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El 11 de septiembre, en Gijón, el Colectivo de Refugiados Colombianos en Asturias convocó, junto a otras organizaciones, un homenaje más al sindicalista colombiano que dio nombre tras su muerte a este colectivo itinerante, Luciano Romero Molina.

El 11 de septiembre, en Gijón, el Colectivo de Refugiados Colombianos en Asturias convocó, junto a otras organizaciones, un homenaje más al sindicalista colombiano que dio nombre tras su muerte a este colectivo itinerante, Luciano Romero Molina.

Luciano falleció este día en al año 2005, poco después de regresar a su país tras permanecer en Asturias seis meses, a través del citado programa de derechos humanos que financia el Gobierno de Asturias y que permite que "desaparezcan" del lugar en que viven impunemente hostigados, sindicalistas y defensores de ddhh colombianos como Luciano... Pues, en el teórico estado democrático de Colombia, realizar actividad sindical o dar voz a los que no pueden tenerla para defender sus derechos, se castiga con la muerte o con la criminalización por parte de un gobierno absolutamente títere del de turno de EEUU y probadamente enlazado desde su "inteligencia" militar con el paramilitarismo. La acción paramilitar, (responsable de masacres en zonas rurales que provocaron el desplazamiento y abandono de tierras muy ricas para después ser ocupadas por proyectos de multinacionales extranjeras), se centra, desde finales de los noventa, más en los asesinatos selectivos de personas vinculadas a organizaciones críticas con el poder.

Ahora responden al nombre de Águilas Negras, pero la estructura criminal de las AUC, Autodefensas Unidas de Colombia, dirigida por militares retirados vinculados a otros en activo,  permanece intacta... El actual presidente colombiano en vías de perpetuación, Álvaro Uribe Vélez, tiene su nombre asociado con pruebas a la creación del sicariato "CONVIVIR", de las mismas mentadas AUC. Se estima que el gobierno de Uribe está controlado en un 30% por la misma estructura paramilitar que la ley de "Justicia y Paz" permite mantener impunemente

Luciano Romero Molina fue. asesinado por los Águilas Negras-AUC por orden de uno de sus líderes, "Jorge 40. En el proceso judicial, fueron implicados directivos de la Nestlé, aunque no hubo pruebas fehacientes. Sí las hubo contra la policía política colombiana del DAS. Esas pruebas, dicen que "al menos dos funcionarios del Departamento Administrativo de Seguridad DAS de Valledupar "--ciudad en la que vivía y fue asesinado Luciano-- " y dos del GAULA, lo mismo que dos fuentes humanas protegidas por estas entidades, estaban vinculados con el paramilitarismo y tuvieron conocimiento y participación en el homicidio de LUCIANO ROMERO.

Uno de los paramilitares señaló que "los señores miembros del DAS RIAÑO y SOTOMAYOR... sabían lo que se está haciendo con LUCIANO, por que lo que se coordinó con esos dos señores fue lo siguiente, fue capturarlo donde JIMMY, sacarle todas las informaciones que JIMMY necesitaba y luego iba ser entregado al DAS para que ellos hicieran las respectivas investigaciones"  y afirma además que estos funcionarios conocieron desde el primer momento del homicidio del sindicalista. "

Luciano trabajaba limpiando las tinajas de Nestlé antes de poner voz a muchos otros trabajadores que, como él, fueron y siguen siendo, víctimas impotentes de los derechos laborales usurpados por esta multinacional en Colombia, que despidió a Luciano tras participar en un paro ilegalizado posteriormente.  ...El acto resultó muy emotivo porque Luciano fue una persona muy querida durante su estancia con nosotros. También porque, con la reciente aprobación de siete bases militares yankees en suelo colombiano, los "falsos positivos" entre sindicalistas, indígenas, afrodescendientes, estudiantes...  van a aumentar mucho más que por siete y ésa es una realidad siniestra que estamos obligados a denunciar también desde aquí, donde aún no tenemos paramilitarismo que nos haga pagar con la vida, como a Luciano, el derecho internacionalmente reconocido a la actividad sindical.