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Continúan las movilizaciones de los profesores valencianos y el ambiente sigue al rojo vivo. Más de 30.000 personas (profesores, padres y alumnos) se manifestaron en las concentraciones comarcales del 10 de noviembre. A la lucha, además de los profesores hace tiempo que se han unido diferentes organizaciones cívicas, culturales y sociales de distintos lugares del País Valencià.

Continúan las movilizaciones de los profesores valencianos y el ambiente sigue al rojo vivo. Más de 30.000 personas (profesores, padres y alumnos) se manifestaron en las concentraciones comarcales del 10 de noviembre. A la lucha, además de los profesores hace tiempo que se han unido diferentes organizaciones cívicas, culturales y sociales de distintos lugares del País Valencià.

Pero el dato más importante son los cerca de 100.000 asistentes a la manifestación del 29 de noviembre que desfilaron por las calles de Valencia durante más de tres horas. Profesores, padres, alumnos, pero también gente sin vinculación directa con el mundo educativo, se congregaron en una manifestación histórica, para exigir una educación pública de calidad. No se recuerda una manifestación así en Valencia desde las movilizaciones del 13 de marzo, que supusieron la salida del gobierno de Aznar. Y este éxito es sólo un anticipo de lo que puede llegar a ser la huelga convocada para el 17 de diciembre por STEPV, UGT y CCOO y el Sindicato de Estudiantes. Todo indica que el seguimiento será total.
Bajo el lema "Amb aquesta educació Font de Mora dimissió!" (Con esta educación Font de Mora dimisión) todos somos plenamente conscientes de que no luchamos sólo por la retirada de la orden de impartir Educación por la Ciudadanía (EpC) en inglés. Luchamos contra la privatización, contra la reducción de plantillas, por la dotación de profesores especialistas, por la disminución de las ratios, por la eliminación de barracones y la construcción de centros en condiciones. En definitiva, por una educación pública de calidad.

La Conselleria reprime y maniobra

Por su parte, la Conselleria d'Educació anunció que publicará instrucciones para que la Educación para la Ciudadanía, que se iniciará el próximo curso en 5º de Primaria, se imparta también en inglés en este nivel, por supuesto sin dotar a los centros de personal habilitado.
Además, la administración educativa pretendía continuar con su actitud intimidatoria, represiva y fascistoide. Algunos inspectores de educación han presionado a los claustros para que retiren las pancartas de las fachadas de los centros, así como las imágenes de la web de las actividades de protesta que están realizando. Además, la administración ha intentado impugnar claustros y ha levantado actas de entrevistas a directores en las que declaran que no están impartiendo EpC en inglés. El 4 de noviembre, tres policías nacionales irrumpieron en una cooperativa de enseñanza de Alicante, donde estaban concentrados profesores, padres y alumnos. La policía obligó a la directora a identificarse y estuvo interrogando a los asistentes sobre el motivo del encierro.
Sin embargo, lejos de paralizar la lucha, estas medidas represivas no han hecho más que avivar el fuego. Los profesores estamos viendo en la práctica la inmensa fuerza que tenemos y que la movilización en la calle es la mejor herramienta para conseguir nuestras reivindicaciones. Ha sido la movilización la que está consiguiendo frenar estos actos intimidatorios y la que obligó a la administración educativa a anunciar una moratoria. Pero a cambio se nos exigía el cese de las movilizaciones. El cabreo acumulado durante tantos años de ataques a la educación pública ha encontrado un cauce de expresión, y una vez abierto el grifo no va ser tan fácil frenar este torrente. ¡No aceptamos ninguna moratoria! ¡Exigimos la derogación de la orden!

Huelga de la comunidad educativa el 17 de diciembre

Pero además, la inicial reivindicación de derogar la orden de impartir EpC en inglés ha pasado a ser sólo una más de todo un conjunto de reivindicaciones para acabar con la precaria situación en que se encuentra la educación pública.
Los dirigentes sindicales se tienen que basar en este movimiento tan espectacular y no vacilar ni un momento. Hemos dejado claro que sí nos movemos, que sí que hay ambiente y que tenemos la intención de llegar hasta el final. Además, la participación de los profesores en esta lucha no está consistiendo sólo en acudir a las manifestaciones, sino en la participación directa en la organización, convocatoria y extensión de la lucha. El éxito de estas movilizaciones tiene mucho que ver con esto.
La huelga del día 17 tiene que convocarse a tope, pero no sólo en secundaria, donde está todo el mundo en pie de guerra. Hay que llegar a todos los centros de Primaria y también a la Universidad, donde los alumnos llevan meses de lucha en contra de los Planes de Bolonia y la privatización de la Universidad. También los alumnos de secundaria y bachillerato han protagonizado dos huelgas magníficas en defensa de la educación pública convocadas por el Sindicato de Estudiantes. Esta organización estudiantil, que siempre ha planteado la unificación de la lucha, va a convocar también huelga de estudiantes en institutos y universidad el 17 de diciembre. Los sindicatos docentes deberían incluir en sus reivindicaciones la retirada de los Planes de Bolonia y extender la convocatoria a los trabajadores de universidad. Esta huelga tiene que ser una huelga general de toda la comunidad educativa que ponga en jaque la política demoledora de la educación pública del gobierno valenciano del PP.
¡Font De Mora, yes, we can!