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Camas, un pueblo de la provincia de Sevilla de 25.000 habitantes y con tradición de izquierdas, gobernado en varias legislaturas por el PCE y después por el PSOE, ha conocido una vida política que ha pasado de ser ilusionante a ser bastante turbulent Camas, un pueblo de la provincia de Sevilla de 25.000 habitantes y con tradición de izquierdas, gobernado en varias legislaturas por el PCE y después por el PSOE, ha conocido una vida política que ha pasado de ser ilusionante a ser bastante turbulenta, y en los tiempos actuales totalmente lamentable.

Los militantes y algunos dirigentes tanto de IU como de Nueva Izquierda, tienen un pasado de auténticos luchadores políticos y sindicales, que honestamente intentaron servir a las capas más bajas del pueblo. Pero la honestidad no siempre es suficiente, ya que la falta de una orientación política correcta, basada en los métodos y tradiciones del marxismo hizo que la política fuera degenerando hasta llegar a la situación en la que nos encontramos hoy: la presentación de una moción de censura por parte de la oposición (PSOE, Nueva Izquierda, 1 tránsfuga de IU y otra del PP) contra el gobierno local formado por IU y PP.

Los fallos fundamentales de IU actualmente tienen su base en el pacto de gobierno con el PP y en cómo se han hecho las críticas políticas hacia las otras organizaciones. Durante años, ha existido una guerra abierta en la prensa entre las organizaciones de izquierda, basada en insultos y descalificaciones personales entre unos y otros, en lugar de hablar de los problemas que los trabajadores tienen en esta localidad, cómo mejorar sus condiciones de vida y elevar el nivel político de los mismos. Pero lo que está claro es que difícilmente esto se puede conseguir pactando con la derecha que siempre defenderá los intereses de la clase dominante y los suyos propios.

Esta situación la he vivido personalmente cuando he querido poner algunos carteles de El Militante y el Sindicato de Estudiantes en el ayuntamiento, alusivos al 11 de marzo y contra la guerra en Iraq. No los pude poner por “respeto” a la derecha. Es cierto que en otras ocasiones desde IU nos han facilitado algunos medios para actos o campañas. Pero desde el ayuntamiento, creo que forzados por el PP, no pueden hacer todo lo que dicen querer. Vemos como el peligro de una organización obrera que pacta con la derecha es que acaba primando el programa de esta última.

Creo que en la medida que IU sacó menos votos que el PSOE y es imposible llegar a ningún pacto con éste, entonces IU debería haberse mantenido en la oposición, ganándose el voto de los trabajadores que hoy votan al PSOE a través de una crítica política paciente. Esta es la única forma de evitar que la derecha se fortalezca y tenga posibilidad de hacerse con el poder en Camas en el futuro.