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Las ideas del marxismo llegan a los batallones pesados de la clase obrera

En el mes de junio Alan Woods estuvo en Venezuela donde realizó una gira por todo el país, organizada por la CMR, para presentar su último libro: Reformismo o Revolución. Marxismo y socialismo del siglo XXI (una respuesta a Heinz Dieterich). En este libro Alan expone las ideas del marxismo basándose en una crítica a las ideas de Dieterich, quien bajo la pretensión de reinventar y revisar el marxismo sólo encubre y justifica las ideas del reformismo en Venezuela, y también las de todos aquellos que quieren mantener la revolución bolivariana dentro de los límites del capitalismo.
Los actos públicos comenzaron el 16 de junio en Maturín, capital del estado de Monagas. Este estado es el centro petrolero del país y es donde PDVSA, la empresa petrolera estatal venezolana, cuenta con sus mayores instalaciones de extracción y desarrollo. El primer acto fue una charla sobre su libro Bolchevismo, el camino a la revolución, a petición de los militantes del PSUV de Monagas, que estaban muy interesados en conocer las ideas de este libro después de los comentarios favorables que sobre él hizo el presidente Chávez. El acto fue retransmitido por una emisora comunitaria y asistieron 150 personas.

Actos con los trabajadores del petróleo y del sector automotriz

El 17 de junio Alan presentó su último libro ante más de 200 trabajadores de PDVSA también en Monagas. En su intervención recordó cómo el pueblo salvó la revolución tras el golpe de estado de abril de 2002. Además, expresó su rechazo a la reunión que mantuvo el presidente Chávez el 11 de junio de este año con los empresarios del país y donde ofreció a los capitalistas toda una serie de incentivos a la producción,  haciéndoles un llamamiento para que se unieran a la construcción del socialismo. Recordó cómo, después del frustrado golpe, los sectores reformistas presionaron a Chávez para que negociara con los capitalistas y la respuesta de éstos fue el paro patronal de 2003. "Estos llamados al diálogo no convencieron ni a la oposición, ni a los capitalistas, ni al imperialismo, al contrario, les convencieron de que este era un gobierno débil y que podían derribarlo (...) La debilidad invita a la agresión".
El siguiente acto fue en San Tomé, uno de los enclaves petroleros más importantes del país y asistieron unos 250 trabajadores. Posteriormente, el 19 de junio, hizo un acto ante unas cien personas en el campo petrolero Morichal. Alan insistió en la necesidad de extender el control obrero a todas las industrias y expropiar a la oligarquía, además hizo un llamamiento a los trabajadores para organizarse en una lucha contra la burocracia y los reformistas: "Nosotros somos muchos, ellos son pocos".
El 21 de junio Alan fue invitado a la asamblea de trabajadores del sector automotriz para dar un saludo a los presentes. Asistieron más de 600 trabajadores de Mitsubishi, Macusa, Vivex, Toyota, Ford, Chrysler y de otros sindicatos. Alan hizo mucho énfasis en el enorme poder que tiene la clase obrera: "No brilla una luz, no gira una rueda, no suena un teléfono sin el permiso de la clase trabajadora. Es un enorme poder que hay que usar para cambiar la sociedad. Cuando la burguesía dio un golpe de estado en abril de 2002 ¿quién salvó la revolución?" y fue respondido por los trabajadores allí presentes: "¡El pueblo! ¡La clase trabajadora!".

