Imprimir
¡Campaña de envío de resoluciones de protesta para exigir la anulación de la sanción contra el compañero Juan Carrasco!

La empresa Serunión-Elior, que se dedica a gestionar para la Administración y empresas privadas las cocinas de hospitales y las cafeterías, comedores de colegios y de residencias para la tercera edad, catering, vending (máquinas expendedoras de bebidas y alimentos), y en la que trabajo desde hace aproximadamente nueve años de camarero, no admite el derecho a la libre expresión, amparado por la Constitución y el Estatuto de los Trabajadores, como en las etapas más negras de la historia de nuestro país. Y es que la democracia no ha entrado en Serunión.
El pasado 23 de junio la sección sindical de CCOO en Serunión-Elior (Málaga) expuso en el tablón de anuncios de dicho sindicato una nota informando, a todos los trabajadores de la cafetería del Hospital Civil (Málaga), de las actuaciones de los gerentes de la empresa contra el delegado de la sección sindical de CCOO, Juan Carrasco. Después de tres meses de baja por depresión producida por el hostigamiento e intimidaciones de los responsables de Serunión-Elior en la cafetería del Hospital, la dirección de la empresa en vez de realizar una investigación de los hechos para depurar responsabilidades y hacer que se respeten los derechos sindicales y laborales opta por ponerme una sanción de suspensión de empleo y sueldo de 16 días.
Una vez dado de alta médica por la depresión y bajo los efectos del tratamiento psiquiátrico de tranquilizantes y antidepresivos al que sigo sujeto, la actitud de los responsables de la empresa ha sido continuar con el hostigamiento. Nunca olvidaré cuando al anunciar al responsable, Juan Medialdea, que me sentía mal y que al día siguiente iría al médico me preguntó: "¿Y crees que tú te vas a curar?"; o cuando la responsable Susana Téllez se colocaba al final de la barra sin dejar de observarme y controlándome mientras trabajaba; o la amenaza que me lanzó después de una discusión en mi media hora de comida con un "¡Ten cuidadito!".
Desde que fui designado delegado sindical la empresa aplicaba ante mis peticiones de información, reclamaciones laborales, quejas contra irregularidades higiénico-sanitarias, etc., la más absoluta indiferencia, ignorándome para que me aburriera y desistiera de mi empeño en servir a los intereses de los trabajadores a quienes represento. Pero al comprobar que no abandono la lucha han pasado al ataque con la sanción que pretenden imponerme. En realidad este ataque es una agresión a todo el sindicalismo combativo que siempre ha defendido los intereses de los trabajadores y, por supuesto, también contra todos los trabajadores de Serunión-Elior.
No hay mejor escenario para imponer en las empresas sus arbitrarias decisiones e injustas actuaciones que tener desprotegidos a los trabajadores. La pretensión de eliminar la acción sindical de CCOO por parte de Serunión-Elior ya ha fracasado, pues tenemos la fuerza de la razón, y recordar que la única lucha que se pierde es la que se abandona.

Modelo de resolución de protesta