Corriente Marxista Internacional

IU/PCE

El movimiento sindical, una prioridad para el PCE
Congreso regional de Castilla - La Mancha
La Revolución Rusa y el sindicalismo combativo, presentes en el debate

Balance del debate congresual en Andalucía

Los próximos 6, 7 y 8 de noviembre se celebrará en Madrid el XVIII Congreso del PCE. Los debates congresuales se desarrollan en el contexto de la mayor crisis del capitalismo desde el crack del 29. Este congreso debe servir para "implicar al PCE en una lucha contra una salida neoliberal e incluso fascista de la crisis, consiguiendo mejorar la correlación  de fuerzas en la lucha anticapitalista mediante un proceso de acumulación de fuerzas, en el camino de construir una alternativa que vaya desde lo concreto hasta el horizonte de la construcción del socialismo y el comunismo", según explica el propio documento que la dirección federal ha presentado a las bases para su discusión.

Por un PCE con un programa marxista y revolucionario 

La crisis capitalista significa nuevos recortes y ataques contra la clase trabajadora, el crecimiento del desempleo, la extensión de la miseria para miles de familias obreras. En este país hay decenas de miles de jóvenes y trabajadores en busca de una alternativa política de lucha en contra del capitalismo y, en este contexto la bandera comunista tiene que convertirse en ese referente revolucionario.  El documento político del Comité Federal presentado en 2008 invita a los comunistas "a participar en las luchas y resistencias sociales y alimentarnos de ellas". Y concluye, "si de estas luchas no salen los nuevos y nuevas comunistas, ¿de dónde vendrán?". Esto es verdad al cien por cien pero es necesario llevarlo a la práctica y hacerlo de manera coherente. Y en esta tarea los comunistas disponemos de una herramienta de gran valor, el marxismo revolucionario.

En pleno desplome de la economía española, sometido al desgaste de un desempleo galopante y de la ofensiva de la derecha y la patronal, el gobierno del PSOE, con el aval de las direcciones sindicales de UGT y CCOO, está embarcado en una campaña pública para intentar mantener a toda costa su apoyo en el movimiento obrero. Su ruptura con la patronal en la mesa de negociación o la extensión del subsidio de desempleo, intenta encubrir ante la clase obrera una política que en líneas generales se caracteriza por concesiones millonarias a empresarios y banqueros, la proliferación de EREs, y a la que ya podemos sumar la propuesta de una congelación salarial para los asalariados del sector público y privado. Junto a ello, la política exterior está dominada por la colaboración con el imperialismo estadounidense -como demuestra el apoyo a la instalación de bases de EEUU en Colombia o el envío de más tropas a Afganistán-.

La decisión de Rosa Aguilar, hasta hace poco miembro de la dirección federal de IU, de aceptar el ofrecimiento para ser consejera de la Junta de Andalucía no puede sorprender a nadie a estas alturas. Digamos para empezar que la ex alcaldesa de Córdoba venía siendo protagonista de situaciones que ya apuntaban en esa dirección. El propio Zapatero barajó la posibilidad en las últimas elecciones generales de ficharla en su equipo como secretaria de estado. Rosa Aguilar, que nunca pareció hacer ascos a estas expectativas, confesaría tras las elecciones que había votado al PSOE para el Senado. En la mente de todos se dibujó también esta perspectiva cuando en el reciente Congreso Federal de IU vinculó su permanencia en la coalición a la victoria de Llamazares y su proyecto político, que como todos sabemos, fue derrotado por Cayo Lara y el sector del PCE.

