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Durante las últimas semanas hemos vuelto a oír hablar sobre la modificación de la ley del aborto por parte del PSOE. Digo que "hemos vuelto" porque ya en anteriores ocasiones salió este tema a la palestra, como por ejemplo en el último congreso del partido, cuando entre otras medidas progresistas, como el voto para los inmigrantes, se planteaba una nueva ley del aborto.

Durante las últimas semanas hemos vuelto a oír hablar sobre la modificación de la ley del aborto por parte del PSOE. Digo que "hemos vuelto" porque ya en anteriores ocasiones salió este tema a la palestra, como por ejemplo en el último congreso del partido, cuando entre otras medidas progresistas, como el voto para los inmigrantes, se planteaba una nueva ley del aborto.
Ahora el motivo es que el Congreso ha creado una subcomisión que estudiará una nueva ley del aborto que teóricamente amplíe la ya existente y dé más protección jurídica a las mujeres que deciden abortar. Esta comisión elaborará un estudio y unas conclusiones en el plazo de seis meses, al mismo tiempo, el Comité de Expertos del Gobierno redactará la nueva normativa.  Como era de esperar, esta propuesta ha hecho enloquecer de ira al Partido Popular que se opone totalmente a cualquier tipo de modificación y, por supuesto, ha despertado las iras de la jerarquía eclesiástica que ha vuelto a amenazar con manifestaciones, demostrando una vez más su hipocresía, ¿dónde están las quejas de los obispos ante el aumento de la pobreza o ante negligencias judiciales como la ridícula sanción al juez Tirado cuya negligencia tuvo como consecuencia la muerte de una niña? Es evidente que su único objetivo es desgastar al gobierno.

Confusión y vaguedades

Lo cierto es que a pesar de la sonada polémica sobre esta "supuesta" nueva ley no se ha podido averiguar ni una coma de lo que podría ser la nueva ley; hasta ahora, las declaraciones del PSOE han sido bastante vagas y confusas. No es la primera vez que el PSOE aborda este tema y tras unos días de debate televisivo lo deja de lado, como por ejemplo, al final de la pasada legislatura, a principios de este año, cuando algunos jueces, instigados por asociaciones reaccionarias y fascistas antiabortistas, cerraban clínicas abortistas en Madrid y Barcelona, e incluso enviaban a la guardia civil a interrogar a mujeres que habían abortado.
Los marxistas estamos totalmente a favor una nueva ley del aborto que garantice el derecho de las mujeres al aborto libre y gratuito a través de la sanidad pública. Sería la única manera de garantizar el derecho de las mujeres y jóvenes trabajadoras a decidir libremente sobre su propio cuerpo y su futuro sin tener que cederle esta importante decisión al Estado, la Iglesia o alguna otra institución o médico reaccionario.
Debido a las presiones que la mujer trabajadora sufre bajo este sistema, entre ellas la carga económica que un hijo representa bajo este sistema, agravado por la falta de guarderías públicas, los bajos salarios, la amenaza del paro o el riesgo de perder tu empleo, muchas mujeres desesperadas se ven obligadas a recurrir al aborto como única alternativa. Es una auténtica pena que el PSOE no adopte una actitud más seria con un tema tan importante y que pretenda utilizarlo como una cortina de humo -creando un escenario de polémica con la derecha sin avanzar en la práctica en determinados derechos-, para desviar la atención del problema fundamental al que se enfrentan los trabajadores a día de hoy: la crisis económica galopante que todavía no se ha expresado en toda su magnitud.