Imprimir
El Sindicato de Estudiantes es una organización basada firmemente en los principios internacionalistas por lo que, desde un principio, vimos la lucha de los estudiantes franceses como propia. Los ataques que está lanzando la burguesía están dirigidos El Sindicato de Estudiantes es una organización basada firmemente en los principios internacionalistas por lo que, desde un principio, vimos la lucha de los estudiantes franceses como propia. Los ataques que está lanzando la burguesía están dirigidos contra todos los trabajadores y la juventud europea, sin que haya un sólo país que se salve.

Por ello, en el momento en que el periódico marxista La Riposte y las Juventudes Comunistas de Toulouse lanzaron un llamamiento de solidaridad internacional, desde el SE no dudamos ni un minuto y organizamos una campaña de solidaridad en los institutos y facultades, a la vez que convocamos a una concentración delante de la embajada francesa en Madrid, donde nos concentramos un centenar de jóvenes el pasado 6 de abril.

Pero también creímos oportuno enviar en persona un mensaje de apoyo a los estudiantes y trabajadores franceses, por lo que el SE estuvo participando directamente en la lucha en la ciudad de Toulouse, incluyendo la jornada de movilizaciones del 4 de abril.

Un simple balance de la lucha durante estos días permite ver como la movilización de los estudiantes franceses va mucho más allá de ser una simple “revuelta de privilegiados” (como intenta hacernos creer El País), y en Francia hemos encontrado múltiples elementos que ponían en cuestión el sistema capitalista.

La movilización había llegado a un nivel en donde los estudiantes se organizaron masivamente en asambleas que se coordinaron a nivel nacional para profundizar la lucha. Así, en asambleas de varios centenares de estudiantes se repetían intervenciones sobre la necesidad de profundizar la lucha y acabar de una vez por todas con el gobierno de la derecha. Entre los trabajadores existía el mismo sentimiento, pues en una asamblea de delegados de la CGT, pudimos escuchar múltiples críticas a la dirección por su negativa a convocar una huelga general que sirviera para tumbar todas las medidas reaccionarias del gobierno.

Nuestra presencia fue muy bien recibida. Las intervenciones en las asambleas fueron masivamente aplaudidas, y dieron confianza a los estudiantes franceses al saber que no estaban solos en su lucha contra el gobierno. Además en la manifestación del 4 de abril, que en Toulouse juntó a cerca de 100.000 personas, pudimos intervenir desde la megafonía de distintos camiones, trasladando la solidaridad de los estudiantes del Estado español, que vemos en el ejemplo de nuestros compañeros franceses el camino a seguir contra la precariedad laboral y los ataques al conjunto de la clase obrera. La acogida de nuestras palabras fue recibida con entusiasmo por los manifestantes. Fue particularmente emocionante para aquellos trabajadores españoles que durante los años sesenta habían emigrado a Francia en busca de trabajo, y veían que en la actualidad apoyábamos la lucha de los jóvenes y trabajadores.

Tras esta masiva movilización el gobierno ha tenido que retroceder derogando el punto más polémico de su ley, constituyendo ello una enorme victoria para el movimiento. Aún así las espadas siguen en alto, pues el resto de leyes reaccionarias introducidas por la derecha siguen en vigor y, con esta victoria, el gobierno ha mostrado su enorme debilidad cuando la clase obrera y la juventud se ponen en marcha. Hoy los trabajadores y jóvenes son más fuertes y tienen más conciencia de su fuerza que al inicio de la lucha y eso animará a la continuación de la lucha en otros sectores.

Miguel Artola

Ejecutiva Estatal SE