Corriente Marxista Internacional

La situación en Ucrania es sumamente tensa. Viktor Yanukovich fue declarado vencedor en la segunda ronda de las elecciones presidenciales y es visto por todos como un hombre pro Moscú. En cambio, Viktor Yushchenko es un candidato abiertamente pro occ La situación en Ucrania es sumamente tensa. Viktor Yanukovich fue declarado vencedor en la segunda ronda de las elecciones presidenciales y es visto por todos como un hombre pro Moscú. En cambio, Viktor Yushchenko es un candidato abiertamente pro occidental y se niega a aceptar los resultados. Parece claro que ha existido un importante nivel de fraude en estas elecciones.

Una indicación de la posición que ocupa Ucrania es que los principales candidatos en las elecciones presidenciales sean vistos como un pro ruso o un pro occidental. La BBC caracterizó la situación “como un enfrentamiento este-oeste”. Esto revela la debilidad de la elite gobernante ucraniana. No puede seguir un camino independiente de desarrollo y se ha convertido en un simple peón de la lucha entre las grandes potencias. Dentro de los círculos dirigentes hay un enfrentamiento sobre qué camino debe emprender el país: o construir lazos más estrechos con Rusia o adherirse abiertamente a Occidente. Esto también se refleja en la extensión geográfica del apoyo de los dos candidatos, el este se inclina hacia Rusia y el oeste hacia el Unión Europa y EEUU.

Debemos decir claramente que ni Rusia ni Occidente pueden ofrecer una solución a los problemas de los trabajadores ucranianos. La elección es entre dos formas de capitalismo. Ninguna de las dos puede ofrecer una solución a largo plazo a la población de Ucrania.

Los medios de comunicación presentan a Yushchenko como el hombre que defiende la verdadera democracia y que llevará a la población ucraniana hacia la riqueza y la prosperidad. Pero si miramos sus antecedentes encontraremos un cuadro totalmente diferente. En el pasado estaba muy alejado de ser un líder de masas audaz. Ha sido muy cuidadoso con sus movimientos y era considerado un tecnócrata leal.

Yushchenko sirvió lealmente en el gobierno de Kuchma y en 1998 fue nombrado primer ministro. En ese período adquirió popularidad entre los círculos capitalistas occidentales por sus esfuerzos para acelerar el proceso de privatización de la propiedad estatal. Esto le provocó un enfrentamiento constante con los otros miembros del gobierno.

Debemos recordar que el colapso de la antigua Unión Soviética y el consiguiente regreso al capitalismo fueron un desastre total para Ucrania, como para la mayoría de las antiguas repúblicas soviéticas. Después de Rusia, Ucrania era la segunda república más importante en términos económicos. Proporcionaba más de una cuarta parte de la producción agrícola soviética. Su industria pesada y materias primas fueron un componente clave en el desarrollo de la antigua URSS. Ahora, sin embargo, Ucrania depende de las importaciones energéticas, especialmente gas natural.

Después de 1991 el gobierno ucraniano introdujo una base legal para la privatización, pero el proceso fue lento porque se enfrentó a la resistencia de capas importantes de la burocracia. En 1999 los niveles de producción eran un 40% de los niveles existentes en 1991. A finales de 1993 apareció la hiperinflación.

También se intensificó la polarización social. En 2003 el porcentaje de la población que vivía por debajo del umbral de pobreza alcanzaba el 29%. En el otro lado del espectro había una pequeña minoría que se enriquecía. El 10% más pobre de la población sólo consume el 3,7% de la riqueza nacional, mientras que el 10% más rico consume el 23,2%. Muchos trabajadores cobraban sus salarios con mucho retraso. Lo mismo ocurría con los pensionistas.

Pero después de casi una década de declive económico, la economía ucraniana empezó a recuperarse en 2000 con una tasa de crecimiento anual del 6%. ¡Era la primera vez desde 1991! En 2001 creció otro 9% y desde entonces ha continuado creciendo. Ahora los sueldos y las pensiones se pagan puntualmente. Este año se espera un crecimiento aproximado del 12,5%. El principal socio comercial de Ucrania todavía es Rusia, un 33% de sus importaciones proceden de su vecino y más del 17% de sus exportaciones van allí. Aunque también es verdad que una parte importante de sus importaciones ahora viene de la Unión Europea y eso es algo que se refleja en este conflicto.

El país ahora está dividido. Una minoría importante de la población son rusos o utilizan el ruso como su primera lengua y, por lo tanto, están más inclinados a establecer lazos más estrechos con Rusia. Yanukovych, a pesar de todo, recibió un apoyo todavía importante, especialmente en el este. Los votantes de izquierda se concentran en las regiones del este de habla rusa, donde la población teme que se rompan los lazos económicos y la comunicación existente entre Ucrania y Rusia.

La elección de los trabajadores ucranianos no puede ser entre el imperialismo ruso y el imperialismo occidental. No hay nada progresista en ninguno de los dos. Ambos son enemigos de la clase obrera. Hoy algunas capas de la sociedad ucraniana pueden tener ilusiones en Yushchenko y la oposición que él encabeza. Pero si llega al poder aprenderán una amarga lección. Tan rápidamente como se ha convertido en un hombre popular se puede convertir en alguien sumamente impopular. La experiencia de la vida les enseñará.

Los trabajadores ucranianos necesitan una voz política propia. Hay varios partidos que proceden del antiguo PCUS soviético, el principal es el Partido Comunista Ucraniano. Éste es uno de los principales partidos de la oposición pero en los últimos años ha perdido mucho apoyo entre su base de la clase obrera en las regiones industriales del país. Esta pérdida de apoyo es consecuencia de su escasa oposición al gobierno y a sus posturas capitalistas.

