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Con dos meses de acciones en la capital, los 73 mineros de Boliden vuelven a demostrar lo que significa la dignidad de la lucha por el puesto de trabajo, por el pan y el derecho a la educación de sus hijos. Hace siete años cerraba la mina de Aznalcóllar, explotada hasta entonces por la empresa Boliden. Se perdieron 425 puestos de trabajo directos. La empresa, que se embolsó en ayudas públicas millones y millones, nunca pagó un duro de la multa por el vertido tóxico del 25 de abril de 1998

Con dos meses de acciones en la capital, los 73 mineros de Boliden vuelven a demostrar lo que significa la dignidad de la lucha por el puesto de trabajo, por el pan y el derecho a la educación de sus hijos. Hace siete años cerraba la mina de Aznalcóllar, explotada hasta entonces por la empresa Boliden. Se perdieron 425 puestos de trabajo directos. La empresa, que se embolsó en ayudas públicas millones y millones, nunca pagó un duro de la multa por el vertido tóxico del 25 de abril de 1998.

Toneladas de aguas tóxicas y lodo bajaron por el río Guadiamar afectando al Parque de Doñana, contaminando ríos y pozos, exterminando plantas y animales. Pequeños agricultores y ganaderos se encontraron sin sustento de la noche a la mañana. Los gastos de limpieza y los daños se elevaron a 47.000 millones de pesetas. Las condiciones de vida de la comarca se hundieron en la recesión.

De dónde viene esta lucha

En 2002 cerró la mina de Aznalcóllar con un acuerdo entre CCOO y la Junta de Andalucía, que significó la prejubilación de la mayoría de los trabajadores y el compromiso a recolocar a 109 de ellos en puestos de trabajo estables y con similares condiciones económicas. Los trabajadores lucharon durante años para que la administración respetara el compromiso. Después de un largo calvario y de constantes incumplimientos por parte de ésta, 75 mineros tuvieron que iniciar una nueva pelea: la Junta cumplía los acuerdos de una forma muy original, despidiendo de la empresa pública Egmasa a 22 de ellos en agosto de 2007. Éste fue el primer agradecimiento que la Junta tenía preparado para los mineros tras cinco años de trabajo de restauración ambiental en toda la zona afectada por el vertido tóxico.
Los mineros habían cumplido su parte del acuerdo, pero el gobierno autonómico los dejaba en la estacada y seguía jugando al desgaste de este combativo colectivo. La respuesta fue ejemplar: el 27 de agosto una manifestación de 3.000 personas recorrió Aznalcóllar, pueblo de 6.500 habitantes; también los mineros se encerraron a 200 metros de profundidad en otra de las minas que Boliden abandonó, en la corta, donde caían piedras que pesaban toneladas. Allí habría 20 años de trabajo para todos. Pero la Junta no escuchaba. Entonces los mineros bajaron a Sevilla, 36 largos kilómetros de marcha desde la puerta de la mina hasta la capital. Se encerraron en la catedral, donde accedieron tras una maniobra para despistar a la policía que los esperaba para reprimirles pero en un lugar equivocado. Allí permanecieron 63 días.
Mientras tanto las mujeres participaban en primera línea buscando y organizando el apoyo de todos los colectivos posibles, contrarrestando las falsedades de los medios de comunicación afines a la Junta de Andalucía. Así los mineros permanecieron como una piña repartiendo entre las familias afectadas los pocos recursos. Organizaron junto con CCOO de Sevilla una manifestación en la capital y al final obligaron a la Junta a renunciar a los 22 despidos. El acuerdo del 6 de noviembre de 2007 decía textualmente: "La Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa garantizará la contratación de todos los trabajadores de Boliden. Ningún trabajador quedará en situación de desempleo".

2009: La Junta declara la guerra los mineros

Trece meses después del acuerdo de recolocación para todos los mineros, la Junta ha vuelto a la carga enviando a los 73 la carta de terminación de obra que se hizo efectiva a 31 de diciembre. Cada uno tiene su forma de felicitar las fiestas. ¿Por qué no cumple la consejería el acuerdo? Creemos que la Junta quiere rebajar las condiciones laborales de los mineros hasta que se cansen y renuncien a sus derechos. Quiere que después de 25 años de trabajo, estos trabajadores se conformen con no tener perfil, ni categoría, ni titulación, que agachen la cabeza y acepten la condición de peones y acudan pidiendo por favor un trabajo temporal a cambio de renegar de su lucha.
El 28 de febrero, día institucional de Andalucía, los 73 mineros han escrito una carta a los trabajadores de Sevilla y entre muchos la estamos repartiendo por decenas de miles de copias. Dice así:
"Los mineros de Boliden queremos denunciar la situación por la que estamos atravesando 73 padres de familia (...) Llevamos unos meses movilizándonos exigiéndole a las consejerías de Empleo y de Innovación, que cumplan lo acordado en noviembre de 2007 y que no sólo no han llevado a cabo sino que ha agravado despidiéndonos a todos. Este despido no sólo demuestra la falta de compromiso con los acuerdos firmados si no que además es peligroso para la estabilidad de las relaciones laborales en Andalucía, que no se cumpla lo acordado (...) La respuesta de los consejeros implicados, en vez de buscar una vía de acuerdo ha sido la de difamarnos diciendo que los mineros queremos ser unos privilegiados, intentando confundir a la opinión pública (...) Esperamos que la ciudadanía sevillana comprenda la situación por la que estamos pasando, y entienda que no nos queda otro remedio que movilizarnos para exigir lo que legítimamente nos corresponde, que es trabajar con las condiciones que en su día pactamos, tan sólo eso. Nos gustaría contar con tu solidaridad en nuestra causa y pedimos perdón por los problemas que nuestras movilizaciones hayan provocado o puedan provocar en el futuro y hasta que no se arregle esta situación".
Los mineros no se limitan a luchar por lo suyo. Han estado en la marcha de los trabajadores de Cerámicas Bellavista, han estado en las manifestaciones contra la agresión imperialista al pueblo palestino, apoyan a los estudiantes en lucha contra los planes de Bolonia. Hacemos un llamamiento a CCOO y UGT de Sevilla: ya es hora de organizar una gran manifestación contra el despido de los mineros, y por todos los trabajadores que están sufriendo el acoso de los EREs y despidos. Los mineros de Boliden llevan años mostrándonos dónde reside la fuerza de la clase trabajadora.