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Las últimas semanas hemos asistido en la prensa (por que en el seno de la organización no se discute de esto y de lo que se está más pendiente es de la elección de los candidatos para las elecciones municipales) al tira y afloja respecto a la cuestió Enrique Alejandre Torija

Miembro del Consejo Político local de

IU ·Guadalajara

Las últimas semanas hemos asistido en la prensa (por que en el seno de la organización no se discute de esto y de lo que se está más pendiente es de la elección de los candidatos para las elecciones municipales) al tira y afloja respecto a la cuestión de la ilegalización de Batasuna entre Madrazo, dirigente de IU en el País Vasco, Gaspar Llamazares, coordinador general de IU, y Paco Frutos, secretario general del PCE.

En un principio todos estuvieron de acuerdo en oponerse a la ley de partidos. La divergencia de opiniones, aunque venía de atrás, saltó con el auto de Garzón, que Llamazares calificaba, según el diario El País del 22 de agosto de "importante" y que servía, además, para demostrar que "el atajo político de la ley de Partidos no era necesario". Madrazo calificaba el auto de "espectáculo" lamentable.

Antes, a finales de agosto, hubo también polémica respecto a la decisión del Gobierno Vasco de recurrir la Ley de Partidos, iniciativa que apoyaba Madrazo pero que desde Madrid se consideraba "inapropiado que se someta a consideración del parlamento vasco la posible inconstitucionalidad de la ilegalizacion de Batasuna" (El País, 29 de agosto).

Es evidente que, increíblemente, un sector de IU está a favor de la ilegalización de Batasuna (como el PP y desgraciadamente como la dirección del PSOE) y otro sector está en contra, pero es tan oportunista, que bajo ningún concepto quiere en este momento ponerlo de manifiesto, temiendo que a pocos meses de las elecciones municipales, IU pueda aparecer como apoyando a Batasuna o al PNV y argumentando que la gente de fuera de Euskadi no entendería una postura contraria a la ilegalización de Batasuna y perderíamos el poco apoyo que tenemos. La dirección federal de IU infravalora la visión que la clase trabajadora y sectores de la población en el Estado español tienen sobre la ilegalización de Batasuna que, pese a toda la campaña mediática, en numerosas encuestas era rechazada por cerca del 44% de los consultados.

Madrazo sigue el doble juego del PNV: por un lado reprimir a Batasuna y por otro aparecer como el campeón de los derechos democráticos del pueblo vasco. Izquierda Unida en Euskadi, en la práctica, actúa como la cobertura de izquierda de la burguesía vasca, que por encima de los intereses del pueblo vasco mira siempre por sus intereses de clase.

Al final todo se materializó en la vergonzosa abstención de IU en el parlamento español. Frutos lo justificaba semanas antes, según El País, del siguiente modo: hay mucha gente en IU que preferiría votar a favor de la ilegalización y otra que opta por el no. La abstención es el punto de encuentro y Madrazo debe respetarla.

El oportunismo nace de la falta de un punto de vista de clase respecto a la cuestión nacional vasca que, por desgracia, pone a IU en manos de la burguesía vasca en Euskadi, como en la práctica hace Llamazares, o en manos de la burguesía española y de la postura del PP y del PSOE, como hacen Llamazares y Frutos, lavándose las manos en el parlamento español respecto a la ilegalización de Batasuna, como si la cosa no fuese con ellos.

Se preparan contra la clase obrera

Lo que IU debería estar explicando fuera y dentro de Euskadi es, en primer lugar, su oposición frontal a la ilegalización de Batasuna; que toda esta batería de medidas, supone un retroceso democrático. Hoy, con la excusa de ilegalizar Batasuna en la lucha contra el terrorismo, se preparan para atacar al movimiento obrero y sus organizaciones en el futuro. No va a acabar con el terrorismo individual de ETA sino que va a enconar más el conflicto. Además, sirve de pantalla para desviar la atención de los problemas que tiene el PP y a los resultados de la huelga general del 20-J.

IU debería ofrecer también una alternativa de clase al problema nacional vasco en vez de dar continuamente bandazos. Únicamente la lucha de masas de la clase trabajadora dentro y fuera de Euskadi (nunca el terrorismo) puede resolver la cuestión nacional vasca. La realización del derecho de autodeterminación sólo es posible a través de la lucha por el socialismo. Sólo la transformación socialista de la sociedad en el conjunto del Estado español y en Euskadi permitirá al pueblo vasco disponer libremente de sí mismo.