Corriente Marxista Internacional

El 1 de mayo fue un jueves negro para el gobierno del nuevo laborismo de Gordon Brown. ¡Fue el peor resultado electoral laborista en cuarenta años! En las elecciones municipales sólo consiguió el 24% de los votos mientras que los tories recibían un 44%, el partido quedó relegado a un tercer lugar detrás de los demócratas liberales, el laborismo no sufría un revés como este desde el gobierno Wilson de 1968.

El 1 de mayo fue un jueves negro para el gobierno del nuevo laborismo de Gordon Brown. ¡Fue el peor resultado electoral laborista en cuarenta años! En las elecciones municipales sólo consiguió el 24% de los votos mientras que los tories recibían un 44%, el partido quedó relegado a un tercer lugar detrás de los demócratas liberales, el laborismo no sufría un revés como este desde el gobierno Wilson de 1968.
En Londres, Ken Livingstone perdió la alcaldía, incluso perdieron en los feudos laboristas de Gales. Además a esta debacle hay que añadir la contundente derrota sufrida por el laborismo en las elecciones parciales en Crewe y Nantwich, donde una mayoría laborista de 7.000 votos se ha convertido en una mayoría tory de 7.000, es decir, han perdido un 17,6% de los votos. Es la primera vez en treinta años que los tories ganan en estos dos distritos electorales. Si este resultado se repitiera en las próximas elecciones generales, los tories conseguirían una victoria arrolladora, podrían conseguir una mayoría absoluta de 328 escaños, doblando así la mayoría conseguida por Blair en 1997. El laborismo podría sufrir una derrota histórica parecida a la de 1931, después de la política derechista y traidora del gobierno laborista encabezado por Ramsay MacDonald.
Esta situación desastrosa es la consecuencia de la política pro-capitalista aplicada por el nuevo laborismo y que ha desmoralizado a sus seguidores tradicionales de la clase obrera. El argumento de que sólo una política "moderada" puede garantizar la victoria se ha desvanecido. La política de derechas sólo sirve para preparar otro gobierno tory.

Mayor oleada de huelgas en décadas

Esta derrota electoral del nuevo laborismo ha venido acompañada por la mayor oleada huelguística en décadas. Después de las huelgas de funcionarios de prisiones, policías y trabajadores de correos, el pasado 24 de abril, los profesores y trabajadores del sector público hicieron un día de huelga, en el caso de los profesores era la primera huelga oficial en 21 años. El objetivo es luchar contra el intento del gobierno de imponer un límite del 2% a la subida salarial de los trabajadores públicos, lo que significaría una pérdida importante de poder adquisitivo teniendo en cuenta que la inflación está en el 4,1%.
Otro factor importante es la economía. Los votantes son conscientes de que los buenos tiempos se han acabado. La recesión se aproxima, todavía no hemos visto lo peor. Pero no es la razón por la que están furiosos con el Partido Laborista, sino porque durante once años el mantra de Brown ha sido: "ya no existe el ciclo boom y recesión". Ha mentido, además pretende ser el responsable de un boom que habría ocurrido de cualquier forma y no tiene nada que ver con la política del gobierno. Todo el mundo puede ver su mentira.
Ahora no quieren ninguna responsabilidad ante la crisis. En realidad, el nuevo laborismo es impotente ante los ritmos del capitalismo global y además no están dispuestos a emprender ninguna acción contra el sistema. La gente sabe que este gobierno no hará nada para protegerles en los tiempos duros. Simplemente el electorado ha calado al nuevo laborismo.
La agenda del nuevo laborismo se consolidó después de 1992, cuando el laborismo había perdido cuatro elecciones consecutivas. Crearon el mito de que el laborismo había girado demasiado a la izquierda durante los años ochenta y que esa situación era inaceptable. Dijeron que el laborismo debía "triangular" para ganar. El laborismo tenía que imitar la política tory y hacerse eco de sus prejuicios para ganar a esos votantes que oscilan en los distritos marginales. Olvidar a los pobres, olvidar a la clase obrera, pensaban que de cualquier forma tenían sus votos en el bolsillo.
Pero con el nuevo laborismo el voto laborista se ha hundido a niveles más bajos que antes de 1983. Los resultados catastróficos de 1968 y 2008 se han "conseguido" cuando el ala de derechas ha tenido el control absoluto de la política y el partido. El mensaje es claro: el nuevo laborismo pierde elecciones.
La razón del desastre en las urnas es la gran abstención de la clase obrera en zonas sólidamente laboristas. Los trabajadores no han visto ninguna razón para caminar unos cuantos metros y votar por un gobierno que les ha abandonado. El comité de expertos laborista Compass ha declarado: "El nuevo laborismo ha muerto". Nosotros sabemos que todo se basaba en negar cualquier principio del partido o en renunciar a lo que defendía originalmente. Nos dijeron que era la única manera de ganar elecciones y ahora vemos que el nuevo laborismo ha llevado a un callejón sin salida.
Es natural que bajo la dirección del nuevo laborismo los trabajadores reacciones con desconfianza, absteniéndose y volviéndose contra el laborismo. Pero los trabajadores más veteranos deben recordar que si nos abstenemos, los tories creerán que somos débiles. Intentarán pisotear a la clase obrera. Si los tories ganan, los trabajadores jóvenes también aprenderán rápidamente una lección, lo que hace falta es luchar para liberar al Partido Laborista de sus actuales secuestradores.


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