Con la profundización de la crisis estamos presenciando un giro a la izquierda en el discurso de un sector de la dirección de IU. No se pueden pasar por alto las declaraciones de Cayo Lara sobre la huelga general o sobre la decadencia del sistema capitalista. En la entrevista concedida a este periódico el mes pasado decía: "Venimos escuchando desde 2008 a los mismos que han contribuido a provocar este caos económico y social que es ‘hora de refundar el capitalismo'. Nosotros estamos en contra. Hemos apostado decididamente por lo que hemos denominado Socialismo del siglo XXI como respuesta a la demanda de la sociedad de un cambio importante en las políticas aplicadas hasta ahora en nuestro país y en los de nuestro entorno. En ello trabajamos en estos momentos".
En esta misma línea el pasado mes de febrero el Consejo Político Federal aprobó una serie de propuestas frente a la crisis. Algunas, como la creación de 1.600.000 puestos de trabajo y evitar la pérdida de 450.000, las ayudas especiales de 600 euros mensuales para las familias afectadas más duramente por el desempleo, una reforma fiscal que restituya el concepto de fiscalidad progresiva, haciendo pagar más a quién más tiene y medidas de combate al fraude fiscal, tienen un claro sentido progresista. Sin embargo, muchas de estas medidas son insuficientes para contrarrestar los efectos devastadores de la crisis y además no entran en las causas de fondo de la misma. A continuación comentamos algunas propuestas centrales del plan de IU:
· Rechazar todos los ERE de las empresas que han obtenido beneficios en 2008 y resolver los ERE con un Plan Social de Formación y Recolocación en el que los trabajadores mantendrán la relación laboral con la empresa. Una parte de este plan se financiará con el subsidio de desempleo y la otra a través de la empresa. Examinar de forma rigurosa los ERE restantes, aunque las empresas hayan tenido pérdidas en 2008.
Los planes de formación y recolocación en esta situación tienen un pequeño problema, en un mercado laboral con más de cuatro millones de parados es muy complicado recolocarse en otra empresa. La experiencia de las crisis anteriores es que los planes de recolocación han sido siempre un fracaso. Además, es inaceptable que se utilice para planes de formación el subsidio de desempleo, que debe ir íntegramente al trabajador. Esta función debe ser garantizada por el Estado sin retraerlo de ninguna otra prestación o gasto social.
Por otro lado, hemos visto como muchas empresas falsifican sus cuentas para justificar cierres o despidos, por lo tanto no se pueden aceptar ni los ERE de las empresas con beneficios ni los de las empresas que no los tienen. La alternativa frente a los despidos tiene que pasar por la nacionalización bajo control obrero de las empresas que estén amenazadas de cierre o con despidos masivos y ponerlas a producir bajo un plan estatal basado en las necesidades sociales.
· Dotación en el año 2009 de 10.000 millones de euros para obras de los ayuntamientos. Dotación durante los ejercicios 2009 y 2010 de 2.000 millones de euros para financiar subvenciones gestionadas por los Ayuntamientos de hasta el 25% del importe de obras de rehabilitación de viviendas privadas, reforzar el Fondo Especial del Estado para el estímulo de la Economía y la Creación de Empleo (Plan E de Zapatero) con 2.000 millones adicionales que se destinarían esencialmente a mantenimiento y mejoras del firme en las carreteras de doble sentido, mejora de la seguridad vial y de la señalización, repoblación forestal y vegetal; y la contratación de 120.000 empleados públicos para cubrir las necesidades sociales.
Estamos de acuerdo con la necesidad de poner en marcha planes de inversión público que tengan como finalidad la mejora de los servicios sociales y la creación de empleo. Sin embargo, no se puede atajar la crisis capitalista sólo con medidas de inversión pública u obras estatales. Esto es, en todo caso, un minúsculo paliativo frente a la gigantesca huelga de inversiones que protagonizan los capitalistas en momentos de crisis. No se pueden absorber cuatro millones de parados con obra pública, mientras las principales palancas de la economía siguen en manos privadas. Hay una cuestión básica siempre que se habla de incremento del gasto público y es: ¿de dónde sale este dinero? Aumentar el gasto público sin tocar las grandes fortunas amasadas por los capitalistas significa aumentar la deuda pública, algo que finalmente puede repercutir negativamente en los trabajadores. Por otro lado, ¿qué tipo de control se ejerce sobre el dinero destinado a los ayuntamientos? Hay que exigir mecanismos de control obrero para que ese dinero no acabe en manos de las grandes constructoras.
· Ayuda a las cajas de ahorro y creación de una banca pública que compita con la privada.
Los bancos y las cajas de ahorro no conceden créditos no por la falta de liquidez, sino porque hay una caída brutal de la inversión y del consumo. Ni los empresarios, ni las familias trabajadoras (que por otro lado, no tienen intereses comunes) quieren endeudarse más aún. La crisis no es de liquidez sino de sobreproducción, es decir, es consustancial al capitalismo.
Por otro lado, es verdad que el sector financiero es clave en una economía, pero la única manera de que efectivamente la banca actúe como un propulsor del desarrollo económico y la prosperidad social es quitarla de las garras privadas. Una banca pública conviviendo con la banca privada, funcionando bajo los criterios de una economía de mercado y fuera del control efectivo de los trabajadores, no resolverá nada.
Ante esta situación es necesaria la nacionalización de los bancos y aseguradoras bajo el control y administración democrática de los trabajadores. La nacionalización de los bancos es la única manera de garantizar los depósitos y ahorros de la gente corriente, rebajar los tipos de interés hasta limitarlos a los costes necesarios de las operaciones bancarias y dar créditos baratos para aquellos que lo necesiten: trabajadores y pequeñas empresas.

