Corriente Marxista Internacional

Estuvo bien la retirada de las tropas de Irak pero también hay que retirar las tropas en otros países como Haití y Afganistán.

El viernes 13 de enero pasará a formar parte de esos desgraciados recuerdos producto directo de este sistema corrupto. Yo iba en el coche cuando oí la noticia: veinticinco emigrantes muertos, en Haití, por asfixia en un camión (esto no sería noticia para la prensa burguesa, si no fuese por la reacción de la población haitiana saliendo en manifestación y por supuesto por la intervención de las tropas españolas, que mataron a una persona en pro, naturalmente, del “mantenimiento” de esa paz de la que hacen gala los cascos azules de la ONU). En Radio 5 el periodista estaba entrevistando a un tal Elegido Martínez, un padre jesuita que pertenece a una ONG que se llama Solidaridad Fronteriza. El cura explicaba que, claro, “el problema del trafico ilegal de emigrantes es tradicional” y comentaba que la raíz del problema es que, a nivel dominicano (hacia donde se dirigían los haitianos) no hay ninguna ley de emigración que controle legalmente la situación y que por tanto se convierte en un gran negocio tanto para redes que se dedican a eso, como los militares que tuvieron necesariamente que ser sobornados para no detectar a las veinticinco personas que iban hacinadas en el camión.

Es un chiste macabro el asociar la palabra tradicional a la emigración forzosa a la que se ve empujada la gente, nadie se va de su región ni tan siquiera de su propio barrio por voluntad propia, y menos metido en un camión como ganado o enlatado como una sardina en una patera a merced de las olas, o a atreverse a cruzar un río como los espaldas mojadas donde igual al otro lado del río, los están esperando para matarlos como en una batida de conejos. Podríamos hablar del papel de la Iglesia y de sus planteamientos que siempre acaban favoreciendo al opresor, pero ni tan siquiera lo vamos a hacer aún cuando en los últimos años estuviese gobernando en Haití, Jean-Bertrand Aristide, un salesiano forjado en los principios de la teología de la liberación que llega al poder en 1991 y que por supuesto no es capaz de traer plena justicia social ni económica (bases de la teología de la liberación) en la medida que no rompió con el capitalismo.

Para una mayoría de la población, Haití no es mas que uno de los países más pobres del mundo, eso no es tan solo así, Haití es uno los cincuenta y un miembros fundadores de la ONU y esta es la moneda, con que se lo pagan.

La verdadera raíz del problema es que para el capitalismo un país como Haití, que no tiene recursos que explotar, le importa bien poco a la ONU que mueran veinticinco o que se mueran doscientos, lo único que les preocupa es que no se vean contagiados con los vientos de cambio que soplan desde la vecina isla de Cuba.

Es natural e inevitable que en un momento dado la gente se manifieste contra la injusticia, al fin y al cabo, en el momento que aparecieron los cadáveres se sabía que habían pasado por el control de al menos ocho postas militares, lo que demuestra que habían sido sobornados. Cada uno de los fallecidos había pagado mil quinientos pesos haitianos (entre ochenta y cien dólares) y si pensamos en las rentas que tienen estas familias no es difícil llegar a la conclusión de que es mucho dinero. Con los manifestantes en la calle llegan nuestros cascos azules reprimiendo al oprimido y matan al menos a un hombre.

Este es el verdadero carácter de los cascos azules y de la ONU, un ejército al servicio de la burguesía mundial y en conclusión del imperialismo estadounidense. Ahora la culpa se la echan a la policía haitiana. Poco importa, que ahora la culpa de la muerte del manifestante la lleve la policía haitiana y más cuando no se va a realizar una investigación a fondo de lo sucedido, digo poco importa ya que, lo realmente importante para evitar estos problemas en el mañana y por supuesto la extinción de las mafias relacionadas con la emigración llamada ilegal, es la mejora real de las condiciones de vida en sus países de origen de todas las personas que formamos parte de este mundo.

Lo que está claro, es que si ese día la gente no hubiese salido a manifestarse, hoy no sabríamos nada y esas veinticinco personas sólo serian un número más a sumar dentro de las morgues haitianas.

Estuvo bien la retirada de las tropas de Irak pero también hay que retirar las tropas en otros países como Haití y Afganistán.


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