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Tras la firma del último acuerdo, los trabajadores estamos siendo atacados continuamente. Han dividido la empresa con el único objetivo de dividirnos a los trabajadores y así dificultar cualquier respuesta conjunta, pero que segreguen la empresa y que haya diferentes comités no significa que cada uno tenga que ir por su lado. Todos seguimos siendo trabajadores de Pull&Bear y de Inditex y, por lo tanto, los problemas de unos son los problemas de todos.

Tras la firma del último acuerdo, los trabajadores estamos siendo atacados continuamente. Han dividido la empresa con el único objetivo de dividirnos a los trabajadores y así dificultar cualquier respuesta conjunta, pero que segreguen la empresa y que haya diferentes comités no significa que cada uno tenga que ir por su lado. Todos seguimos siendo trabajadores de Pull&Bear y de Inditex y, por lo tanto, los problemas de unos son los problemas de todos.

Tras el verano, las presiones de la empresa fueron en aumento, llamando a los trabajadores a capítulo para recriminarles la baja producción, que si han faltado tal día, aunque lo tengan justificado... hasta materializarse en el despido injusto de la compañera Helen, y decimos injusto porque hasta la carta de despido reconoce que es un despido improcedente, es decir, que no hay motivos justificados para el despido. El objetivo de la empresa es claro: intentan que nuestro único derecho sea el derecho a callar.

El trabajar para un empresario no le da a éste derecho a humillarnos, a tratarnos con desprecio, a hacernos trabajar por dos hasta que reventemos y que después, cuando aparecen las hernias, contracturas, etc., aun encima la culpa sea nuestra. Que nos veamos obligados a trabajar para un patrón no significa que puedan hacer de nosotros lo que ellos quieran. Los trabajadores no somos máquinas; somos personas y tenemos dignidad.

La debilidad invita a la agresión. No podemos quedarnos parados viendo cómo la empresa despide por la cara, cómo nos dan toques de atención por capricho. La manera de hacerle frente a los ataques de la empresa es conjuntamente, todos unidos. Las respuestas individuales no sirven, tenemos que responder todos.

Por eso es tan importante el estar organizados, participar en las asambleas, opinar y aportar ideas que mejoren nuestras acciones. Si la movilización tiene que ser de todos, todo el mundo debe tener derecho a decidir qué se hace.

Todos sabemos que los bancos y las empresas se están forrando. Cada año superan los beneficios del año anterior. ¿De dónde sale toda esa riqueza? De nuestro trabajo, del esfuerzo de los trabajadores, que cada mañana nos levantamos para poder sobrevivir. Pero esa riqueza que generamos no va a nuestros bolsillos, sino al bolsillo de unos pocos empresarios y banqueros, que cada mes nos chupan la sangre sin piedad. El aumento del euríbor, el precio de los pisos, las subidas espectaculares de los alimentos, estas son las fórmulas para robarnos el dinero que tanto nos cuesta ganar. Mientras tanto, los salarios pierden poder adquisitivo año tras año.

Amancio Ortega es el hombre más rico del Estado español, el segundo de Europa y el octavo del mundo. Acaba de comprarle a Botín varios edificios del Banco Santander por un importe de 458 millones de euros, más de 76.000 millones de pesetas. ¡Y los trabajadores, que somos los que hemos creado todo el valor de Inditex, a dos velas, viendo como unos pocos se enriquecen y viven a cuerpo de rey a costa de la inmensa mayoría!

No podemos permanecer pasivos ante estas injusticias. La mejor defensa es un buen ataque.

¡NO TE DEJES PISOTEAR! ¡ACUDE A LA CONCENTRACIÓN!

Jueves 22 de 15:45 a 17:30 Convoca: Comité de Empresa de Pull&Bear