Por una IU con un programa socialista

En el documento aprobado en el Consejo Político Federal se explica lo siguiente: "Las propuestas de Izquierda Unida no son la solución de la crisis. Esta sería una pretensión desacertada e ingenua. Estamos ante una crisis del sistema capitalista, en esta ocasión más grave y profunda que las inmediatamente precedentes, y las crisis cíclicas son propias de ese sistema. Sólo terminarán con la desaparición del capitalismo. Lo que sí es posible es paliar los efectos de la crisis y contribuir a crear las condiciones para una recuperación que garantice un desarrollo económico sobre bases nuevas, radicalmente diferentes, tanto desde el punto de vista social como ecológico, en un camino que conduzca hacia el socialismo".
Esta frase es muy reveladora de la contradicción fundamental en que se encuentra IU: tratar de aparecer como una alternativa al capitalismo sin tener una alternativa clara al mismo.
 Por un lado se reconoce que la crisis sólo terminará con la desaparición del capitalismo y por otro califica como "desacertada" e "ingenua" la pretensión de defender un programa alternativo a la crisis capitalista. Es decir, se dice implícitamente que no nos podemos plantear acabar con el capitalismo. Es más, se plantea que sin acabar con el capitalismo es posible garantizar un desarrollo económico sobre bases "radicalmente diferentes". Las únicas bases para un desarrollo económico "radicalmente diferente" es terminar con la propiedad privada de los medios de producción y el establecimiento de una economía planificada.
IU no debería intentar gestionar la crisis, paliar sus efectos o plantear en abstracto un nuevo modelo de crecimiento, sino luchar por este programa de transformación social de forma decidida. Sólo así será capaz de fortalecerse como alternativa revolucionaria, atrayendo a los sectores más combativos de la clase obrera y de la juventud.
cayo_lara.jpg"Una huelga general sería una buena forma de decirle al gobierno que ha fallado"

El nuevo coordinador de IU, Cayo Lara, introdujo la idea de la huelga general en su discurso ante el Consejo Federal que le acababa de elegir. Dijo que era necesaria una huelga general "para decirles a los poderosos que por aquí no vamos a ningún camino". El revuelo mediático que se formó posteriormente, por supuesto en contra de esta idea, nos da una idea de la aprensión que esta perspectiva provoca en los círculos dirigentes de la burguesía, en la cúpula de los grandes sindicatos y en el propio gobierno del PSOE.

El pasado mes de noviembre se celebró la IX Asamblea Federal de IU. Si casi siempre la elección de sus órganos de dirección va acompañada de una intensa sensación de crisis y ausencia de orientación, en esta ocasión tampoco faltaron los motivos para la alarma. Al último desastre electoral se sumaba la incapacidad del Consejo Político Federal para ofrecer a los militantes un programa sobre el que debatir y posteriormente elegir a la mejor dirección, con el objetivo de recuperar militancia y presencia no sólo en el Parlamento, sino fundamentalmente en la calle.

Entrevista a Santiago Jiménez, dirigente de CCOO y de IU de Villaverde del Río (Sevilla)

Entrevistamos a Santiago Jiménez, dirigente de CCOO y de IU de Villaverde del Río (Sevilla), una de las organizaciones de base con mayor afiliación de la provincia y candidato a la alcaldía de su pueblo más votado en las pasadas elecciones municipales. Santiago, miembro de la Corriente Marxista Internacional, ha participado ya como delegado en la asamblea de IU de su pueblo y en la provincial de Sevilla, además de haber sido elegido delegado para la asamblea andaluza que se celebrara en los próximos días.