La situación actual simplemente formará parte de un proceso global en el cual los trabajadores ucranianos aprenderán que no pueden confiar en ninguno de estos políticos y que deben tomar el control de su propio destino.Fred Weston

La situación en Ucrania es sumamente tensa. Viktor Yanukovich fue declarado vencedor en la segunda ronda de las elecciones presidenciales y es visto por todos como un hombre pro Moscú. En cambio, Viktor Yushchenko es un candidato abiertamente pro occidental y se niega a aceptar los resultados. Parece claro que ha existido un importante nivel de fraude en estas elecciones.

Una indicación de la posición que ocupa Ucrania es que los principales candidatos en las elecciones presidenciales sean vistos como un pro ruso o un pro occidental. La BBC caracterizó la situación “como un enfrentamiento este-oeste”. Esto revela la debilidad de la elite gobernante ucraniana. No puede seguir un camino independiente de desarrollo y se ha convertido en un simple peón de la lucha entre las grandes potencias. Dentro de los círculos dirigentes hay un enfrentamiento sobre qué camino debe emprender el país: o construir lazos más estrechos con Rusia o adherirse abiertamente a Occidente. Esto también se refleja en la extensión geográfica del apoyo de los dos candidatos, el este se inclina hacia Rusia y el oeste hacia el Unión Europa y EEUU.

Debemos decir claramente que ni Rusia ni Occidente pueden ofrecer una solución a los problemas de los trabajadores ucranianos. La elección es entre dos formas de capitalismo. Ninguna de las dos puede ofrecer una solución a largo plazo a la población de Ucrania.

Los medios de comunicación presentan a Yushchenko como el hombre que defiende la verdadera democracia y que llevará a la población ucraniana hacia la riqueza y la prosperidad. Pero si miramos sus antecedentes encontraremos un cuadro totalmente diferente. En el pasado estaba muy alejado de ser un líder de masas audaz. Ha sido muy cuidadoso con sus movimientos y era considerado un tecnócrata leal.

Yushchenko sirvió lealmente en el gobierno de Kuchma y en 1998 fue nombrado primer ministro. En ese período adquirió popularidad entre los círculos capitalistas occidentales por sus esfuerzos para acelerar el proceso de privatización de la propiedad estatal. Esto le provocó un enfrentamiento constante con los otros miembros del gobierno.

Debemos recordar que el colapso de la antigua Unión Soviética y el consiguiente regreso al capitalismo fueron un desastre total para Ucrania, como para la mayoría de las antiguas repúblicas soviéticas. Después de Rusia, Ucrania era la segunda república más importante en términos económicos. Proporcionaba más de una cuarta parte de la producción agrícola soviética. Su industria pesada y materias primas fueron un componente clave en el desarrollo de la antigua URSS. Ahora, sin embargo, Ucrania depende de las importaciones energéticas, especialmente gas natural.

Después de 1991 el gobierno ucraniano introdujo una base legal para la privatización, pero el proceso fue lento porque se enfrentó a la resistencia de capas importantes de la burocracia. En 1999 los niveles de producción eran un 40% de los niveles existentes en 1991. A finales de 1993 apareció la hiperinflación.

También se intensificó la polarización social. En 2003 el porcentaje de la población que vivía por debajo del umbral de pobreza alcanzaba el 29%. En el otro lado del espectro había una pequeña minoría que se enriquecía. El 10% más pobre de la población sólo consume el 3,7% de la riqueza nacional, mientras que el 10% más rico consume el 23,2%. Muchos trabajadores cobraban sus salarios con mucho retraso. Lo mismo ocurría con los pensionistas.

Pero después de casi una década de declive económico, la economía ucraniana empezó a recuperarse en 2000 con una tasa de crecimiento anual del 6%. ¡Era la primera vez desde 1991! En 2001 creció otro 9% y desde entonces ha continuado creciendo. Ahora los sueldos y las pensiones se pagan puntualmente. Este año se espera un crecimiento aproximado del 12,5%. El principal socio comercial de Ucrania todavía es Rusia, un 33% de sus importaciones proceden de su vecino y más del 17% de sus exportaciones van allí. Aunque también es verdad que una parte importante de sus importaciones ahora viene de la Unión Europea y eso es algo que se refleja en este conflicto.

El país ahora está dividido. Una minoría importante de la población son rusos o utilizan el ruso como su primera lengua y, por lo tanto, están más inclinados a establecer lazos más estrechos con Rusia. Yanukovych, a pesar de todo, recibió un apoyo todavía importante, especialmente en el este. Los votantes de izquierda se concentran en las regiones del este de habla rusa, donde la población teme que se rompan los lazos económicos y la comunicación existente entre Ucrania y Rusia.

La elección de los trabajadores ucranianos no puede ser entre el imperialismo ruso y el imperialismo occidental. No hay nada progresista en ninguno de los dos. Ambos son enemigos de la clase obrera. Hoy algunas capas de la sociedad ucraniana pueden tener ilusiones en Yushchenko y la oposición que él encabeza. Pero si llega al poder aprenderán una amarga lección. Tan rápidamente como se ha convertido en un hombre popular se puede convertir en alguien sumamente impopular. La experiencia de la vida les enseñará.

Los trabajadores ucranianos necesitan una voz política propia. Hay varios partidos que proceden del antiguo PCUS soviético, el principal es el Partido Comunista Ucraniano. Éste es uno de los principales partidos de la oposición pero en los últimos años ha perdido mucho apoyo entre su base de la clase obrera en las regiones industriales del país. Esta pérdida de apoyo es consecuencia de su escasa oposición al gobierno y a sus posturas capitalistas.

La situación actual simplemente formará parte de un proceso global en el cual los trabajadores ucranianos aprenderán que no pueden confiar en ninguno de estos políticos y que deben tomar el control de su propio destino.


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