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El 19 de mayo, los sindicatos CCOO, UGT, CGT y USO convocaron una huelga de cuatro horas para exigir a la patronal del sector de jardinería la apertura de negociaciones para la renovación del Acuerdo Madrid. Esta huelga fue un rotundo éxito. El seguimiento fue prácticamente del 100% y a la concentración asistieron 2.000 trabajadores del un total de 3.000 que forman la plantilla del sector.

La actitud de la patronal sólo se puede calificar de provocadora. Tres días antes convocó a los sindicatos para negociar los servicios mínimos, ¡¡para una huelga de cuatro horas!! Los sindicatos correctamente abandonaron la sala inmediatamente ante este mayúsculo insulto.
Ante los repetidos requerimientos de los sindicatos para renovar un acuerdo que se revisó por última vez en 2001, la respuesta de estos señores ha sido la de decir que "no era el momento adecuado para la negociación, debido a la situación de crisis" y calificando las subidas salariales producidas en 2009 de "muy importantes". Toda una provocación para los trabajadores que llevamos años perdiendo poder adquisitivo, sufriendo la presión de los encargados, el deterioro paulatino de nuestras condiciones de trabajo, y el racaneo de las empresas, siempre para mantener sus escandalosos beneficios. La huelga ha estado plenamente justificada. Sólo se consiguen avances serios en nuestras condiciones de trabajo a través de la lucha y ahora no va a ser de otra forma.

El 19 de mayo debe ser un primer paso

Es evidente que la cerrazón de la patronal sólo se puede romper con una lucha fuerte y contundente. En ese sentido, la huelga del 19 de mayo ha sido un paso adelante pero debe ser el preludio de un plan de movilizaciones más amplio, con mayor duración en el tiempo y que debe ser preparado concienzudamente.
En primer lugar los sindicatos deben elaborar una plataforma reivindicativa concreta (jornada laboral, condiciones de contratación, aumentos salariales que exigimos, medidas de seguridad e higiene, etc.). Esta plataforma reivindicativa la debemos discutir los trabajadores en asambleas, donde todos tengamos la posibilidad de intervenir para dar nuestra opinión (para mejorar o completar dicha plataforma) y tomar decisiones. En ese sentido, la reivindicación de la municipalización del servicio que damos debe ser uno de los objetivos de la lucha. Tenemos que dar a conocer que durante 2008 el Ayuntamiento concedió a las empresas de jardinería 150 millones de euros; a estas mismas empresas que, como todo el mundo sabe, incluido el Ayuntamiento, que mira para otro lado, incumplen sistemáticamente el pliego de condiciones con el mayor descaro.
Las asambleas deberían elegir comités de huelga para encargarse de seguir en el día a día los detalles del desarrollo de la huelga (organizar el reparto de la propaganda en las casetas, responder organizadamente a las probables provocaciones de las empresas, etc.). Estos comités deberían elegir representantes para la creación de un comité de huelga central, encargado de coordinar la huelga en todo Madrid. Este es el mejor método para hacer partícipe a los trabajadores en la organización de la huelga.
Otro aspecto importante para generar la fuerza necesaria para ganar esta lucha, es tomar medidas para ganar a la opinión pública. En su mayoría son trabajadores que sufren similares condiciones de trabajo que nosotros. Es imprescindible que una buena parte de la energía empleada se oriente a explicar, mediante el reparto de propaganda, reuniones con asociaciones de vecinos, etc., por qué estamos en huelga, solicitando su apoyo activo.
Los sindicatos deben demostrar tanto a la patronal como a los propios trabajadores que esta lucha va en serio y que se está dispuesto a llegar hasta donde haga falta. Por eso el siguiente paso debe ser elaborar un calendario de huelgas en el que se plantee la perspectiva de la huelga indefinida si la patronal sigue sin atender a razones. Este calendario debe ser discutido en las asambleas de trabajadores para su ratificación.  Debemos aprovechar el impulso de la huelga del 19 de mayo para, lo antes posible, dar un nuevo paso más contundente en la lucha.