A finales del pasado mes de julio los militantes y simpatizantes del PCE recibíamos una mala noticia: en 2008 no se celebrará la tradicional Fiesta del partido. Si bien es cierto que este paso atrás era previsible, pues desde hacía ya bastantes años el declive de la Fiesta era notorio, no por ello es menos trascendente. Estamos ante un punto de inflexión en la historia del Partido Comunista de España.

En junio se celebró la Conferencia política del PCE para "debatir sobre la situación política, las tareas del partido y sus propuestas para reconstruir democráticamente IU". Otro de los objetivos de esta especie de congreso extraordinario es cerrar filas y aunar fuerzas de cara al proceso asambleario de IU de noviembre, donde todo apunta, y así se está planteando por parte de la dirección del PCE, a que el sector de Llamazares está preparando provocar la escisión y la liquidación de la oposición interna que representan sectores en torno al partido.

En 1979 el PCE obtuvo 23 diputados en el parlamento al lograr el 10,8% de los votos en las elecciones generales. En aquel momento, el Partido esgrimía con orgullo su influencia preponderante en la dirección de CCOO y agrupaba en sus filas a miles de militantes. Junto a intelectuales de importante proyección pública, contaba con una nutrida afiliación obrera que daba vida y protagonismo político al Partido en barrios y fábricas. Eso era hace casi dos décadas. Hace un par de meses IU consiguió sólo un 3,8% de los votos emitidos, obteniendo un solo diputado por Madrid, puesto que Joan Herrera, miembro de ICV, pertenece a otra organización. Y, lo más importante, bajo este colapso electoral, se encuentra un PCE extraordinariamente debilitado por la pérdida de una parte fundamental de su militancia y de su pasada influencia en la lucha de clases.

Con la pérdida de 300.000 votos y dos de los tres diputados que tenía (a lo que se suma que Iniciativa per Catalunya también perdió uno de los dos con que contaba), los resultados de IU el 9 de marzo sólo pueden calificarse de un auténtico desastre que la colocan en una difícil situación. La primera condición para poder salir de ella es comprender la causa de estos resultados. ¿Responden exclusivamente al "tsunami bipartidista" y a la ley electoral, como insiste Llamazares, o hay otras causas más de fondo?

Resolución aprobada en la asamblea de IU Villaverde del Río (Sevilla)

La crisis que mantiene Izquierda Unida requiere un análisis serio que pasa por hablar claro y llamar a las  cosas por su nombre. Reconocer que los malos resultados son consecuencia de la política que se viene realizando en las esferas dirigentes. Es la consecuencia del abandono de una política de clase que centre el 90% del trabajo político en la calle, es decir, entre el movimiento obrero, a través de sindicatos abiertos, en los centros de trabajo, a la cabeza de las luchas y las reivindicaciones de los trabajadores, en las barriadas, en las asociaciones, entre los jóvenes para luchar por el derecho a una vivienda digna, etc, ganando día a día el respeto de las familias trabajadoras, demostrando, en la práctica, que IU y el PCE son herramientas útiles para la lucha y para conseguir mejoras sustanciales en una fábrica, en una barriada o en una asociación de vecinos.

Los trabajadores necesitamos una auténtica política de izquierdas xaquin.jpg

Estas elecciones generales son una cita muy importante. La acción de gobierno del PP, su demagógica actuación desde la oposición, su nacional-catolicismo, su alianza con los sectores más retrógrados del poder judicial, las medidas que está anunciando si gana el 9 de marzo, todo evidencia que el PP es un partido reaccionario que, además, camina hacia la extrema derecha. De hecho, sus mentiras, sus insultos, su manipulación, su represión, etc. fueron factores fundamentales en la movilización de la clase obrera y la juventud que acabó por echarlo del gobierno en 2004.

"La única opción para IU es defender un programa de transformación social"

Xaquín García Sinde, vinculado desde hace más de veinte años a la Corriente Marxista EL MILITANTE, es un trabajador y sindicalista de CCOO en los astilleros ferrolanos, donde fue miembro del Comité de Empresa. Representó al Sector Crítico en diversos órganos de dirección del sindicato, entre ellos la Comisión Ejecutiva de CCOO de Galicia. En estas elecciones, es el número 3 de IU en A Coruña. [También en gallego]

Carta abierta de Xaquín García Sinde


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