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El PP, en su intento de hacer de Granada una ciudad mas capitalista y reaccionaria, quiere capitalizar aún más una de las fiestas por excelencia de los granadinos como es el Día de la Cruz. El Día de la Cruz se ha convertido durante años y años en un El PP, en su intento de hacer de Granada una ciudad mas capitalista y reaccionaria, quiere capitalizar aún más una de las fiestas por excelencia de los granadinos como es el Día de la Cruz. El Día de la Cruz se ha convertido durante años y años en una tradición y en la fiesta popular de la sociedad granadina. Miles de trabajadores salen de sus casas en los primeros días de mayo para divertirse en esta fiesta.

Este año la fiesta del Día de la Cruz estará tintada por otra de las muchas artimañas realizadas por el alcalde Torres Hurtado. Quiere suprimir un buen numero de barras con la excusa de no “convertir la ciudad en un gran botellón masivo”. Entre las casetas legales figuraran asociaciones de vecinos, entidades sin ánimo de lucro y empresas hosteleras, es decir, una persona normal no puede poner su caseta porque tiene ánimo de lucro, pero un hotel o un restaurante que genera al año millones sí puede ponerla, lo que demuestra los verdaderos intereses del Partido Popular y a quién representa.

Por si fuera poco, obliga a las casetas a tener vigilancia privada por alguna de las empresas homologadas, lo que hace que muchas entidades, entre ellas Izquierda Unida, no puedan poner su caseta por que no tienen presupuesto para guardias jurados y de paso, la alcaldía aprovecha para gastarse menos en seguridad pública. Esta medida ayudará a los empresarios hosteleros a “quitarse del medio” a la competencia, en este caso las asociaciones de vecinos, ONG, organizaciones juveniles… que tienen siempre los precios más baratos y eso les perjudica. De este modo, podrán fijar los precios a sus anchas y llenar sus arcas, ya que tendrán mas clientes al haber menos competencia.

Además de esta medida, hay otras medidas reaccionarias, como por ejemplo un fuerte control del horario y, lo que es peor, aunque parezca increíble, quieren imponer hasta la música que se puede poner o no en las casetas.

El Ayuntamiento se caracteriza por su carácter reaccionario y en ningún caso se preocupa por las necesidades de la población. Se pueden citar muchos ejemplos, como el caso de un inmigrante ilegal muerto en una obra del Ayuntamiento o la agresión sufrida por una familia cuando estaban enterrando a su madre a manos de la policía local ante la presencia del alcalde. Por estas razones y muchas más, pensamos que el PP tiene que salir del Ayuntamiento.