Más de 550 trabajadores en Sidor y más de 350 en Venalum

El siguiente acto, el 23 de junio, fue en Ciudad Guayana (estado de Bolívar). Una de las empresas más grandes de la ciudad es Venalum, la mayor fábrica de producción de aluminio de América Latina, emplea a 4.000 trabajadores y es la segunda empresa más importante del país después de PDVSA. En esta empresa Alan realizó un acto público con más de 350 trabajadores. No sólo había trabajadores de Venalum, sino también de Carbonorca y de Alcasa, muchos forman parte de los círculos de discusión política que se dan en la empresa. Al terminar el acto se formó una larga cola de trabajadores que esperaban que Alan firmara sus libros. En apenas dos horas se vendieron 45 ejemplares de Reformismo o Revolución.
Sidor (Siderurgia del Orinoco), situada en Puerto Ordaz (estado de Bolívar), es una de las mayores acerías de América Latina y el presidente Chávez dio la orden de nacionalizar la empresa después de 13 meses de lucha por el contrato colectivo y ante la intransigencia del dueño de la empresa. El 25 de junio más de 550 trabajadores abarrotaban el auditorio, algunos estaban sentados en las escaleras y en los pasillos. Alan destacó la crisis del capitalismo mundial, algo palpable con sólo ver las imágenes de televisión, "no hace falta ser un gran filósofo para ver la formidable crisis del capitalismo en todo el mundo".
Criticó a aquellos que, como Dieterich, intentan reinventar el socialismo. Frente a ellos, Alan defendió la vigencia de las ideas del marxismo y de El Manifiesto Comunista. Criticó la idea de Dieterich del Bloque Regional de Poder, que pretende crear alianzas regionales con las burguesías de otros países latinoamericanos, explicó que "los únicos aliados de la revolución venezolana son nuestros hermanos de clase de otros países y no los capitalistas". El acto terminó con grandes aplausos y se vendieron más de 40 ejemplares del libro (todos los que había).
El 27 de junio Alan llegó al Estado de Zulia, el más poblado del país y cuna de la industria petrolera venezolana que concentra al 50% de la mano de obra. El primer acto se celebró en el Club Lago La Salina, antes un coto privado de la plana mayor de PDVSA y hoy transformado en un centro de formación, debates, foros, etc., de la clase obrera. Asistieron casi 200 personas, entre los asistentes había petroleros, médicos, trabajadores de sanidad  y otras empresas de la zona.
Otro de los lugares donde se celebró un acto fue San Cristóbal, capital del Estado de Táchira. Se trata de un estado agrícola fronterizo con Colombia. El Auditorio Alí Primera estaba repleto con más de 250 personas, una parte importante de la audiencia eran campesinos, jóvenes y trabajadores que habían hecho viajes desde lugares situados a más de hora y media, muchos de ellos incluso se habían tenido que buscar ellos mismos los autobuses para su transporte.

Más de 400 personas en Mérida y acto con Adán Chávez en Caracas

El 30 de junio se presentó el libro en Mérida ante unas 400 personas, entre los asistentes se encontraba una buena parte de los cuadros y activistas revolucionarios de la ciudad. En la mesa, junto a Alan Woods, estaba Marcos Díaz Orellana, elegido hace unas semanas por las bases del PSUV candidato a la gobernación del estado. Además, había otros candidatos elegidos por las bases del partido que serán candidatos en las próximas elecciones municipales y regionales de noviembre.
Finalmente, el 1 de julio se presentó el libro en el Hotel Alba de Caracas. El auditorio, más de cien personas, estaba formado por estudiantes, trabajadores y dirigentes políticos del movimiento bolivariano que escucharon atentamente. El acto fue presentado por Adán Chávez, actual candidato a gobernador de Barinas, ex embajador en Cuba y ex ministro de Educación. Adán afirmó que "no tengo ningún reparo en recomendarles la lectura del libro que demuestra que las ideas de Marx, Engels, Lenin y Trotsky siguen siendo relevantes en la actualidad. Y mientras nosotros mantenemos nuestra propia identidad e idiosincrasia, estas son las ideas que deben formar la base de la revolución bolivariana y no otras".
La gira, que además tuvo una amplísima repercusión en los medios de comunicación (Venezolana de Televisión, Agencia Bolivariana de Noticias, etc...), no puede más que calificarse de rotundo éxito. Un acontecimiento verdaderamente histórico para las fuerzas del marxismo.