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A las 8 de la tarde del 3 de julio finalizaba una impresionante asamblea del Sindicato de Obreros del Campo - Sindicato Andaluz de Trabajadores (SOC-SAT) frente a la Casa Rosa, sede provisional de la Junta de Andalucía, y ante un amplio despliegue de policía. La asamblea, de mil mujeres, hombres, jóvenes y veteranos, decidió conceder una tregua tras haber arrancado una fecha para reunirse con la Junta.
A las 8 de la tarde del 3 de julio finalizaba una impresionante asamblea del Sindicato de Obreros del Campo - Sindicato Andaluz de Trabajadores (SOC-SAT) frente a la Casa Rosa, sede provisional de la Junta de Andalucía, y ante un amplio despliegue de policía. La asamblea, de mil mujeres, hombres, jóvenes y veteranos, decidió conceder una tregua tras haber arrancado una fecha para reunirse con la Junta.
La asamblea se realizó tras cuatro días y tres noches de una movilización que empezó con la marcha de 40 kilómetros desde Villaverde del Río a Sevilla, bajo un sol abrasador. Una vez llegó, se formó un piquete frente a la Casa Rosa, para presionar al presidente de la Junta, Griñán, que dijo tener la agenda llena durante un año.
Las reivindicaciones que Griñán parece no tener tiempo de escuchar son:
1) Garantizar cuatro meses de trabajo al año para todos los parados: un Plan de Empleo Rural especial.
2) Cobertura de desempleo indefinido a toda persona en paro e incremento de las pensiones mínimas.
3) Moratoria del pago de hipotecas mientras se esté en paro.
4) Nacionalización de las empresas que presenten EREs.
5) Que los trabajadores inmigrantes y sus familias estén incluidos en estas medidas y puedan acceder a las prestaciones sociales en pié de igualdad con los nativos.
6) Duración del subsidio agrario y renta agraria de 10 meses, equiparando al SMI. Eliminación de las 35 peonadas como requisito para solicitar el subsidio.
7) Condonación de la Seguridad Social (REASS) los días que no se trabajen.
En las asambleas del sindicato las reivindicaciones se vinculan a la transformación revolucionaria de la sociedad. Dichas medidas van en dirección opuesta a la política del gobierno, constituyen un programa de transición revolucionario.
La primera tarde de piquete hubo carga policial, empezando con la agresión y lesiones a Juan Manuel Sánchez Gordillo, dirigente del SOC y diputado andaluz por IU. Fue en el momento más inesperado, aprovechando el cansancio físico tras la marcha. Varios policías lo inmovilizaron retorciéndole el brazo y arrastraron, uno de ellos llegó a decir: "Este hijo de puta se cree que somos Hermanitas de la Caridad". El piquete resistió. Los pueblos han reaccionado enviando más obreros al piquete, incluso Jódar que está a 300 kilómetros. Al día siguiente la policía se llevó a un joven de Espera, tratando de provocar un enfrentamiento violento, que el sindicato supo evitar. Este joven sufrió en comisaría humillaciones, insultos y maltrato psicológico durante toda la tarde. Luego, cuando el sindicato consiguió su liberación, el joven se reincorporó a la lucha. Este ha sido el ambiente que se ha respirado.
Sindicatos y partidos obreros deben apoyar esta lucha. En estos días, hemos visto cómo algunos militantes del PCE y CCOO han apoyado la marcha y el piquete. Las medidas que piden los jornaleros sólo cuestan 5.000 millones de euros, mucho menos de lo que el gobierno está dando a los bancos. Esta lucha va a ser larga. Los luchadores del SOC-SAT saben que es necesaria una huelga general que, convocada por CCOO y UGT, abriría las compuertas de la movilización general a nivel estatal.
 
Vídeos en www.sindicatoandaluz.org