Imprimir

Victoria clara de la izquierda, pero con advertencias

También en Andalucía estas elecciones han sido un reflejo de la polarización existente: clase contra clase. Los batallones fundamentales de la clase obrera frente a la burguesía. Ésta ha aglutinado en torno a sí a los sectores fundamentales de la pequeña burguesía que se han enriquecido en el último período gracias al boom, y también a un sector de trabajadores atrasados. Correctamente, los sectores decisivos de los trabajadores han entendido que había alguna posibilidad de que el PP pudiera volver al poder. Ello ha empujado una vez más a concentrar fuerzas en el principal partido de los trabajadores, independientemente de las dudas y el escepticismo que, en mayor o menor medida, han sido también muy importantes para muchos que votaron al PSOE.

Victoria clara de la izquierda, pero con advertencias

También en Andalucía estas elecciones han sido un reflejo de la polarización existente: clase contra clase. Los batallones fundamentales de la clase obrera frente a la burguesía. Ésta ha aglutinado en torno a sí a los sectores fundamentales de la pequeña burguesía que se han enriquecido en el último período gracias al boom, y también a un sector de trabajadores atrasados. Correctamente, los sectores decisivos de los trabajadores han entendido que había alguna posibilidad de que el PP pudiera volver al poder. Ello ha empujado una vez más a concentrar fuerzas en el principal partido de los trabajadores, independientemente de las dudas y el escepticismo que, en mayor o menor medida, han sido también muy importantes para muchos que votaron al PSOE.


Las elecciones generales en Andalucía

En este sentido, la mayor parte de los 58.000 votantes que pierde IU en las Generales en Andalucía (con respecto al 2004) van a parar al PSOE. A pesar de esta ayuda, el PSOE retrocede en 52.000 votos en estas elecciones, lo que implica que ya empieza a haber votos que van a la abstención en las filas socialistas.
Con todo, la victoria del PSOE en las generales es contundente: saca 600 mil votos más que el PP y más de 13 puntos porcentuales, alcanzando el 51,76% del electorado.
A pesar de los intentos de la dirección regional de IU en Andalucía de desmarcarse de Llamazares y de atribuirle a él la responsabilidad única de la derrota de la coalición, los resultados andaluces de IU en las generales son malos,. No sólo no convenció a anteriores votantes de tradición comunista para que volvieran a votar a IU, sino que nuevamente perdió votos.
Los trabajadores vieron más importante centrar fuerzas en el partido más grande de izquierdas, toda vez que la acción política de IU en Andalucía ha logrado mimetizarla durante gran parte de la legislatura con la acción de gobierno del PSOE.
El PP avanza en dos diputados, que pierde el PSOE. El PP aglutina la inmensa mayoría de los más de 300.000 votos que pierden las diferentes candidaturas andalucistas con respecto al 2004, aunque algunos de estos votos andalucistas también pudieron ir al PSOE. Pero el PP logra más en provincias como Almería, Málaga o la costa granadina (zonas donde la pequeñoburguesía se ha enriquecido y reforzado socialmente con la agricultura bajo plásticos y la construcción) quitando varias decenas de miles de votos directamente al PSOE.

Las elecciones autonómicas

En las elecciones autonómicas hay un relajamiento en el voto al PSOE. aunque a pesar de bajar en 4 diputados, conserva la mayoría absoluta. A pesar del desgaste por tanto tiempo de gobierno, ha conseguido 2.148.328 votos, superando en más de 400 mil al PP y sacándole casi 10 puntos.
También es cierto que sectores provenientes de IU y PA, que habían votado al Partido Socialista en las Generales, votan ahora a otras candidaturas o van a la abstención (incluso algunos derivan al PP): en total 164.000 votos que pierde el PSOE en las elecciones autonómicas con respecto a las generales, celebradas en el mismo día y hora.
Las razones, varias. En primer lugar el miedo al PP hizo que el voto útil se centrase en el PSOE en las generales, porque era en éstas donde se percibió el peligro de que el PP pudiera hacer más daño. En las elecciones andaluzas es otra cosa: para unos no hay peligro de que en Andalucía gane el PP y por tanto con su voto ahora se puede concentrar en la candidatura verdaderamente más querida; para otros se trata de castigar al PSOE en Andalucía, donde lleva ya gobernando más de 25 años...
Este relajamiento del voto al PSOE se expresa en un hecho curioso en Málaga: en las Generales es el PSOE el más votado por poco. En las autonómicas es el PP el que vence en esta provincia.
El desastre para IU es evidente: por la ley d'Hont, y por la desaparición del PA recuperaron el escaño por Huelva para Diego Valderas, pero perdieron el de Jaén. Debiera hacer reflexionar a la dirección de la coalición el que en unas circunstancias donde ya se empieza a percibir un desgaste del PSOE, IU no sólo no es capaz de beneficiarse, sino que pierde porcentaje y votos.

Conclusiones

Aunque se han evidenciado las primeras manifestaciones de la crisis económica con decenas de miles de despedidos en la construcción, todavía no se ha expresado aún esta crisis con toda su rotundidad, a pesar de que hace años que se nota el latigazo de la inflación. Por tanto, aún ha habido factores políticos, a pesar del amplio escepticismo reinante, que han ocasionado un cierre de filas en torno al PSOE. Vienen determinados por la polarización existente. Muchas veces "el trabajador está más necesitado de respeto que de pan". Y todavía está muy presente lo que significa la derecha en estas tierras del sur.
Ahora bien, el crédito se le agota al PSOE. Si los próximos años el PSOE se dedica a gestionar la crisis en beneficio mayoritariamente de los capitalistas, existe un peligro real de peder las próximas elecciones. Incluso en un sector de trabajadores más atrasados se nota cómo progresan ideas como el odio al inmigrante.
Los partidos de los trabajadores pueden combatir el fermento de estas ideas reaccionarias. La izquierda tiene que volver a organizarse en los barrios, en los tajos, a organizar una auténtica respuesta sindical frente a la degradación de las condiciones laborales. De esa manera es como se podrá parar a la derecha.