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El 22 de noviembre decenas de miles de estudiantes de Enseñanzas Medias y Universidad han secundado la huelga general convocada por el Sindicato de Estudiantes contra las bandas fascistas. La huelga fue un éxito y los institutos públicos la secundaron masivamente y en más de 20 localidades de todo el Estado español, a pesar de la represión de juntas directivas reaccionarias y el miedo que algunas familias tenían por sus hijos, miles de estudiantes han participado en manifestaciones que han transcurrido pacíficamente.

Exigimos al Gobierno Zapatero: disolución inmediata de las bandas fascistas!
¡Basta de impunidad con los agresores y asesinos de jóvenes y trabajadores!

El 22 de noviembre decenas de miles de estudiantes de Enseñanzas Medias y Universidad han secundado la huelga general convocada por el Sindicato de Estudiantes contra las bandas fascistas. La huelga fue un éxito y los institutos públicos la secundaron masivamente y en más de 20 localidades de todo el Estado español, a pesar de la represión de juntas directivas reaccionarias y el miedo que algunas familias tenían por sus hijos, miles de estudiantes han participado en manifestaciones que han transcurrido pacíficamente, bajo el eslogan: ¡Carlos, hermano, nosotros no olvidamos!, en memoria del joven asesinado en Madrid por un fascista el pasado 11 de noviembre. La manifestación de Madrid contó con 5.000 estudiantes. Sólo hay que echar un vistazo a cualquier vídeo de la misma a su paso por Delicias para darnos cuenta de que afirmar que sólo había 700 asistentes es una falacia. En el transcurso de la manifestación saludó una representante de los estudiantes del IES Tirso de Molina, el último instituto en el que estudió Carlos, que leyó un comunicado, otra estudiante del mismo instituto que leyó otro comunicado elaborado por los profesores del centro, y representantes de FETE-UGT, CCOO, STES, CGT, FAPA "Giner de los Ríos" y Gaspar Llamazares, coordinador general de Izquierda Unida. También habló el comité de empresa de Telemadrid para denunciar la manipulación que ejerce la cadena y solidarizarse con nuestra lucha.

Desde el Sindicato de Estudiantes hemos insistido que la muerte de Carlos es la consecuencia de la impunidad con que las bandas fascistas se mueven a lo ancho y largo del país. Amparadas en la actitud permisiva de los jueces, la connivencia del aparato del Estado capitalista y la complacencia del gobierno, estos enemigos declarados de los trabajadores y la juventud han mostrado su auténtica cara.

Por otra parte no es ninguna casualidad que estas bandas se hayan envalentonado en los últimos años. La derecha representada por el PP con su ofensiva contra la izquierda, su defensa a ultranza del nacionalismo español más reaccionario, su demagogia contra los inmigrantes, su reivindicación sin tapujos de los símbolos de la dictadura y su criminalización permanente de la juventud, ha creado las condiciones para que estas bandas se sientan fuertes. La prueba más reciente de esta actitud de amparo a las bandas ultraderechistas se produjo hace unos días, cuando el PP en la Asamblea de Madrid se negó a apoyar una moción de condena del asesinato de Carlos porque en ella se denunciaba a estas organizaciones de ultraderecha.

¡Hay que expulsar a los provocadores de las manifestaciones antifascistas!
¡Basta de represión policial contra la juventud!

Como venimos explicando en el Sindicato de Estudiantes, la lucha contra las bandas fascistas tiene que basarse en la movilización más amplia y masiva de los trabajadores y la juventud. Los fascistas son utilizados para amedrentar a los sectores más conscientes y militantes de la juventud y el movimiento obrero, a los inmigrantes y a todos aquellos que nos movilizamos en la calle contra la ofensiva reaccionaria de la derecha. Si hoy no les paramos, mañana se convertirán en una amenaza decisiva contra nuestras organizaciones.

