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El 28 de febrero fueron detenidos en Málaga 17 jóvenes ligados al movimiento antifascista utilizando el método de citarlos a declarar para luego detenerles durante 72 horas en los calabozos de las comisarías. Tras la detención pasaron a disposición del juez, fueron interrogados y puestos en libertad.
El juez ha decretado secreto de sumario, provocando el desconcierto entre los imputados, sus familiares y compañeros, al no ser informados de lo que se les acusa, a la vez que se han empleado para su detención mecanismos de legitimidad legal muy cuestionable. Los medios de comunicación burgueses han jugado un papel de cómplices con el aparato de represión porque, pese a haberse instalado a la puerta de la comisaría unos piquetes con pancartas pidiendo la liberación de los detenidos y pese a que periodistas estuvieron allí haciendo un reportaje, los hechos fueron silenciados por los directores o los amos de esos periódicos.
El mencionado piquete estuvo rodeado por fuerzas antidisturbios de la Policía Nacional y al menos tres veces han aparecido grupos de provocadores fascistas en automóvil, ondeando banderas con el aguilucho sin que la policía hiciese nada.
Los que nos hemos solidarizado con los detenidos rechazamos estos métodos de caza de bruja generalizados contra las organizaciones de izquierdas de la juventud, como también protestamos contra la represión que se ejerce contra las protestas de los trabajadores en sus luchas contra los efectos de la crisis, porque consideramos que el fin concreto de estas detenciones tan arbitrarias no es otro que el de amedrentar y reprimir al movimiento juvenil de izquierdas de Málaga y preparar el aparato represor contra la clase trabajadora que empieza a luchar.
Estas actuaciones policiales evidencian el proceso de reacción que se está produciendo en el aparato del Estado burgués y demuestra el carácter antidemocrático del sistema capitalista, degenerado y agónico, que no puede mantener siquiera el aspecto de "democracia formal". Mientras reprimen a la juventud de izquierdas hacen la vista gorda con los cachorros del fascismo, que se pasean impunemente con actos, banderas e indumentaria provocativa del más rancio y peligroso nazi-fascismo sin que se les toque un pelo.
El domingo 22 por la tarde se convocó una concentración de protesta en la Plaza de la Constitución con el fin de exigir la puesta en libertad de los detenidos y su inmediata absolución.
Desde El Militante llamamos a toda la juventud y a la clase trabajadora a movilizarse tanto contra la pérdida de conquistas de derechos civiles como de derechos laborales. Hay que dotar esta lucha de un contenido consecuente y de izquierdas, que unifique las luchas de los jóvenes y todo el movimiento obrero contra el enemigo común que tenemos, como son los fascistas y el sistema capitalista-imperialista, que les ampara y defiende, exigiéndoles a nuestros dirigentes sindicales y políticos que es urgente la convocatoria de una Huelga General contra la crisis, el paro, y los ataques que sufrimos los trabajadores.