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La quinta caravana de solidaridad revolucionaria llegó a Cachemira el 17 de noviembre después de cruzar la línea de control en Chagothi. Esta caravana iba encabezada por A. R. Shaheen, miembro del parlamento de Baramula (Cachemira india). A. R. Shahe La quinta caravana de solidaridad revolucionaria llegó a Cachemira el 17 de noviembre después de cruzar la línea de control en Chagothi. Esta caravana iba encabezada por A. R. Shaheen, miembro del parlamento de Baramula (Cachemira india). A. R. Shaheen fue el parlamentario que no se le permitió entrar en Cachemira con la primera caravana de solidaridad revolucionaria en su última visita a Pakistán. Esperó tres días en la frontera pero el estado pakistaní no le permitió entrar en Cachemira.

El compañero Shujat Kazmi y Qamer del JKPSF (Federación Estudiantil del Pueblo Cachemiro Jammu), junto con otros compañeros, fueron a Chagothi para recoger la caravana. Sin embargo, se encontraron con algunos problemas. Al principio las autoridades pakistaníes no permitían a los compañeros cruzar la frontera, la excusa era que sus nombres no estaban “en la lista”. Por la tarde, después de varias horas de espera, las autoridades fronterizas dijeron que sus nombres estaban incluidos en la lista y que podían atravesar la frontera para recoger la caravana.

La caravana llevaba muchos productos de ayuda a Cachemira, incluidas mantas, tiendas de campaña, medicinas, utensilios del hogar y arroz. Cuando los compañeros llegaron a la caravana para recoger la caravana, ¡el estado se negó a entregarles las mercancías! Los compañeros recibieron algunas mantas y les dijeron: “regresad mañana, entonces ya veremos”.

Los compañeros han intentado reiteradamente recoger todos los productos de la caravana, pero el estado se niega a entregárselos. Estos bienes son esenciales para la supervivencia de cientos de personas de Cachemira, aún así el estado se niega a entregárselos a nuestros compañeros. Este escándalo revela la realidad que existe en la línea de control. La apertura de la frontera entre la Cachemira india y la pakistaní es sólo un acto diseñado a mostrar al mundo que Pakistán está ayudando en serio a las devastadas masas de Cachemira, pero la realidad revela su crueldad y desconsideración hacia al sufrimiento de su propio pueblo.

La respuesta del régimen de Musharraf al desastre sísmico ha sido burocrática e inepta. Ha interferido continuamente en nuestra campaña de ayuda. Varios camiones de nuestras primera caravana solidaria fueron secuestrados y ahora se ha apoderado de la mayoría de los productos de nuestra quinta caravana. Son estas acciones, junto a otras como la negativa a permitir la ayuda de India y el retraso de la “apertura” de la línea de control, lo que alimenta la furia de las masas hacia el régimen. La podredumbre del régimen se puede ver claramente en todo el mundo. Cuando se aproxima el invierno a Cachemira el régimen de Musharraf ha cerrado los ojos ante el sufrimiento de millones de personas afectadas por el desastre. El régimen ha demostrado claramente que no está interesado en ayudar a millones de desesperados, que sólo está interesado en mantener su dominio y enriquecerse apropiándose de la ayuda donada y recogida entre los pobres del subcontinente. Muchas miles de personas del subcontinente y el resto del mundo han donado tiempo y dinero, han trabajado duro para hacer realidad nuestra campaña de ayuda, ahora el estado está interfiriendo e intentando arruinar este trabajo.

Es esencial que nos devuelvan los productos de ayuda. ¡Exigimos que el estado devuelva la ayuda! Todavía estamos intentando que estos productos se nos devuelvan para poder llevarlos a los campos de ayuda y aldeas afectadas.

Podéis enviar mensajes de protesta a este sitio:

http://www.presidentofpakistan.gov.pk/Write2thePresident.aspx

Explicad lo ocurrido y exigid que se detenga este comportamiento escandaloso.

Enviad también un mensaje de protesta a la embajada de Pakistán en vuestro país, podéis encontrar la dirección en:

http://www.embassyworld.com/embassy/pakistan.htm