Por esa razón, desde el Sindicato de Estudiantes hemos emplazado a las organizaciones políticas de la izquierda, a los sindicatos CCOO, UGT, STES, CGT, a que movilicen a sus militantes para lograr la disolución de estas bandas y que sus crímenes no queden impunes. Los dirigentes de las organizaciones sindicales y políticas de la izquierda tiene una responsabilidad: impulsar la movilización más masiva y contundente contra los fascistas para que no puedan seguir atacando y amedrentando a la mayoría de la población. En ese sentido hacemos un llamamiento a estas organizaciones para que mantengan la convocatoria de movilización para el próximo 2 de diciembre contra las agresiones fascistas. Una convocatoria general de los sindicatos y partidos de izquierdas tendría un seguimiento masivo, sería una eficaz herramienta contra el miedo, que existe, y demostraría el aislamiento social de estos grupos fascistas .

Al mismo tiempo, el Sindicato de Estudiantes quiere denunciar la actividad de elementos provocadores en nuestras manifestaciones, entre quince y veinte solamente, que, aunque se autodenominan genéricamente "anarquistas", actúan como esquiroles y rompehuelgas haciendo el caldo gordo a la reacción.

La actuación de estos elementos en la manifestación de estudiantes del 22 de noviembre en Madrid intentando reventar la manifestación y atacando violentamente a los jóvenes que en ella participaban es típica, precisamente, de los fascistas. Estos individuos no fueron a la manifestación con el objetivo de luchar contra el fascismo, no organizaron ninguna asamblea de estudiantes, no pegaron ningún cartel para convocar la manifestación. Fueron únicamente a ejercer violencia gratuita contra los jóvenes que se manifestaban, que luchaban efectivamente, contra las bandas fascistas. Y al final hicieron un servicio inestimable a la policía, que tuvo una excusa magnífica para cargar brutalmente contra los jóvenes manifestantes; y también a aquellos medios de comunicación que están interesados en presentar la lucha contra las agresiones fascistas como "algaradas" y peleas de bandas.

Desde el Sindicato de Estudiantes llamamos a todo el movimiento juvenil de izquierdas a que rechace estos métodos, que son semejantes a los que emplean los fascistas, de manera rotunda y contundente. Lo que necesitamos son movilizaciones masivas y pacíficas, que demuestren la respuesta activa de la inmensa mayoría de la juventud contra las agresiones fascistas y que conteste las mentiras y las distorsiones que, desde la derecha y sus voceros públicos, se plantean un día sí y otro también cuando se criminaliza a los jóvenes como una caterva de borrachos, delincuentes potenciales y pasotas.

Al mismo tiempo también queremos denunciar enérgicamente la actuación provocadora y represiva de la policía en nuestra manifestación de Madrid que, con la excusa de los incidentes causados por esa minoría de provocadores, cargo violentamente contra la manifestación completando el trabajo iniciado por estos elementos. Es un absoluto escándalo que la policía reprima sistemáticamente las manifestaciones antifascistas, y que las bandas de nazis sigan actuando con total libertad en las calles del Estado español. Exigimos la dimisión de la delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre por el doble rasero que está empleando, permitiendo movilizaciones de los fascistas mientras ilegaliza las convocadas por la izquierda como la del sábado 24.

La muerte del compañero Carlos, al igual que las muertes de otros jóvenes y trabajadores inocentes en el pasado a manos de estas bandas, no pueden quedar impunes. Para lograrlo es necesario levantar un movimiento antifascista de masas. Desde el Sindicato de Estudiantes llamamos a participar a los estudiantes en las próximas movilizaciones y dotarlas de un contenido consecuente y de izquierdas, que una a la juventud con el movimiento obrero contra el único enemigo que tenemos: los fascistas y el sistema que les ampara y defiende.

¡Lucha de masas y organizada contra los fascistas!
¡POR UNA MOVILIZACIÓN GENERAL DE LA IZQUIERDA EL 2 DE DICIEMBRE
CONTRA LAS AGRESIONES FASCISTAS!