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Ser estudiante en Salamanca y encontrar una vivienda digna en alquiler y que no tenga un precio abusivo, es como encontrar agua en Marte. Parece que ya lo tienes... pero siempre pasa algo por lo que se te escapa.
No vine aquí por gusto, sino porque la carrera que me gustaba no estaba entre las ofrecidas en Asturias. Y cuando comienzas a buscar piso, te encuentras que los precios que se anuncian, por ejemplo en la mismísima página web del Servicio de Orientación al Universitario son falsos, pueden pedirte hasta 50 euros más al mes más gastos, por supuesto. Parece mentira que la web de la universidad permita este tipo de estafas.
Aunque no quiero contarles mi vida, sí me gustaría relatar un par de anécdotas que demuestran fielmente cuál es la situación de la vivienda en esta ciudad.
Fui a cerrar un contrato a casa de una "pobre mujer", y cuál fue mi sorpresa cuando comprobé que su recibidor (fue lo único que pude ver de su humilde hogar) era más grande que el estudio que pretendía alquilarme por 400 euros al mes. Bueno, en el anuncio el precio inicial era 350 euros. Cuando hablé con ella por teléfono me dijo que no era ese el precio, sino que era 385 euros más los gastos de la luz. Pero como sólo pretendo alquilarlo por seis meses (hasta que acabe la carrera) me dijo que entonces eran 400.
Al leer el contrato me volví a sorprender: entre los motivos por los que me podían echar del estudio se encontraba el "cometer actos inmorales o impuros". Que cada uno piense lo que quiera, aunque para mí, pagar 400 euros al mes más gastos ya es un acto inmoral e impuro, realmente es una estafa. Un ejemplo de usura bastante claro.
Pero por si quedaba alguna duda, cuando le planteo que no podía pagar tanto, primero me rebajó 7,5 euros (¡!) y después volvió a dejármelo en 385 euros al mes.
Salamanca es una ciudad que vive del turismo de fin de semana yde los estudiantes de su universidad. Veamos que opina el señor Battaner, "Rector Magnífico", de todos estos abusos: "Queremos una Universidad que abra sus puertas y ventanas a los grandes y a los pequeños problemas, una Universidad que no esté al margen de su tiempo; una Universidad que sepa conservar lo mucho que tiene de bueno, suprimiendo lo mucho que queda de malo e incorporando críticamente toda la evolución humana". ¿Acaso cuando habla de "suprimir lo mucho que queda de malo" se refiere a que los que somos hijos de trabajadores y estudiamos en la universidad no podamos acceder a una vivienda digna?
Battaner, en su discurso de inauguración del curso académico, dejaba bien claro su modelo de universidad: "Financiemos a las Universidades estimulando la sana competencia, aplicando criterios de excelencia, (...). Huyamos de tramos lineales niveladores por lo bajo; huyamos del café para todos; huyamos, en suma, de incentivar la mediocridad".
Se refiere precisamente a algo que ya pudimos escuchar con el gobierno del PP: fuera los hijos de los trabajadores de la universidad. En este esquema sí que encajan los actos de usura explicados antes. Luchemos por una universidad, pública y de calidad, para los hijos de los trabajadores, basta de trabas económicas. Luchemos porque nuestro futuro no pase por tener que vivir debajo de un puente.

Una estudiante sin techo