Imprimir

En Salamanca capital han destacado dos movilizaciones masivas de ciudadanos contra la política agresiva de subida de tasas e impuestos del Gobierno Municipal del PP. Concretamente, los días 18 de noviembre y 2 de diciembre pasados, la Plaza Mayor se vio abarrotada de vecinos que confluyeron frente a la fachada del Ayuntamiento, procedentes de cada barrio.

En Salamanca capital han destacado dos movilizaciones masivas de ciudadanos contra la política agresiva de subida de tasas e impuestos del Gobierno Municipal del PP. Concretamente, los días 18 de noviembre y 2 de diciembre pasados, la Plaza Mayor se vio abarrotada de vecinos que confluyeron frente a la fachada del Ayuntamiento, procedentes de cada barrio. Aunque las cifras se relativizan según los distintos intereses, no se recuerdan movilizaciones y concentraciones tan masivas en la ciudad desde la transición política y la lucha contra la guerra de Iraq. Algunos datos reveladores: el día 18 de noviembre se concentraron más de 25.000 personas y el día 2 de diciembre más de 30.000.

La movilización fue convocada por FEVESA (Federación de Asociaciones de Vecinos de Salamanca y Provincia), apoyada por la recogida de firmas del PSOE.

¿A qué responde la movilización?

El PP gobierna el Ayuntamiento de Salamanca desde 1995, alardeando de una política caciquil, sin respuesta eficaz en la oposición plenaria del PSOE, no sólo por la mayoría absoluta, si no porque los vecinos no han sido movilizados anteriormente y en consecuencia. De hecho, el PSOE "parecía perplejo" por su última derrota en las elecciones municipales, pensando que eran suficientes sus alegaciones en el pleno municipal y seguir la estela del gobierno de Zapatero.

Antes de la subida de Tasas e Impuestos han sucedido acontecimientos dignos de movilización (aparte de las manifestaciones contra la devolución de los papeles del Archivo, que tanto el PSOE como el PP han utilizado para manejar a los ciudadanos). De forma escandalosa hay fraudes urbanísticos, convenios enmascarados con la Iglesia Católica, recalificaciones especulativas de suelo, favoritismos y condonaciones de deudas de los constructores y empresarios amigos del PP, cartas anónimas dirigidas contra personas no afines al PP, todo ello justificado por la arrogancia del alcalde Lanzarotes y su práctica autoritaria, desleal y barriobajera, cargando en las espaldas de los vecinos su deuda municipal. Utiliza el argumento de que el PSOE no ha invertido suficientemente en la ciudad y él la quiere moderna, competitiva y turística (al cabo de infrautilizar los equipamientos de la capitalidad del año 2002). El PSOE resume todo ello en las denominadas 7 plagas del PP.

Las manifestaciones de los días 18 de noviembre y 2 de diciembre parecen ser la "gota que colma el vaso" de una ciudadanía dormida que sólo despierta ocasionalmente con las protestas juveniles y pequeñas concentraciones políticas que derivan de grupúsculos supervivientes de la transición política. Con la bandera de la subida del autobús, el agua, la basura y la contribución urbana, ya no contra el desigual gasto social que el PP solamente enarbola buscando el voto fácil y esclavo, sobre todo de las personas mayores, la ciudad se ha puesto en pie. Este hecho demuestra que la movilización es posible cuando se atenta directamente contra las condiciones básicas de la vida, y cuando esto ocurre y hay organización y dirección políticas es posible la revolución social.

¿Cuál es la situación actual?

Ante la masiva movilización, el PP de Salamanca se enroca, a pesar de "pequeños toques" por intereses electoralistas del partido a nivel regional. Al finalizar la concentración del día 18 de noviembre, se prohibió a los convocantes acceder al balcón del Ayuntamiento, hecho que produjo enfrentamientos con la policía local. Representantes de FEVESA argumentan que estudian medidas futuras de verdadero impacto, han creado una página web y han solicitado reuniones urgentes con el presidente autonómico Herrera y Rajoy. En los mentideros políticos se veía con esperanza la vuelta atrás del gobierno municipal del PP sólo por el hecho de ir en contra de las vallas publicitarias de Rajoy por la bajada de impuestos a nivel nacional, circunstancia que ya se ha producido sin que el Alcalde esté dispuesto ni siquiera a escuchar las propuestas de los vecinos.

Perspectivas de futuro

Tanto el PP como el PSOE de Salamanca miden sus fuerzas en el terreno "democrático" exclusivamente, el primero justificando su despilfarro económico y nefasta gestión en el voto cautivo de las últimas elecciones municipales y en sumarios paralizados en los tribunales, mientras que el único partido de la oposición está inmerso en una crisis de liderazgo, no se atreve a una movilización social consecuente y utiliza a las Asociaciones de Vecinos como plataforma reivindicativa para acallar las protestas de su base electoral, todavía esperanzada por la victoria en las próximas elecciones de marzo.

Se trata de una política de derechas pura y dura, en una ciudad dominada por la especulación económica, apoyada por los dirigentes de Nuevas Generaciones que toman posiciones de poder en el gobierno municipal. Y por el otro lado, una política reformista y pactista que busca el voto útil y ni siquiera en el terreno social da la talla.

Desde el Sindicato de Estudiantes apoyamos y nos solidarizamos con las protestas, y como marxistas creemos en la movilización social contra la derecha y los reformistas como única garantía de concienciación social y toma de posición de la clase obrera y la juventud. Frente a un 10% de paro, 2 de cada 3 mujeres, una población ocupada que cobra una media inferior a 600 euros, contratos temporales que superan el 90%, 9 trabajadores muertos en accidentes en el año 2006 y una media de 3 accidentes con baja laboral cada hora ( http://www.castilla/yleón.ccoo.es), y el despilfarro municipal del PP, defendemos la movilización de obreros y estudiantes, el trabajo consecuente en los barrios y Universidad para desenmascarar las políticas fascistas y reformistas que en el caso de Salamanca ni siquiera se polarizan por el abandono de un trabajo de base consecuente y revolucionario. Y llamamos a todas las organizaciones de izquierda para construir una Plataforma Ciudadana en defensa de los intereses civiles y económicos que consolide la organización, participación y movilización de la ciudadanía, por encima de etiquetas y banderas. Ese es el camino.