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Tras los atentados del 11 de septiembre la burguesía, a escala internacional, está utilizando el terrorismo como excusa para un recorte dramático de los derechos democráticos más elementales como la libertad de asociación, expresión y manifestación. Comité de Redacción de Ezker Marxista

Tras los atentados del 11 de septiembre la burguesía, a escala internacional, está utilizando el terrorismo como excusa para un recorte dramático de los derechos democráticos más elementales como la libertad de asociación, expresión y manifestación. Toda la clase trabajadora, y en estos momentos especialmente la juventud, es criminalizada cuando participa en luchas que cuestionan el sistema capitalista, cuando exige un puesto de trabajo digno, una vivienda o una educación de calidad. En el caso del Estado español los atentados de ETA permiten al PP sacar todo tipo de leyes que recortan los derechos democráticos para.... "defender la democracia". ¡Nada más lejos de la realidad!

Ilegalización de la izquierda abertzale

Así, el 6 de febrero el juez Baltasar Garzón decreta la ilegalización de la organización juvenil Segi y de Askatasuna por ser parte de ETA. Estas medidas confirman una progresiva ilegalización de la izquierda abertzale. Los precedentes son la detención en su día de toda la Mesa Nacional por la emisión de un vídeo, el cierre de Egin, la ilegalización de Jarrai y Haika, las detenciones a dirigentes de Ekin, la persecución que sufre AEK, los ataques al euskera en Nafarroa, el endurecimiento del código penal y del trato a los presos y un largo etc. que, lejos de poner vías de solución a un problema político como es la cuestión nacional vasca, lo agravan cada vez más.

El 12 de febrero el Delegado del Gobierno en el Pais Vasco, Enrique Villar arremete contra la escuela pública vasca: "los jóvenes salen de la educación a la guerra callejera que quema y destruye y de ésta al coche bomba o el tiro en la nuca".

El 13 de febrero el Portavoz del Grupo Popular en la Comisión de Defensa del Senado, Agustín Díaz de Mera en una opinión "más que personal" defiende utilizar al ejército para luchar contra ETA: "No hay que tener ningún complejo en referirse a la utilidad innegable de las Fuerzas Armadas en la represión del terrorismo interno"..." ¿Por qué no podemos ir donde todo el mundo quiere ir y casi nadie se atreve a pregonar, que es la colaboración efectiva... entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y las Fuerzas Armadas?".

El 19 de febrero el Gobierno lanza abiertamente media docena de medidas para ilegalizar Batasuna después de haber fracasado en su intento de que les ilegalizase la Unión Europea.

Nadie está libre de la represión del Estado

El 28 de febrero El País publicó los datos de un estudio realizado por el Centro de Investigación de Expectativas Sociales. Según dicho estudio 18.000 jóvenes (el 3,7% del total) participan actualmente o están dispuestos a participar en la "kale borroka" para lograr la independencia de Euskadi. De los 1.200 jóvenes entrevistados un 2,9% declaró su apoyo personal a ETA. Sólo este dato demuestra una sociedad enferma donde la juventud ve el futuro con frustración. Lograr una vivienda es poco menos que imposible. Incluso si sales elegido en uno de los sorteos que se organizan, la mitad de los jóvenes carecen de los ingresos y la estabilidad en el empleo necesarios y son rechazados por la administración. Las empresas de trabajo temporal y el empleo precario, los bajos salarios, la droga, la represión.... son el cuadro que provoca tales resultados. La respuesta del PP es la persecución policial y la cárcel. No hay que ser ninguna lumbrera para entender que con estos datos la ilegalización de la izquierda abertzale lo único que provocaría sería la persecución de todos los movimientos sociales en Euskal Herria. Gaztetzes (clubes juveniles) como el de Vitoria-Gasteiz están siendo cerrados y criminalizados, las plataformas de barrio, las plataformas ecologistas, feministas, juveniles de todo tipo.... Si la escuela pública vasca es hoy acusada de promover terroristas, mañana cualquier asociación crítica con el sistema será considerada un "vivero" por la misma razón. El paisaje sería de pesadilla. Podemos ver en Palestina el escenario, llevado al extremo, de lo que plantea el Partido Popular. ¿Eso es una solución?. Esta política le sirve a la burguesía para tapar los crecientes conflictos sociales, huelgas y luchas obreras de los obreros judíos y palestinos. Como en otras ocasiones el recurso al chovinismo lo utilizan para frenar el ascenso de la revolución social.

