Corriente Marxista Internacional

En el mes de enero, pocos días antes de los bombardeos de EEUU que asesinaron a 18 personas —entre ellos cinco niños— en la franja fronteriza con Afganistán, pudimos entrevistar a Manzoor Ahmed, diputado del Partido del Pueblo de Pakistán en el parla En el mes de enero, pocos días antes de los bombardeos de EEUU que asesinaron a 18 personas —entre ellos cinco niños— en la franja fronteriza con Afganistán, pudimos entrevistar a Manzoor Ahmed, diputado del Partido del Pueblo de Pakistán en el parlamento paquistaní y presidente del PTUDC (Campaña en Defensa de los Sindicatos Paquistaníes) y a Lal Khan, editor del periódico marxista paquistaní The Struggle. Hablaron sobre la campaña de solidaridad revolucionaria tras el terremoto que desvastó Cachemira y de la situación política del país. Existe un gran malestar social contra el débil régimen del general Mussarraf, que el brutal terremoto ha acentuado aún más. Reproducimos un brevísimo extracto.

Sobre el terremoto

y la campaña de solidaridad

Manzoor.— Establecimos cinco campamentos en las principales ciudades con doctores y enfermeros. Luego llegaron las caravanas con medicinas. Conseguimos organizar 29 camiones.

Las fuerzas de USA y de la OTAN han ayudado a los fundamentalistas. El ejército confiscó cinco camiones de nuestra campaña que venían de India (...).

Lal Khan.— El terremoto fue una tragedia, pero tuvo también otra cara: la capacidad de las masas de levantarse para reaccionar (...).

Está claro que si las ayudas hubiesen llegado en cuatro horas el 80% de las víctimas se hubiesen salvado, en 24 horas se podía haber salvado el 50% y en 72 horas se acababan las posibilidades. (...) El ejército comenzó la operación de salvación después de ochenta horas.

Sacamos mucho dinero para la campaña en un contexto como el de Pakistán. Un detalle importante: ¡dos terceras partes del total vinieron de la India!

Situación política en Pakistán

Manzoor.— El crecimiento del PNB ha pasado de 8,2 a 6%. La pobreza se incrementa, también el paro.

La cuestión nacional es explosiva. (…) El Estado no es capaz de resolver los problemas básicos: educación, sanidad, agua potable. (...) En última instancia la cuestión nacional es una cuestión de pan. Ha explotado en Beluchistán (…) no sólo en Punjab y Cachemira (…) ¿Y que dicen los nacionalistas? Son terratenientes y también son explotadores y se limitan a pedir más dinero al gobierno. Nosotros ligamos la cuestión nacional y de clase. No hay otra salida.

El principal banco ha sido vendido por un precio ridículo. El gobierno también ha vendido la mayor empresa de Pakistán: la de telecomunicaciones. Hubo un movimiento de resistencia muy combativo, en el que nuestra corriente jugó un importante papel. (…) En un momento dado el estado había sido derrotado, pero el lamentable papel de los dirigentes sindicales cambió el resultado. El ejército ha ocupado todas las instalaciones… Ahora se preparan para privatizar la acería de Karachi.

Lal Khan.— Mussarraf está acabado. El 2006 será un año decisivo para las fuerzas del marxismo, un año clave de cambios en el país. Y creo que será clave para la revolución paquistaní.


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