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Los días 24 y 25 de julio, los marxistas de El Militante y la Fundación Federico Engels (FFE) volvimos a estar presentes, un año más, en las celebraciones del Día de Galicia. Los días 24 y 25 de julio, los marxistas de El Militante y la Fundación Federico Engels (FFE) volvimos a estar presentes, un año más, en las celebraciones del Día de Galicia.

Este año, el nivel de publicaciones alcanzado nos obligó a poner tres mesas en la mañana del día 25 para poder exponer toda la literatura marxista que tenemos editada. Como en años anteriores repartimos masivamente una hoja, tanto en las manifestaciones del día 25 como en el recinto del Festigal, donde también tuvimos una mesa. La hoja, por la que pedíamos apoyo económico, tenía por título A alternativa é o marxismo (La alternativa es el marxismo) y fue leída con atención. En ella tratamos de explicar el motivo de las tensiones que existen hoy dentro del BNG. Tensiones que no son sino el reflejo del choque entre diferentes presiones de clase. Hoy, un sector de la dirección del Bloque pretende enterrar la tradición combativa y transformadora de la coalición y el rearme ideológico de los trabajadores del BNG es imprescindible para revertir la situación. Ese rearme ha de basarse en el programa del marxismo revolucionario, el único que ofrece una alternativa a los problemas que hoy padece la clase obrera en Galicia y en todo el mundo.

Desde hace más de 25 años, no ha habido acontecimiento político de importancia o problema teórico, que no haya quedado reflejado y analizado en las páginas de El Militante y en las publicaciones de la FFE. Todo este material ha estado a disposición de miles de jóvenes y trabajadores el 24 y el 25 de Xullo, siendo libros como Reforma o Revolución, El Manifiesto Comunista o el documento Unha análise marxista do desastre do Prestige los más demandados.

Muchos asistentes a los actos del 25 de Xullo quedaron gratamente sorprendidos al ver la gran cantidad de material marxista que ofrecíamos. Un año más, la mesa de la Fundación Federico Engels volvió a ser una cita ineludible para todo aquel que desease literatura revolucionaria.

Lucas Picó (Santiago de Compostela)