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El que sigue es el llamamiento de un luchador social y organizador del movimiento obrero boliviano, ex dirigente de la Central Obrera Boliviana de la cual compartió éxitos y derrotas, que en muchos casos se tradujeron en exilio y detención. Su autor lo concibió como carta abierta al gobierno y a las organizaciones sociales y sindicales en este momento decisivo para el proceso de cambio de Bolivia. Lo publicamos compartiendo de manera militante la misma necesidad de defender y profundizar el cambio, especialmente ahora que por dentro, al lado y claramente al frente del gobierno muchos quieren detenerlo, aguarlo y finalmente socavarlo. (El Militante - Bolivia, Corriente Marxista Internacional)

El que sigue es el llamamiento de un luchador social y organizador del movimiento obrero boliviano, ex dirigente de la Central Obrera Boliviana de la cual compartió éxitos y derrotas, que en muchos casos se tradujeron en exilio y detención. Su autor lo concibió como carta abierta al gobierno y a las organizaciones sociales y sindicales en este momento decisivo para el proceso de cambio de Bolivia. Lo publicamos compartiendo de manera militante la misma necesidad de defender y profundizar el cambio, especialmente ahora que por dentro, al lado y claramente al frente del gobierno muchos quieren detenerlo, aguarlo y finalmente socavarlo. (El Militante - Bolivia, Corriente Marxista Internacional)

A los compañeros trabajadores y trabajadoras de la ciudad, las minas y el campo, a todos los compañeros y compañeras campesinos y a todo el pueblo trabajador. La Dictadura Global, encabezada por los EEUU y sus sirvientes nacionales amparados en las Empresas Transnacionales, algunas Prefecturas y Comités Cívicos creen haber llegado a la hora de revertir este proceso, que solo se lo debe explicar si comprendemos el motivo de que el pueblo hayamos votado mayoritariamente por esta opción encabezada por el compañero Evo Morales, si reconocemos la larga lucha del Movimiento Revolucionario popular, a la cabeza de la COB y sus organizaciones de fabriles, campesinos, mineros, constructores, amas de casa, petroleros, empleados públicos, colonizadores, que se enfrentó a la dictadura de Banzer y luego de García Mesa.

Esta lucha como todos sabemos es de larga data, ha costado mucha sangre a ese movimiento popular que siempre ha luchado no solo por reivindicaciones económicas, sino por las reivindicaciones políticas históricas de los pobres y explotados. Consideramos que esta lucha no es solo cultural sino trata fundamentalmente el sistema de propiedad y acumulación de la riqueza: esto es el factor principal para saber hacia dónde vamos. No hay capitalismo bueno o menos salvaje. No hay solución a los pueblos y pobres dentro del sistema capitalista, lo demás es pretender un "gobierno que sostenga una política de capitalismo normal", en que con algunas retoricas o retoque, los de siempre sigan aprovechando el pedazo mayor de la torta. No ir hacia un cambio de las estructuras caducas del sistema capitalista es adormecer las expectativas populares, y un retorno atrás por no tener una visión clara hacia donde se quiere ir uniendo a todos los pobres y explotados sería lamentable.

Somos parte y apoyamos este proceso porque es parte de nuestra lucha, valoramos los avances hasta el presente. Hay que profundizar las nacionalizaciones, se debe publicar y ampliar las auditorias a las empresas que saquearon durante mucho tiempo nuestros recursos, el pueblo quiere saber dichos resultados. Una política económica fundamentada en la soberanía alimentaria y transformación del viejo aparato productivo en una industria dirigida a cubrir las necesidad del pueblo, una recuperación de la dignidad del trabajador, en sus derechos laborales a través de un sistema de seguridad social público, unitario, universal y solidario y de carácter no lucrativo.

A casi dos años del triunfo del pueblo boliviano, éste ha podido apreciar cómo se libra una batalla por la independencia en el campo político en una Asamblea Constituyente con una mayoría absoluta que no supo o no puede conducir los intereses que estaban inclinados a la mayoría de los bolivianos por táctica dilatoria de una minoría peligrosa: el pueblo ya aprendió entonces que no hay enemigos chicos ni mayorías garantes, y si estas no realizan las aspiraciones del pueblo le hacen el juego a la derecha.

Pedimos al gobierno unificar el discurso en base a todos los explotados y marginados del país, sean quechuas, aimaras, chimanes, sirionoses, guarayos, pues todos sabemos en el abc de las luchas la historia de los pobres, que el problema de la nacionalidades es una situación subyacente a primero avanzar y consolidar el proceso revolucionario en los hechos. La derecha le tiene miedo al pueblo movilizado porque teme, y en justa razón que el pueblo si quiere avanzar hacia posiciones que señalen un camino verdadero de liberación nacional.

Hacemos un llamado a todos los trabajadores y trabajadoras de todo el país a cerrar filas en defensa del proceso, llegada la hora tomar las calles: el fascismo no perdona ni amenaza, actúa y nosotros debemos estar preparados para actuar en defensa de lo que tanto nos ha costado, nuestra libertad y nuestro derecho de avanzar por derroteros de mejores días para todos los explotados y marginados del país. Un llamado a la COB y todas sus organizaciones afiliadas a una reflexión nacional con todas las bases y debatir amplia y democráticamente este momento histórico para el pueblo. Solo el pueblo unido salvará el pueblo. Viva Bolivia.