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No es necesario explicar nada sobre el tema de la vivienda, ríos de tinta corren en los periódicos y todos los programas electorales hablan del ya famoso “problema de la vivienda”. Nos asaltan con medidas imaginativas y con promesas que, en el mejor No es necesario explicar nada sobre el tema de la vivienda, ríos de tinta corren en los periódicos y todos los programas electorales hablan del ya famoso “problema de la vivienda”. Nos asaltan con medidas imaginativas y con promesas que, en el mejor de los casos, no hacen más que poner parches a la situación.

Éste es el caso del Ayuntamiento de Leganés que ha realizado un sorteo de 437 viviendas para 11.000 solicitudes presentadas.

El teniente de alcalde y responsable de la Empresa Municipal del Suelo (EMSULE), Raúl Calle (IU), ha realizado una campaña publicitaria como se viene acostumbrando a hacer ante este tipo de eventos.

Aún así, las declaraciones de este compañero congratulándose de que más de 11.000 vecinos confiarán en EMSULE para obtener su vivienda nos parece cuanto menos inapropiadas.

Como continuación a la campaña iniciada hace seis meses con asambleas en los distintos municipios de la comarca, y que dio como resultado un documento de análisis y un programa, desde la asamblea de Jóvenes de CCOO decidimos pasar a la acción.

El día 28 era el sorteo de EMSULE. No sólo pensábamos que las 437 viviendas eran insuficientes, sino que creímos que un acto donde acudirían miles de personas y en una ciudad gobernada por la izquierda, sería el escenario apropiado para lanzar una campaña de movilizaciones encabezada por CCOO y el Ayuntamiento (PSOE-IU), junto con otras organizaciones de izquierdas.

Nuestro programa era claro: Expropiación de todo el suelo necesario; creación de una constructora pública que acometa las obras, que cree empleo estable y seguro; 11.000 viviendas (igual que solicitudes) en régimen de alquiler y que su precio no supere el 20% del salario.

Además reclamábamos una mejor gestión de EMSULE por ejemplo cambiando el baremo para acceder a las viviendas. Actualmente mucho jóvenes no pueden presentar la solicitud por sus bajos salario, sin embargo si lo puede hacer personas con rentas de 3.000 Euros al mes.

5.000 carteles, 20.000 octavillas, recogidas de firmas en centros comerciales y mercadillos con el esfuerzo militante de 30 compañeros hicieron posible que el día del sorteo nuestras propuestas fueran conocidas por la mayoría de la población.

Invitamos a IU a que desde el micrófono del sorteo se explicara la imposibilidad del Ayuntamiento para poder hacer realidad la demanda de los trabajadores y a que encabezaran junto con nosotros el inicio de movilizaciones en toda la comarca para enfrentarnos a las políticas de la Comunidad de Madrid (que por cierto acaba de subir un 25% el módulo de VPO para que así sus amigos constructores no tengan problemas en construirlas. La teoría es muy buena: si igualo el precio de los pisos de renta libre con los de VPO podremos construir más pisos de VPO).

Desde IU no parecieron entender el mensaje y su única preocupación respecto a nuestras propuestas fue intentar evitar que repartiéramos panfletos, desplegáramos pancartas y recogiéramos firmas durante el sorteo en apoyo a nuestras reivindicaciones.

Recibieron pitadas varias, en tanto en cuanto su discurso fue orientado a explicar que ellos son los que más viviendas han hecho en la Comunidad de Madrid o que en los cuatro próximos años van a construir un total de 2.000 viviendas más.

Nuestra intervención en el sorteo fue un éxito, se recogieron más de 2.000 firmas, la gente entendió el mensaje y en la manifestación de por la tarde los mensajes a los constructores y banqueros quedaron latentes en las consignas lanzadas por los trabajadores: “¡el dinero del banquero para el piso del obrero!”, “¡una, dos y tres si no nos hacen caso, ocupamos sus chalets!”, etc.

Desde Jóvenes de CCOO sabemos que 11.000 viviendas son posibles en Leganés, e igualmente se puede satisfacer la demanda en todo el Estado. El único problema es el de siempre: las necesidades de los trabajadores chocan de frente con los intereses de los grandes capitalistas que tienen mucho dinero invertido en el negocio del suelo.

Por eso desde el inicio sabemos que el único método de poder hacer realidad nuestro derecho constitucional a una vivienda es luchar contra estos capitalistas (especialmente parásitos que se dedican a especular con la vida de los trabajadores) y convertir la construcción de viviendas en lo que es: un derecho inalienable.

Tenemos que expropiarles el suelo, tenemos que crear constructoras públicas, en definitiva, tenemos que imponer nuestra necesidad a su negocio, y para eso es imprescindible seguir presionando a los ayuntamientos de izquierdas y al gobierno de Zapatero para que se pongan de lado de sus votantes y se alejen de aquellos cuya única misión es derrotarnos, y que utilizan todos los medios a su alcance incluyendo compra de diputados si es preciso, como vimos en la Comunidad de Madrid.

www.jovenesccoo.com

Roberto Márquez

Jóvenes de CCOO de la Zona Sur (Madrid)