Imprimir

SLCA es una empresa propiedad de las multinacionales REPSOL y BP dedicada a la puesta a bordo de combustible en los aeropuertos. Se forma de la fusión de tres pequeñas empresas creadas tras la privatización del sector del suministro de combustibles. Sus  trabajadores están en lucha desde hace varios meses. Publicamos un extracto de la entrevista mantenida el pasado diciembre con J. A. Reyes, delegado sindical de CCOO de SLCA en el Aeropuerto de Valencia.

El Militante.- ¿Cuál es el motivo de las luchas que estáis teniendo?
J.A. Reyes.-
Somos casi 200 trabajadores repartidos en 16 aeropuertos. No hay convenio de sector. La única compañía que tiene convenio colectivo es CLH. Lo que tenemos es puro estatuto de los trabajadores y las normas que dicta la empresa y que firmas con el contrato en la cláusula de "convenio de aplicación". Aquí no se cobraban ni los domingos ni los festivos hasta que en septiembre de 2007 firmamos un pacto sindical por el cual los domingos y festivos se pagan a 25 euros. Eso nos costó tres meses de movilizaciones.
Queremos negociar un convenio en toda regla. Tenemos claro que no podemos pretender solucionar todos los problemas que hay, pero lo que no podemos permitir es que sigan abusando de nosotros como están haciendo.
EM.- ¿Qué acciones habéis emprendido?
JAR.-
Hemos hecho cuatro paros de dos horas por turno (25 y 27 de noviembre, 5 y 8 de diciembre) y concentraciones en las terminales de los aeropuertos con reparto de octavillas y megáfono en las que se explicaba bien lo que queríamos. De los 154 trabajadores 118 han secundado los paros, el 84% de la plantilla. Es una respuesta muy buena. Los servicios mínimos están denunciados porque fueron abusivos. A pesar de todo, el día 25 el movimiento de litros de combustible bajó a casi 210.000 litros, cuando en noviembre se estuvo en 350.000 litros al día.
EM.- ¿Cuál ha sido la reacción de la empresa?
JAR.-
El 15 de diciembre nos reunimos los delegados para valorar los paros e hicimos un documento para informar a los compañeros y una carta para la empresa donde les decimos: "señores, (...) sabemos la fuerza que tenemos y os invitamos a solucionar este problema en una mesa de diálogo". La respuesta es que los días 15 y 16 de enero nos volvemos a sentar en la mesa.
La empresa sabe que si hemos sido capaces de hacer todo lo que hemos hecho con dos horas de paro eso se vería multiplicado por más horas de paro.
EM.- ¿Cuál es el ambiente entre los trabajadores?
JAR.-
Todo se ve como un éxito, porque no tenemos nada y porque cada cosa que podamos conseguir es por nuestro esfuerzo. Para la gran mayoría de los que estamos aquí esto es algo nuevo. Estoy contento por la unidad que hay entre nosotros y por lo que somos capaces de hacer y porque tenemos muy claro que si con esto no somos capaces de arrancar un buen convenio no vamos a parar aquí. La gente tiene muy claro que si hay que seguir empujando va a seguir empujando.
EM.- ¿Qué relación tenéis con otros trabajadores del aeropuerto y del sector?
JAR.-
Donde hemos repartido octavillas en el aeropuerto se enrollaron una barbaridad. Nos hemos reunido con la sección sindical de CLH y tenemos un comunicado de apoyo de la sección sindical de CCOO. Tenemos como asesor en la mesa negociadora a un compañero de CLH que es miembro de CGT. Hay bastante acercamiento y nos están prestando mucha ayuda.