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En la última década, el Estado español ha vivido un período de crecimiento económico del que la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM) no ha sido ajena. En concreto, la media de crecimiento en la CAM durante el período 2000-07 ha sido del 3,3% anual, por encima de la media estatal. Este crecimiento ha supuesto que las grandes empresas y los bancos hayan estado viviendo una auténtica época dorada, con beneficios espectaculares.

En la última década, el Estado español ha vivido un período de crecimiento económico del que la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM) no ha sido ajena. En concreto, la media de crecimiento en la CAM durante el período 2000-07 ha sido del 3,3% anual, por encima de la media estatal. Este crecimiento ha supuesto que las grandes empresas y los bancos hayan estado viviendo una auténtica época dorada, con beneficios espectaculares.

Pero mientras esto ha sido así, los trabajadores han visto como su nivel salarial, su poder adquisitivo, sus condiciones laborales, así como los servicios sociales a los que ha podido acceder, han ido empeorando año tras año.

Niveles salariales y condiciones de trabajo

Los datos de los niveles salariales de los madrileños son sangrantes: el 25,1% de los asalariados cobra entre 540 y 1.081 euros mensuales y el 22,9% cobra menos del SMI. Entre las mujeres el dato es todavía peor: el 55,65% de las trabajadoras cobran menos de 1.081 euros al mes. Por otro lado, la brecha salarial entre las nóminas más altas y las más bajas se ha agrandado, alcanzando niveles escandalosos. Así, mientras hace 20 años la diferencia salarial entre los máximos directivos y los puestos con menores salarios era de entre 10 y 20 veces, hoy esta diferencia se encuentra entre 100 y 200 veces.
En este dato se encuentra la clave para entender por qué Madrid cuenta con la media salarial más alta del Estado español, hay un puñado que tienen "salarios" exorbitantes, mientras la inmensa mayoría a duras penas llega a fin de mes.
En cuanto a las condiciones laborales la situación no es mejor. Entre 1995 y 2005 la proporción de personas con contratos temporales en Madrid pasó del 21,5% al 28%, y en 2007 la progresión siguió avanzando: de los 2,5 millones de contratos realizados el 19,32% fueron indefinidos y el 80,68% temporales.

Servicios sociales: desmantelamiento del sector público

La política del PP en Madrid consiste, en todos los frentes, en un trasvase continuo de recursos públicos a manos de los empresarios, lo que está ocasionando un intenso deterioro de los servicios prestados a los trabajadores.
El gasto educativo en la CAM se encuentra en el último puesto de todas las comunidades autónomas y por si esto fuera poco, cada vez es mayor el porcentaje de este gasto dedicado a financiar los centros privados en todos los tramos.
En sanidad, la derecha está aplicando la misma política privatizadora con consecuencias demoledoras para la red pública y para la calidad del servicio en general. Los datos son muy claros: cuando se produjo el traspaso de competencias en materia de sanidad a la CAM, el número de camas por cada mil habitantes en la sanidad pública era de 2,6 por cada mil habitantes (cifra ya de por sí muy baja); en estos momentos el número es de 2 por cada mil, un cuarto de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud.
Pero el número de camas sigue siendo totalmente insuficiente, incluso si sumamos las de los hospitales públicos y las de los privados; en total en la CAM hay 3,5 camas por cada mil habitantes, frente a las 5 de media en Europa. Según CCOO y UGT, sería necesaria la creación de más de diez mil nuevas camas para igualar la media europea. Hay zonas donde la situación es especialmente grave, como por ejemplo en el Corredor del Henares, donde sólo hay un hospital y la ratio es de 1,4 camas por cada mil habitantes.
La atención primaria es otro de los frentes donde el deterioro de la sanidad pública es más evidente. Esto no es casualidad. Nuestra comunidad es la que menos invierte en atención primaria de todo el Estado. En concreto, el gasto por habitante es un 35% menor que la media estatal, según un estudio realizado por la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública basado en los presupuestos de 2008 de las 17 comunidades autónomas.
Las repercusiones de estas políticas son demoledoras. Sin ir más lejos, los médicos de familia se encuentran con un número demasiado alto de pacientes para atender (entre 36 y 39 diarios, sobrepasando con mucho en multitud de casos esta cifra y muy lejos de los 25-30 recomendados), lo que tiene una incidencia directa en la calidad de la atención que se puede prestar.
Las listas de espera es otro de los flancos donde el deterioro es más evidente y donde podemos comprobar con más claridad el cinismo y la manipulación del gobierno de Esperanza Aguirre. A pesar de las declaraciones del consejero de Sanidad, es indudable que con las cifras reales en la mano, las listas de espera, lejos de disminuir, se incrementan a un ritmo acelerado. En el período que va del 30 de septiembre de 2005 al mismo mes de 2007, éstas aumentaron un 37% su volumen, pasando de 29.734 inscritos a 40.793. Los períodos de espera prácticamente doblan el máximo de 30 días prometidos por la presidenta, situándose realmente en una media de 53 días laborables (70 días contando los festivos).
Por si fuera poco todo esto, la última sorpresa que nos ha deparado Esperanza Aguirre ha sido la renovación y ampliación de un convenio entre la CAM y el Arzobispado de Madrid (de la época del centrista Gallardón), que deja la puerta abierta a que los curas puedan intervenir en decisiones como cuidados paliativos en los hospitales públicos. En concreto, "el Servicio de Asistencia Religiosa Católica (...) formará parte del Comité de Ética y del Grupo Interdisciplinar de cuidados paliativos".

Es necesaria una huelga general en la CAM

Podríamos seguir enumerando sectores (atención en las residencias de la tercera edad, política de vivienda, oferta cultural, etc.) en los que la conclusión seguiría siendo la misma: la política del PP favorece a los más ricos mientras los trabajadores, los que realmente generamos la riqueza, vemos como se deterioran paulatinamente nuestras condiciones de vida y de trabajo.
Las principales organizaciones de la izquierda (PSOE, IU, CCOO y UGT), más allá de declaraciones en la prensa y de alguna que otra convocatoria de manifestación, más o menos testimonial, no han plantado cara realmente a estos ataques de la derecha y de la patronal. Aquí es donde está la clave para comprender por qué hasta este momento el PP ha conseguido aplicar en lo fundamental esta política profundamente reaccionaria. Por otro lado, el descontento entre los trabajadores es cada vez más evidente que está alcanzando un punto crítico.
La huelga de la limpieza de Metro, de la EMT, médicos de atención primaria, profesores y estudiantes de la enseñanza pública, etc., son síntomas claros de que la presión a la que han estado sometidos los trabajadores ha llegado a un límite insostenible y que su disposición a luchar contra las medidas del PP y contra la estrategia empresarial, está siendo más que demostrada.
Las organizaciones obreras, tienen la obligación de coordinar y unificar todas estas luchas, a la vez que impulsan una campaña de información entre todos los trabajadores de la CAM, con el objetivo, por un lado de organizar la lucha por la mejora del poder adquisitivo y las condiciones laborales y, por otro, el de expulsar a la derecha del gobierno regional, creando las condiciones para un gobierno de la izquierda en la CAM al que también, a través de la lucha obligar a hacer una política realmente de izquierdas.
Las condiciones para una huelga general en Madrid están dadas. La experiencia ha demostrado una y mil veces que la lucha es la única forma de poder frenar los ataques y conseguir mejorar nuestras condiciones de vida y de trabajo.