Corriente Marxista Internacional

Vivimos una nueva etapa en la lucha de clases. La crisis económica está desatando cotidianamente una cascada de ataques contra el movimiento obrero y sus organizaciones y, que duda cabe, esta ofensiva muy probablemente no haga más que recrudecerse en el futuro. Con el objetivo de amedrentar y doblegar la voluntad de resistencia y lucha de los oprimidos, la clase dominante recurre a todo su arsenal. Una de las armas que está empleando a fondo es la represión policial y jurídica contra las luchas obreras, criminalizarlas e imponiendo penas de cárcel y multas severas contra todos aquellos activistas, sindicalistas, estudiantes y organizaciones que osan luchar y rebelarse contra las injusticias.
En los últimos meses hemos tenido abundantes ejemplos al respecto. Desde las penas de cárcel contra los trabajadores del metal de Vigo por las movilizaciones convocadas en 2007, hasta los trabajadores del aeropuerto de El Prat, a los que quieren imponer penas de hasta 5 años por el conflicto que protagonizaron en verano de 2006. También la represión que sufren los trabajadores del campo andaluz, organizados en el Sindicato de Obreros del Campo (SOC), que tienen pendientes más 270.000 euros en multas por la convocatoria de movilizaciones, o la ofensiva de multas administrativas que está sufriendo el Sindicato de Estudiantes por las movilizaciones convocadas en defensa de la enseñanza pública, que suman ya casi 3.000 euros.
La clase dirigente va a utilizar todos los medios para destruir las organizaciones que con tanto esfuerzo ha construido la clase trabajadora. Por ese motivo ahora es más necesario, si cabe, dotarnos de unas finanzas revolucionarias, garantizar la independencia económica de nuestras organizaciones para garantizar su independencia política, y recuperar las mejores tradiciones del movimiento obrero en este terreno. Así fue como se levantaron nuestros sindicatos y los partidos obreros, con el apoyo sacrificado de todos sus militantes, con sus cotizaciones mes a mes, con sus campañas financieras. Así fue como se mantuvieron las huelgas y el apoyo a los despedidos y sus familiares, organizando cajas de resistencia, y así también se levantó la prensa obrera, capaz de informar de la verdad que viven día a día los trabajadores y de sus luchas. Estas son las tradiciones en las que nos basamos los marxistas de El Militante.

¡Apóyanos económicamente ara fortalecerlas!

Nueva página

Para mantenerse al día con nuestras actualizaciones, por favor visite nuestra nueva página en luchadeclases.org