Corriente Marxista Internacional

Política general

Entrevista con Chema Collados, presidente de FEVESA
“Seguiremos la lucha dentro de un movimiento más amplio en defensa de la sanidad pública”

La izquierda no sólo debe gobernar, sino transformar nuestras condiciones de vida

La corrupción es un elemento sustancial del sistema capitalista. Frente a aquellos que tratan de explicar este fenómeno como una consecuencia  directa de la perversa naturaleza humana, los marxistas siempre hemos insistido que en esencia el sistema capitalista asienta sus pilares sobre prácticas corruptas, concretamente mediante el robo y apropiación por parte de la clase capitalista de la riqueza generada por la clase obrera mediante su trabajo.

Según la mayoría de analistas mediáticos autoencuadrados en el campo progresista, Alberto Ruiz Gallardón representa a la derecha desvinculada del pasado franquista, moderna y europea, pero los antecedentes del Gallardón alcalde no dejan lugar a dudas de cuáles son sus orígenes. Baste citar las palabras escritas por su abuelo paterno, Víctor Ruiz Albéniz, cronista oficial de guerra del Cuartel General de Franco, cuando en plena euforia victoriosa, proclamaba: "Franco ha hecho la guerra con la espada del Cid, la vara del alcalde de Zalamea y la lanza de Don Quijote".

Durante los días 18 de noviembre, 2 y 26 de diciembre pasados, la ciudad de Salamanca se ha movilizado masivamente contra la subida agresiva e indiscriminada de tasas e impuestos del gobierno municipal del PP. Concretamente, más de 25.000 ciudadanos, estimándose la concentración del 2 de diciembre en cifras superiores a las 30.000 personas, se concentraron en la Plaza Mayor contra la política recaudatoria del PP, convocados por Fevesa (Federación de Asociaciones de Vecinos de Salamanca y Provincia) apoyada por la recogida de firmas del PSOE. Las dos primeras movilizaciones salieron de los barrios, y la tercera, que se convocó directamente en la Plaza Mayor a las 20:00 horas, se hizo la víspera del Pleno Municipal aprobatorio de los presupuestos del año 2008.

Los recientes cierres de clínicas abortivas en Barcelona y Madrid han sacado de nuevo a la palestra el polémico tema del aborto. De hecho, no sólo han sacado el tema, sino que también ha sido una oportunidad de oro para que los sectores más reaccionarios utilizaran los medios de comunicación como altavoz de sus proclamas demagógicas "en defensa de la vida".

Hace falta una política socialista de verdad

El cambio brusco de la situación económica se está conformando como el nuevo (aunque previsto por los marxistas) ingrediente de un contexto político general marcado por la polarización política, la inestabilidad y el malestar social. Las evidencias de que se está produciendo un cambio de ciclo económico se acumulan, aunque todavía resuena el machacón y ahora ya ridículo mensaje con que el gobierno del PSOE y la gran mayoría de "expertos" de la prensa económica burguesa trataban de tranquilizar a la sociedad: "la economía española no tiene nada que ver con lo que pasa en EEUU".

Perspectivas para 2008

Acaba el año 2007 como empezó: con una profunda polarización política en el conjunto de la sociedad. Tan sólo han pasado 12 meses y muchos de los consensos históricos que se tejieron hace treinta años están tocados en su línea de flotación. Peor aún, los viejos fantasmas que parecían conjurados han vuelto a cobrar fuerza impregnando todo el debate político.

En Salamanca capital han destacado dos movilizaciones masivas de ciudadanos contra la política agresiva de subida de tasas e impuestos del Gobierno Municipal del PP. Concretamente, los días 18 de noviembre y 2 de diciembre pasados, la Plaza Mayor se vio abarrotada de vecinos que confluyeron frente a la fachada del Ayuntamiento, procedentes de cada barrio.

