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Después de 30 años los familiares de los cinco obreros asesinados a balazos por la policía que entonces dirigía el ministro de Franco Manuel Fraga Iribarne, siguen reivindicando la memoria de sus muertos y exigiendo una Justicia que les han negado to Después de 30 años los familiares de los cinco obreros asesinados a balazos por la policía que entonces dirigía el ministro de Franco Manuel Fraga Iribarne, siguen reivindicando la memoria de sus muertos y exigiendo una Justicia que les han negado todos los Gobiernos de la “Democracia”.

A estos hijos de la clase obrera que en las calles de Vitoria derramaron su sangre para regar y hacer avanzar el campo social ,la versión oficial recogida en la única sentencia emitida al respecto por un tribunal militar establece que” la policía hizo uso de sus armas en legítima defensa( dispararon más de 2000 balas) para responder a una agresión de los trabajadores” y aunque la “justicia militar “reconoce que se trató de 5 homicidios se archivó el caso al no encontrar culpables.

1 de marzo de 2006

9 de la mañana me desayuno leyendo en el bar de la esquina el diario local... En un artículo titulado Victimas sin justicia sus autores Arturo Val del Olmo y Agustín Plaza (uno miembro de las comisiones representativas de las huelgas del 76 y el otro huelguista y herido entonces y miembro hoy de la comisión de víctimas del 3 de marzo), el inicio de su artículo me pone la piel de gallina “Junto a la Iglesia de san Francisco en el barrio obrero de Zaramaga alguien había escrito con sangre la palabra JUSTICIA y habían puesto un zapato, unas piedras y dos trozos de rama formando una pequeña cruz... .tras explicar que si bien aquella experiencia de lucha y poder obrero ,aquella sangre derramada, significó el punto álgido de las movilizaciones obreras y populares que forzaron el fin de la dictadura, al mismo tiempo añadían...” contradictoriamente los dirigentes obreros de entonces fueron perdiendo la iniciativa política… y permitieron con su política de “pactos y consensos que aún perdura” que fuesen la burguesía y sus representantes quienes impusieron sus criterios en la denominada transición democrática y que hoy 30 años después se haya impuesto la más abrumadora ley del silencio y la desmemoria y que no haya ni verdad ni justicia para ninguna de las víctimas del franquismo y acababan su tribuna insistiendo ,en que hoy sigue siendo una tarea urgente Poner fin al Silencio y a la Injusticia”.

19,30: En la sala Luis de Ajuria nos juntamos más de 70 personas, jóvenes estudiantes, obreros, jubilados… en un acto organizado por la fundación Federico Engels y los marxistas del Militante, Arturo Val del Olmo realiza desde la tribuna un emocionante y a la vez actual discurso en recuerdo del 3 de marzo , tras el debate y a modo de conclusión alguien apostilla “el mejor homenaje a nuestras víctimas es mantenerlos en la memoria , pero no como mero recuerdo del pasado sino como la única forma de abordar las luchas de hoy y preparar el futuro por el que ellos lucharon ayer y hoy sigue luchando nuestra clase”.

2 de marzo de 2006

9,00: Leo en los periódicos que en el 30º Aniversario del 3-M la Comisión de Víctimas además de convocar junto a varios sindicatos la manifestación que saldrá mañana de Zaramaga hasta la Virgen Blanca, se confirma la celebración en el pabellón de deportes Buesa Arena del concierto homenaje a las víctimas y de despedida del cantautor catalán Lluis Llach, que junto a la orquesta de Gasteiz y al Orfeón Donostiarra interpretarán su obra “Campanades a Mort ” compuesta por Lluís en homenaje a quienes perdieron su vida aquel aciago 3 de marzo de hace tres décadas.

9,30: De nuevo me emociono al comprobar que la hipocresía oficial en forma de medalla de oro de la diputación provincial como “reconocimiento” a las víctimas y sus familiares, se enfrenta con la HERMOSA expresión de dignidad de la comisión de Víctimas que renuncian a recibirla de manos del presidente del PP, mientras no se solicite el esclarecimiento total de los hechos, una vez más en las palabras sencillas y bellas de los hermanos e hijos de nuestras víctimas se siente y prima la fuerza de la exigencia de VERDAD Y JUSTICIA ”Somos víctimas del terrorismo, del más cruel de los terrorismo del terror de los poderosos, del terrorismo de estado y exigimos que esta verdad como puños ,se reconozca”

3 de marzo de 2006

8,30 de la mañana (aún a costa de una más que probable mala digestión) antes de desayunar, leo las extensas referencias a l inicio de la convención del PP en el IFEMA de Madrid: allí en presencia de su presidente de honor (el carnicero de Vitoria Fraga Iribarne) los cachorros de la derecha patria y herederos políticos del franquismo se llenan la boca hablando de la primordial defensa del derecho a la Vida frente al “pactismo” con los terroristas de ETA del presidente Zapatero. Más aún, el ex -presidente de la guerra de Iraq junto al actual líder, el señor Rajoy , se proclaman defensores del más que necesario modernismo que consiste en olvidar el pasado para así preparar el futuro.

