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El 14 de diciembre se celebró la concentración en contra de las agresiones fascistas frente al local de la Fundación Federico Engels y el Sindicato de Estudiantes, que ha sufrido seis agresiones fascistas en las últimas semanas.
La concentración contó con una asistencia de doscientas personas pertenecientes a cerca de 25 colectivos. Un tremendo éxito, al ser la primera movilización unitaria de respuesta a las agresiones fascistas que se organiza en mucho tiempo y a pesar de las fechas. Estuvieron presentes todos los miembros de la plataforma y representantes de asociaciones de vecinos, estudiantiles y organizaciones políticas y juveniles que están igualmente sufriendo dichas agresiones. Es de destacar la presencia de un significativo número de delegados y afiliados de la UGT, que se unieron a la concentración a pesar de las incomprensibles presiones de la dirección local del sindicato en sentido contrario.
Al comenzar el acto se denunciaron las últimas agresiones ocurridas, la más reciente ese mismo día en el instituto Koldo Mitxelena, donde aparecieron pintadas con cruces gamadas.
La Ertzaintza, que desplegó un dispositivo de antidisturbios alrededor de la concentración, permitió que el fascista que había agredido al afiliado ugetista 24 horas antes, en el interior de los locales de la UGT, pasase por delante con su vehículo (un 4x4 negro de cristales ahumados) y lo aparcase a 15 metros de la concentración, lo que era una absoluta provocación. Al dirigirnos a la Ertzaintza y pedirles que identificaran y detuvieran al agresor se volvieron contra los organizadores de la manifestación, recriminándonos que si le pasaba algo al fascista sería una grave responsabilidad nuestra. En definitiva pudimos sentir muy de cerca la absoluta connivencia de la policía del PNV con estos fascistas, con los que charlaron amigablemente poco después.
En el acto se corearon consignas "como nazis fuera y fascistas fuera", "vosotros fascistas sois los terroristas", "el rico señala, el nazi apuñala", "contra el fascismo unidad", "el fascismo avanza si no se le combate", "defender las organizaciones obreras" (langile erakundeen defentsan) y, "aquí estamos somos obreros" (hemen gaude langileen alde). Se leyó el comunicado en euskera y castellano y se explicó que ya habíamos logrado un primer éxito al ser apartado el guardia de seguridad de la sede de UGT. Se acabó el acto denunciando a la Consejería de Interior del gobierno vasco y exigiéndo que desarticule las bandas fascistas.