El programa de Batasuna

La política represiva del PP no va dirigida única ni fundamentalmente contra la izquierda abertzale, ellos son sólo la excusa. De hecho el programa de Batasuna no es anti-sistema, defienden una alianza estratégica con la burguesía vasca a la que no desean hoy por hoy, incomodar con un programa socialista y revolucionario. Recientemente la dirección de Batasuna lanzó sus propuestas para la paz en las que explícitamente la izquierda abertzale "ha renunciado, renuncia y renunciará a imponer su proyecto político" (¿?) . ¿Acaso en la lucha por una sociedad socialista la clase trabajadora puede renunciar a imponer a la burguesía el nuevo modelo? ¿Acaso la lucha por la democracia en el Estado español no implicó imponer al régimen franquista un modelo de lucha más avanzado?... ¿Alguien sabe a dónde conduce la dirección de Batasuna? La crisis de esta organización saldría a la luz si no fuese por el pegamento de la represión que facilita el PP. Tal vez la propia ETA, que cuenta con más datos de la situación interna que nosotros, sea consciente de esto. De lo contrario no se explica su huída hacia adelante en una estrategia condenada de antemano al fracaso y al sacrificio inútil.

ETA con sus atentados ofrece al Estado una excusa para recortar unos derechos democráticos conseguidos con mucho esfuerzo. Estas medidas nos afectan a toda la clase trabajadora y la juventud y debemos oponernos a ellas ya que mañana la derecha nos apuntará con el dedo y nos acusará a todos los demás de promover el terrorismo con la misma impunidad que acusa actualmente a una asociación juvenil o de apoyo a los presos. ¿Acaso no hemos visto cómo han señalado al movimiento anti-globalización como promotores del terrorismo? ¿No hemos leído en el diario El Mundo cómo se caracteriza al Sindicato de Estudiantes, por luchar por una educación pública de calidad, como aprendices "nazi-soviéticos"?

Lo más negativo es que hace 25 años medidas similares hubiesen sido imposibles de aplicar ya que hubiesen provocado una masiva reacción social.

Uno de los efectos más nefastos del terrorismo individual es que ha allanado, literalmente, el camino a la reacción. Atentados contra el dirigente de las Juventudes Socialistas Eduardo Madina o la bomba que reventó el barrio obrero de Sestao contra una concejal socialista ¿En qué pueden ayudar a la causa del pueblo vasco por los derechos democráticos? Absolutamente en nada.

En el debate abierto en el seno del PSE como reacción al seguidismo respecto a la política del PP, las Juventudes Socialistas se han caracterizado precisamente por defender una política más a la izquierda. Al parecer, el propio Eduardo, en declaraciones a la prensa, reconoció que la cuestión nacional vasca es un problema político.

Si bien los atentados de ETA son nefastos, independientemente de la opinión de sus víctimas sean quienes sean, este atentado demuestra claramente que la estrategia de ETA es "cuanto peor, mejor". Lo único que logra es un endurecimiento de la represión del PP que busca apoyos para la ilegalización de la izquierda abertzale y un fortalecimiento del aparato represivo del estado. No ha sido ninguna casualidad que dicho atentado coincidiese con el día en que se reunía el pacto antiterrorista PP-PSOE. Su efecto ha sido fortalecer al sector más duro del Partido Socialista, el más vinculado a la represión y al aparato estatal. ¿No era ésto lo que se perseguía?.

Los marxistas no compartimos ni las ideas de la izquierda abertzale ni sus métodos ya que creemos que sólo la lucha unida de la clase trabajadora y la juventud en todo el Estado con los métodos típicos del proletariado como la huelga general y la insurrección se puede lograr restablecer las libertades democráticas arrancadas a la dictadura con gran esfuerzo y hoy cuestionadas por el PP, fieles herederos de la derecha franquista. Sin embargo, hoy más que nunca, es preciso comprender que el recorte de los derechos democráticos practicado por el Partido Popular mañana será utilizado contra las organizaciones obreras y juveniles y contra la clase trabajadora en su conjunto en las luchas y por ello es preciso denunciar y oponerse a dichas medidas.

El meollo del problema en Euskadi —y no sólo en Euskadi— es que, a diferentes niveles, el PSE, IU, Batasuna y los sindicatos defienden una política de colaboración de clases, sea con el PP o con el PNV. Esa orientación de la dirección de los partidos de la izquierda hunde sus raíces, en último término, en la desconfianza en la capacidad de de la juventud y de los trabajadores de luchar contra el sistema capitalista y el estado burgués. La defensa del derecho de autodeterminación de las nacionalidades históricas del Estado español como Euskal Herria, Galicia y Cataluña unida a la defensa de la unidad de la clase trabajadora, por encima de fronteras nacionales, para luchar por una federación socialista de nacionalidades ibéricas —y en la perspectiva de una federación socialista europea y una federación socialista mundial— por parte de estas organizaciones supondría, por sí mismo, un cambio cualitativo en la situación política y en el ambiente social en Euskadi. Sería el primer paso para salir de la infernal dinámica represión-atentados-represión, para dejar a las claras cuáles son los auténticos enemigos de la clase obrera y de los derechos democráticos nacionales. Esta es la batalla de los marxistas en Euskadi, en el Estado español y en el mundo entero.