El 25 de noviembre miles de mujeres y hombres, esencialmente de la clase trabajadora, se manifestaron en decenas de ciudades en contra de la violencia hacia las mujeres. Este movimiento de lucha, que en nuestra opinión forma parte de la lucha de clases más general, va in crescendo. En Sevilla, desde donde escribo, la manifestación superó con creces las dos mil personas y ha visto una presencia muy importante de la juventud. Estaban las principales organizaciones de clase y de izquierdas de la juventud: el Sindicato de Estudiantes, agrupaciones de las Juventudes socialistas, las Juventudes comunistas. Entre las organizaciones juveniles de la izquierda destacaba la vivacidad y el trabajo de propaganda de Mujeres Jóvenes de Andalucía.
A destacar el hecho de que muchas caras jóvenes eran las mismas que vimos en las manifestaciones antifascistas del 14 y 22 de noviembre. Igual que los años anteriores, el 25 de noviembre no hubo sitio para la derecha andaluza (PP, PA, PSA).
El día anterior se dio un debate muy interesante en el centro vecinal de San Diego de Sevilla en el cual participó también Mari García, dirigente jornalera del SOC. Mari explicó la violencia laboral y sexista a la cual son sometidas muchísimas mujeres del medio rural, desde las miles de rumanas que trabajan recluidas en las fincas de la fresa en Huelva (en régimen de campo de concentración) hasta las andaluzas que son castigadas en algunas empresas de selección y envasado con quedarse de pié durante horas como nuevo tipo de castigo del empresario.
Hablando con las manifestantes más implicadas, especialmente en las reuniones y debates preparatorios de los días anteriores a la marcha de Sevilla, pudimos percibir una fuerte crítica a la actuación de la izquierda institucional: gobierno del PSOE y junta de Andalucía; cuyas leyes y decretos de los últimos años nunca han ido acompañados de una dotación económica decente o de planes concretos y permanentes de movilización social diaria donde más se necesita: los barrios y los centros educativos. Allí donde viven y estudian las mujeres de la clase trabajadora no hay personal público preparado que se ocupe del problema: todo es dejado en manos de la iniciativa de las asociaciones más comprometidas, que están hechas de trabajadoras y trabajadores con recursos de tiempo, económicos y de instalaciones muy limitados. Así pasa que cada ley que se aprueba contra la violencia y por la igualdad acaba por ser casi ineficaz debido también a la precariedad laboral en el sector público y a la facilidad con la cual se cierran centros públicos de asistencia con años de experiencia para abrir nuevos con personal poco cualificado y precario. Una de las tareas para el próximo 25 de noviembre debe ser aumentar su contenido reivindicativo que es una responsabilidad de las y los dirigentes de la izquierda. Y también de las direcciones de CCOO y UGT, cuya voz crítica es inexistente.

Con la reciente polémica contra el presidente venezolano Hugo Chávez, Juan Carlos I ha tomado la iniciativa a la hora de situarse frente a la revolución venezolana en la gigantesca campaña mediática actual orquestada por el imperialismo para derrocar el régimen revolucionario. Conociendo un poco la historia, no es nueva esta posición de la monarquía actual que entronca con la defensa que los Borbones han hecho de los poderosos durante toda su existencia.

La contrarrevolución también se organiza desde el Estado español ¡Hay que desenmascararla y derrotarla!

Las palabras "¡Por  qué no te callas!" de Juan Carlos I de Borbón, Rey de España designado como sucesor del dictador Francisco Franco, y la defensa que Zapatero realizó de la figura de José María Aznar, forman parte de una amplia ofensiva liderada por el imperialismo norteamericano, los grandes monopolios internacionales y la prensa que sirve a sus intereses, contra la revolución venezolana. Que la clase dominante del Estado español se haya convertido en un ariete de la contrarrevolución no es un hecho casual: han entendido que se encuentran ante una seria amenaza de derrocamiento del capitalismo en Venezuela y por extensión en todo Latinoamérica.

Ante la polémica desatada en la cumbre Iberoamericana celebrada el pasado fin de semana, en la que el monarca Juan Carlos I se creyó con el derecho de increpar al presidente de Venezuela Hugo Chávez Frías con la frase "¿por qué no te callas?" la campaña Manos Fuera de Venezuela en el Estado español expresa lo siguiente

Madrid aspira a organizar unos Juegos Olímpicos, el salario medio de los madrileños está por encima de los dos mil euros y su renta es equiparable a la de las regiones más ricas de Europa. Estos, y otros parecidos, son los datos a los que recurren, tanto Esperanza Aguirre como Gallardón, para intentar demostrar que la gestión que realizan en el gobierno de la comunidad y en el del ayuntamiento de la capital, está sirviendo para que los aspectos sociales estén avanzando. Un análisis más detenido de estos datos demuestra no sólo que este avance no existe, sino que las diferencias sociales se han profundizado de forma escandalosa y que el deterioro general en las condiciones de vida de los trabajadores madrileños es cada vez más evidente.

Sería difícil encontrar a una persona en todo el Estado español que no haya oído, visto o leído en los grandes medios de comunicación lo sucedido a mediados del mes de octubre en la Cañada Real Galiana en Madrid. La razón es la gran batalla campal que se organizó: pelotas de goma, botes de humo, piedras, bombonas de butano, todo valía.

Casi dos años después de que se lanzara a bombo y platillo la idea de hacer una ley de memoria histórica, se cierra un proceso que ha resultado tortuoso, por momentos incluso esperpéntico si no fuera por lo que encierra de dramático para miles y miles de familiares y supervivientes del franquismo; un proceso que ha ofrecido también lecciones decisivas de lo que puede ofrecer la política reformista, la "realista", la "de lo posible", en un punto tan elemental como el de la justicia y los derechos democráticos más elementales.

La clase obrera necesita un programa revolucionario

 


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