Corriente Marxista Internacional

La amenaza de huelga derrota la prepotencia del empresario

La amenaza de huelga derrota la prepotencia del empresario

Los trabajadores de Maymo, empresa del metal en Tarragona con más de 400 trabajadores, han emprendido el mes de febrero una serie de luchas para reivindicar el convenio colectivo y la aplicación de una plataforma reivindicativa. En el transcurso de esas luchas Nicasio Malde, vicepresidente del comité de empresa, es despedido en una maniobra clara de persecución sindical. Los trabajadores han respondido con contundencia a este ataque. En esta entrevista, Nicasio relata cómo transcurrieron los hechos.

El Militante.- ¿Cuáles han sido los motivos que han llevado a la lucha a los trabajadores de Maymo? ¿Cuáles son las reivindicaciones centrales?
Nicasio Malde.-
Lo primero que tuvimos que hacer en Maymo fue organizarnos y tener un comité dispuesto a defender a los trabajadores. La acción sindical en el metal no existe. Queríamos exigir el cumplimiento estricto del convenio colectivo y toda la legislación que había en los derechos de los trabajadores. Además queríamos romper la dinámica paternalista de la empresa, hacer algo más allá del convenio colectivo, que nos parecía corto porque fue un convenio colectivo firmado a espaldas de los trabajadores, sin su consentimiento y sin debate. Fue un "convenio hipoteca" de 6 años. Pedíamos, a más a más, tener una plataforma por encima del convenio colectivo. En Maymo nunca había existido la acción sindical y ahora hemos tenido la oportunidad de llevarla acabo. Primero organizándonos internamente en el comité, poniendo orden, un método de trabajo y a partir de ahí empezar.
EM.- ¿Qué acciones emprendisteis? ¿Qué camino tomasteis para llevar a cabo esta lucha?
NM.-
Una vez organizado el comité, elegidos sus órganos directivos, impusimos una dinámica de trabajo. Hay un comité con una permanente que es el órgano ejecutivo del comité: presidente, vicepresidente, secretario de acción sindical y salud laboral, que es el órgano que dirigiría un poco el comité y las decisiones se toman democráticamente en el pleno. Luego se hizo la plataforma. La primera reunión que tuvimos con la empresa se le planteó como puntos innegociables el convenio colectivo y respeto a la legislación vigente, irrenunciable e innegociable. Lo único que iba a negociar el comité era la mejora de las condiciones de trabajo de los compañeros de Maymo.
En el mes de septiembre fijamos un calendario de reuniones con la empresa para plantearle que había que hacer un pacto de mejora. ¿En qué consistía ese pacto de mejora? En cosas fundamentales: aumentar la cotización de los trabajadores, que al incumplir el convenio, al meter una serie de conceptos que no eran cotizables, nos estaba llevando a que una baja por enfermedad o accidente poco más y teníamos que ir a Cáritas. Gente que se estaba jubilando lo hacía con pensiones de miseria. Y aparte la empresa pagaba en negro y estaba acostumbrada a hacer todo tipo de chanchullos. La actitud de la empresa fue alargar y dar vueltas y más vueltas, diciendo que era una empresa que hablaba pero, en realidad, nos tomaba el pelo día tras día. Nos tuvimos que empezar a poner serios.
Mientras la empresa alargaba no perdimos el tiempo. Tomamos contacto con los trabajadores, empezamos a hacer asambleas y a concienciar a la gente. Hicimos dos estrategias: una, por vía judicial, que sabemos que no es el método más eficaz pero que era complementario, y otra, concienciando a la gente con el tiempo y haciendo acción directa y de presión que es lo que funciona, el sindicalismo combativo. En este contexto se produce mi despido. El empresario pierde deliberadamente el puesto con colaboración con la central para eliminarme. El empresario no es tonto, sabe que por fin estamos organizados y que eso al final va a dar un logro. La empresa sabe que para que no logremos nuestro fin tienen que dinamitar a los que están organizando el trabajo. El objetivo era meter miedo a los trabajadores y al comité para paralizarlo.
EM.- ¿Cómo hicisteis frente a tu despido y a las largas continuas que estaba dando la empresa?
NM.-
Jurídicamente planteando un conflicto colectivo, para eso hemos contratado un abogado propio del comité. Y empezamos otro frente de batalla que es el sindicalismo combativo: concienciación, explicación a los trabajadores, escucharles, entender que a través de la lucha tenemos que conseguir unos resultados. Todo el trabajo de acción sindical da su fruto. Tuvimos una asamblea masiva, en el taller, para reivindicar nuestras posturas. En la asamblea se acuerda que si el empresario no readmite al compañero, más las demás reivindicaciones, se va a ir a la huelga los días 26, 27, 28 y 29 de febrero.
El empresario decide declarar la guerra. Maniobra. Antes de la huelga hay una mediación en la Conselleria de Treball el viernes día 22 de febrero. Hay un intenso debate en Treball; el empresario acepta las reivindicaciones porque si no tendría problemas con sus clientes y nos dice que si llegásemos a ir a la huelga cerraríamos la empresa, la amenaza típica del empresario. El lunes día 25 febrero se emplazaba a firmar las reivindicaciones y mi continuidad con las mismas condiciones. El lunes, nueva maniobra. No firma. Entonces hacemos una asamblea y se acuerda ir a la huelga. El empresario utiliza a los jefes de obra para mentir y decir que él quería firmar pero que nosotros no por defender a uno del comité, el objetivo era dividirnos una vez más. El objetivo del empresario era que los trabajadores no fueran a la asamblea, y si iban, que votaran en contra. Nos movilizamos. La respuesta de la gente fue muy positiva. Se aprueba masivamente la participación en la huelga. Y sorpresa, a las doce menos veinte de la noche del lunes 25 nos convoca y firma todo lo que le pedíamos.
EM.- ¿Qué habéis conseguido?
NM.-
Los conceptos no cotizables los hemos metido todos en un plus, llamado plus pacto que incrementa la nómina, el prorrateo de las pagas extras e incrementa las bajas, al subir la base de cotización. Cumplimiento del IPC del convenio colectivo. Y pago o disfrute de las horas de más que realizaban los trabajadores por incumplimiento de las horas del total del año. Y también mi readmisión sin condiciones.
EM.- ¿Qué lecciones, qué balance haces de esta lucha?
NM.-
Es el único método que hay. Aquí hay en juego la lucha entre el trabajo social y el capital. Y al capital nunca se le vence por razonar. Si fuera por razonar ya los tendríamos vencidos. El pactismo lo único que hace es desmovilizar. Movilización y unidad de acción. Siempre se había dicho que los trabajadores de Maymo eran poco combativos. Que la gente era reacia a ir a la huelga, incluso cuando eran huelgas conjuntas. Pero lo que sucedía era que no había acción sindical, porque queda demostrado que cuando estamos organizados y tenemos las ideas claras sí se obtienen victorias. Es una lección para las direcciones sindicales y para los demás trabajadores que necesitan de esa acción sindical.


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