Recordando el libro de Lewis Carroll: Alicia en el país de las maravillas, no puedo evitar una aguda sensación de náusea cuando leo como: “Los herederos del franquismo exigen a sus víctimas que olviden y les perdonen por los crímenes del régimen y la sociedad que ellos representan”.

19,45: Estoy esperando junto a mi compañera que la manifestación en recuerdo del 3-M llegue a la Virgen Blanca para sumarnos a ella. De pronto el ruido de disparos nos alerta de que en esta ocasión algo ha ocurrido. Minutos después los compañeros que iniciaron la marcha junto a miles de manifestantes nos cuentan como al llegar a la plaza de Bilbao la Ertzaina (policía de los “progresistas” del gobierno tripartito de Ajuria Enea), dirigida por el consejero peneuvista Balza, ha demostrado una vez más en el lenguaje de las pelotas de goma y los porrazos de sus entrenados agentes como entienden la burguesía vasca y sus representantes políticos “el necesario y adecuado respeto al estado de derecho”.

En esta ocasión la excusa del poder para ejercer su represión, es que junto a las reivindicaciones en recuerdo del 3 de Marzo había una ikurriña con las fotos de los presos de ETA muertos en la cárcel: Igor Angulo y Roberto Sainz, con cuyos familiares se había solidarizado la asociación de víctimas del 3 de marzo.

Tres décadas después de la masacre, José Luis Martínez de Ocio hermano de Pedro una de las víctimas preguntaba desde la pancarta a las fuerzas represivas: “¿Venís a rematar a los familiares?” La respuesta la recibió el portavoz de la asociación de víctimas, el compañero Andoni Txasco (al que los golpes de hace treinta años dejaron con graves secuelas en la vista) y esta vez, ante las protestas de los asistentes, además de golpearle en el rostro y antes de llevarlo detenido los ertzainas gritaban: “que si ya estaba ciego no era posible que perdiera la vista otra vez”.

Cuando me contaban lo acaecido sólo podía pensar en que razón tenía Solón de Atenas cuando afirmaba aquello de que la ley es como una tela de araña que atrapa a los débiles y siempre evita y rompe los poderosos. Ayer las leyes franquistas sirvieron para que décadas después los responsables sigan incólumes y hoy las leyes antiterroristas de la “democracia” de nuevo justifican la represión y la injusticia.

21,30: La sensación de frío que provoca el fuerte viento del sur oeste no impide que más de 7000 personas nos demos cita en el Buesa Arena. El ambiente caldeado por la represión de la manifestación, es de intensa emoción, nos sentimos fuertes… a pesar de las mentiras y el olvido que en forma de pasado superado nos quieren imponer, somos miles los que vamos a homenajear a nuestros héroes. Comienza el concierto y la emoción compartida se concentra en la dramática y a la vez profundamente hermosa interpretación de Lluis Llach. Esta vez el poeta y cantautor expresa con su sencilla y magnífica timidez lo que todos sentimos: Treinta años después hoy tampoco estamos todos (en referencia a los compañeros detenido)“ninguno de los gobiernos pasados y recientes ni los buitres ni los bambis han reconocido la verdad, este acto tiene de su parte la fuerza de la razón y la verdad que por mucho que lo intenten nadie puede ocultar”.

24,00: Ninguno nos queremos ir, cuando Lluis afirma que a pesar de que no vamos a olvidar nosotros representamos y defendemos un futuro basado en el amor todos prorrumpimos en un caluroso aplauso sólo me viene a la mente aquella maravillosa frase de Durruti: “No le tenemos miedo a las ruinas, vamos a heredar la tierra, no hay la menor duda sobre eso. La burguesía puede destruir y arruinar su propio mundo antes de que deje la escena de la historia. Nosotros llevamos un mundo nuevo, aquí en nuestros corazones y ese mundo crece a cada minuto.