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El 6 de octubre se celebra el X Congreso de la sección sindical de CCOO de Navantia-Ferrol, antes Izar. Es un congreso importante ya que el plan de reconversión de Izar firmado el 16 de diciembre del año pasado cambió sustancialmente la realidad labo El 6 de octubre se celebra el X Congreso de la sección sindical de CCOO de Navantia-Ferrol, antes Izar. Es un congreso importante ya que el plan de reconversión de Izar firmado el 16 de diciembre del año pasado cambió sustancialmente la realidad laboral de la fábrica porque con las prejubilaciones desapareció la generación que dio forma al movimiento sindical de la Bazán y porque las compañías auxiliares tienen ahora mucha más plantilla que la empresa principal, incluso incurriendo descaradamente en el prestamismo laboral.

La subcontratación es el principal problema de la factoría, por dos motivos: 1) el deterioro de las condiciones laborales de los trabajadores subcontratados, no sólo en el aspecto económico o social, sino también en el de prevención de riesgos; 2) el desmantelamiento de la empresa en beneficio de los empresarios de las compañías. La situación, que ya es preocupante ahora, amenaza con agravarse porque Navantia quiere introducir la subcontratación en cadena, o sea, subcontratar con unas pocas compañías grandes que, a su vez, subcontraten con las medianas y pequeñas.

Hasta ahora, el comité de empresa miró para otro lado en todo lo relativo a la subcontratación. El Sector Crítico vamos a defender en el congreso que haya un cambio radical de actitud, no sólo por ayudar a los compañeros de las auxiliares, sino porque la subcontratación también perjudica a los trabajadores de la principal porque cuando en una misma fábrica existen dos mundos laborales muy diferentes, siempre tienden a igualarse. En otras palabras: si los trabajadores de compañías no mejoran su situación y se acercan a las condiciones laborales de la principal, seremos los de la principal los que nos iremos acercando a las suyas. Esta es la disyuntiva.

Hay que abandonar la pasividad, hay que actuar para cuestionar el modelo de empresa que se está implantando. Y para ello hay que partir de una premisa: los grandes temas sindicales sólo se pueden afrontar si todos los trabajadores del recinto luchamos unidos, como se demostró durante el último convenio y durante el plan.

Pasar a la ofensiva

Los primeros objetivos deben ser dignificar las condiciones laborales de los trabajadores de compañías y ordenar la industria auxiliar, con medidas como la prohibición de la subcontratación en cadena, un acuerdo-marco que regule los aspectos laborales más importantes para el conjunto de las auxiliares, los topes a la precariedad, la creación de bolsas de trabajo, el derecho a la subrogación de los contratos o una única compañía por actividad. CCOO debe preparar un plan de lucha para conseguir estas reivindicaciones.

Pero que a día de hoy sea imposible sacar el trabajo adelante sin la subcontratación no debe llevarnos a abandonar el objetivo a largo plazo de acabar con ella a través de la integración en la principal de los trabajadores de compañías que trabajan de forma permanente en el recinto de la factoría.

Los críticos defendemos que la mejor fórmula para abordar todos estos problemas es la formación de una sección sindical única de Navantia y las compañías. En el pasado, el movimiento sindical de clase luchó contra las divisiones gremialistas. Hoy tenemos que luchar contra las divisiones creadas por el fenómeno de la subcontratación masiva y actuar como lo que somos: una sola clase obrera, que el problema de unos sea el problema de todos. La principal responsabilidad para lograr esto recae sobre el movimiento sindical de la empresa principal.

Superar la actual debilidad sindical requiere dos cosas: 1) la participación activa de los trabajadores, y 2) una acción sindical adecuada, lo que significa forjar la unidad con los trabajadores de compañías y dar un giro sindical a la izquierda, hacia un sindicalismo reivindicativo, combativo, asambleario y sociopolítico, en definitiva, hacia el sindicalismo que estuvo en la base de las grandes conquistas laborales y sociales del pasado y que hizo de CCOO la fuerza decisiva en los astilleros de Ferrol.

Última hora: el Sector Crítico se consolida

Al cierre de esta edición nos llegan los resultados del congreso. La candidatura oficialista obtuvo 10 miembros en la nueva ejecutiva y la del Sector Crítico, 4. La correlación de fuerzas en la ejecutiva saliente era 12-4. Entre otras, el congreso aprobó por unanimidad una resolución en solidaridad con la revolución venezolana.