o yo?

En la primera de las imágenes se podía ver a una mujer resignada, cuyo título rezaba así: "Ella quiere trabajar en UNA agencia" La segunda imagen, donde sale la misma persona, sonriente y pletórica, nos informa: "Ella quiere trabajar en SU agencia". Observando este cartel se pueden deducir varias incógnitas, según el punto de vista desde el que se miren. Desde la perspectiva que nos ofrece el "Establishment" podríamos deducir que una persona es más feliz trabajando para ella misma que para otras personas. Es correcto, y no hay nada que objetar. El problema se presenta si ahondamos en esta simple reflexión: ¿Es posible que todos trabajemos únicamente para nosotros mismos, o es necesario que para que alguien trabaje en SU empresa haya trabajadores que trabajen en UNA empresa? ¿Lo interpretamos como una persona feliz y otro montón de personas resignadas?

La realidad es que este sistema nos pone en la selvática situación de que "a mayor capacidad, mayor necesidad cubierta". El día que seamos capaces de ver más allá y descubramos que todos podemos vivir en un mismo plano, una misma clase y, en conclusión, libres e iguales, habremos llegado a la sociedad humana. Hasta ese día solo nos queda esperar sentados o luchar de pie.


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