Corriente Marxista Internacional

Entrevista a Santiago Jiménez, dirigente de CCOO y de IU de Villaverde del Río (Sevilla)

Entrevistamos a Santiago Jiménez, dirigente de CCOO y de IU de Villaverde del Río (Sevilla), una de las organizaciones de base con mayor afiliación de la provincia y candidato a la alcaldía de su pueblo más votado en las pasadas elecciones municipales. Santiago, miembro de la Corriente Marxista Internacional, ha participado ya como delegado en la asamblea de IU de su pueblo y en la provincial de Sevilla, además de haber sido elegido delegado para la asamblea andaluza que se celebrara en los próximos días.

Entrevista a Santiago Jiménez, dirigente de CCOO y de IU de Villaverde del Río (Sevilla)

Entrevistamos a Santiago Jiménez, dirigente de CCOO y de IU de Villaverde del Río (Sevilla), una de las organizaciones de base con mayor afiliación de la provincia y candidato a la alcaldía de su pueblo más votado en las pasadas elecciones municipales. Santiago, miembro de la Corriente Marxista Internacional, ha participado ya como delegado en la asamblea de IU de su pueblo y en la provincial de Sevilla, además de haber sido elegido delegado para la asamblea andaluza que se celebrara en los próximos días.

El Militante.- Sabemos que eres muy crítico con los documentos presentados por los diferentes sectores que integran la actual dirección de IU, ¿en qué consiste tu crítica?
Santiago Jiménez.-
Estos documentos son copias casi exactas de los que hemos visto en cada congreso en los últimos años. En ellos podemos encontrar las mismas recetas, los mismos propósitos de enmienda, los mismos llamamientos a la unidad, las mismas fórmulas sobre el "relanzamiento", la "refundación", la constitución de "una nueva Izquierda Unida", etc. Y lo cierto es que cada año tenemos peores resultados y la crisis se ahonda. Ya es hora de hacer balance. ¿Cómo pretenden sacar a IU del agujero con las mismas políticas y las mismas personas que han llevado progresivamente a la actual bancarrota? Las mismas políticas llevan a los mismos resultados y lo que nos prometen ahora no es nada nuevo, y no conseguirán otra cosa que continuar con la caída libre.
La nota predominante de estos documentos es que, a pesar de declararse anticapitalistas, su contenido es claramente reformista, en esencia, una variante de la socialdemocracia que se limita a críticas y reformas del sistema capitalista pero que no plantea el punto decisivo de un auténtico programa socialista y revolucionario: la propiedad de los medios de producción. Mientras los recursos básicos de la economía, la tierra, la banca, los monopolios, etc. continúen en manos de un puñado de capitalistas, la supervivencia del capitalismo está garantizada, con sus crisis y su inevitable carga de guerras, hambre y sufrimiento para millones de personas en el mundo. La excepción podemos encontrarla en el documento de los compañeros de la CUT-BAI en Andalucía, que aunque contiene contradicciones, sí defiende una política combativa y medidas concretas como la nacionalización de la banca y los sectores estratégicos de la economía.
EM.- ¿Has presentado enmiendas? ¿Cuáles fueron los temas centrales del debate político en las asambleas que participaste?
SJ.-
Las enmiendas que hemos presentado plantean cuestiones fundamentales de un programa socialista y auténticamente anticapitalista. La nacionalización de la banca, la Reforma Agraria partiendo de la expropiación de los grandes latifundios, acabar con la privatización en la construcción de viviendas y garantizar este derecho a los trabajadores y a los jóvenes a través de planes públicos de vivienda, etc. Todas estas medidas han sido muy bien acogidas por el conjunto de la militancia en los debates asamblearios y han sido votadas a favor prácticamente por unanimidad, tanto en la asamblea de Villaverde como en la asamblea provincial ante más de 200 delegados de toda la provincia.
Los propios acontecimientos se han encargado de derribar muchos prejuicios sobre las ideas marxistas y revolucionarias. La inyección de miles de millones de euros públicos en la banca privada e incluso de grandes empresas está ocurriendo todos los días en los países capitalistas más avanzados. Para evitar el colapso del sistema los propios capitalistas han puesto en evidencia el principio sagrado de la propiedad privada de los medios de producción. Todos sabemos que lo que pretenden los gobiernos burgueses es pagar las trampas con dinero público y luego devolverles el negocio a estos especuladores y ladrones. Razón de más para que la consigna de nacionalización de la banca bajo control obrero aparezca en el programa de IU, denunciando las maniobras de los capitalistas y explicando esta medida desde una perspectiva socialista.
EM.- ¿Cuál crees que es la causa de que en un momento tan crítico para el capitalismo como el actual, en principio muy favorable para una organización que se reivindique anticapitalista, encuentre a IU atravesando una de sus peores crisis?
SJ.-
Esto no es ninguna paradoja y obedece a causas concretas. La crisis de IU, la bancarrota ideológica, organizativa y financiera en que se encuentra proviene del progresivo abandono de una política y de unos métodos revolucionarios. Llamazares y su grupo no son sino la expresión más avanzada de este proceso de adaptación al sistema, de aceptación de una política que pretende reformar el capitalismo, humanizarlo y hacerlo más amable, es decir, la mayor de las utopías. Esta política reformista condiciona el tipo de organización y el trabajo que se realiza, orientado casi en exclusividad a la labor institucional, en los parlamentos y los despachos de los ayuntamientos, enredados en debates interminables y en mil componendas con el resto de las "fuerzas democráticas". A pesar de que los líderes de la formación se empeñen en proclamar a IU como una organización anticapitalista y transformadora, no es esa la percepción que tienen la mayoría de los trabajadores y los jóvenes. Precisamente algunas de nuestras enmiendas abordaban esta cuestión crucial. En esta época de crisis del capitalismo es necesario que IU recupere una política combativa, de clase y revolucionaria. Que centre el trabajo político en las fábricas, hombro con hombro con los trabajadores y en primera línea de lucha contra los ataques que estamos sufriendo en forma de despidos y rebajas salariales. Hay que estar en los barrios obreros, con los problemas vecinales; en las universidades y las luchas estudiantiles por una educación pública, laica y con recursos. La representación institucional ha de estar subordinada a estas tareas. Este es el único camino que conducirá al fortalecimiento de IU y la preparará para afrontar los enormes retos que nos depara la crisis capitalista. Ésta es la única salida para IU, ser una organización de lucha revolucionaria.


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