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Hoy América Latina arde. Hartos de décadas por no decir siglos, de opresión y de miseria las masas vuelven a mostrarnos el camino de la lucha y de la dignidad. ¿Por qué? ¿A qué se debe esta situación? No estaría de más que nos preguntásemos cuáles so Hoy América Latina arde. Hartos de décadas por no decir siglos, de opresión y de miseria las masas vuelven a mostrarnos el camino de la lucha y de la dignidad. ¿Por qué? ¿A qué se debe esta situación? No estaría de más que nos preguntásemos cuáles son las causas de esta situación tan insoportable para la inmensa mayoría de la población. Vemos las enormes manifestaciones de Argentina donde, en grandes cartelones, los argentinos se quejan del hambre. ¿Acaso no es Argentina uno de los mayores exportadores de alimentos del mundo? Brasil tiene índices de pobreza absolutamente escandalosos ¿pero no se trata de un país enorme dotado de gigantescas riquezas naturales? Así uno tras otro, país tras país, América Latina entera nos muestra una situación similar de convulsiones sociales provocadas por la extrema pobreza de las clases oprimidas.

En su magnífica obra Las venas abiertas de América Latina el uruguayo Eduardo Galeano nos muestra de una forma clara y sencilla pero abundantemente documentada, el brutal y despiadado saqueo al que los imperialistas han sometido el continente no poniendo reparos a su avaricia insaciable. En este proceso no han dudado en esclavizar y destruir pueblos enteros esquilmando todas las riquezas posibles. Primero los españoles y portugueses con el monocultivo, el horror del tráfico de esclavos y la extracción masiva de recursos minerales. Después del proceso de independencia los ingleses y los norteamericanos, de una forma más sutil y pero igualmente efectiva, mediante el intercambio desigual. En nombre de la democracia, la libertad y el progreso dan golpes de estado para instaurar dictaduras reaccionarias, todo con tal de mantener y ampliar su margen de beneficios, todo con el beneplácito y la complicidad de las burguesías de los respectivos países.

De lo único que carece este libro, lo que realmente se echa en falta es una alternativa por parte del autor a la monstruosa situación a la que el imperialismo ha empujado a millones de personas. No entra siquiera nuestro autor a plantear el tema, limitándose a exponer el problema y dar sus causas y raíces históricas.

Por cierto que en esta época en que vemos a la gran mayoría de los periodistas absolutamente dependientes y serviles a la burguesía, intentando ganarse sus favores a costa de insultar a quien da la batalla contra este sistema, hemos de valorar mucho más esta obra de Eduardo Galeano porque nos demuestra que se puede hacer buen periodismo, periodismo de calidad, denunciando la realidad de la inmensa mayoría de la población.

Interesante y ameno, clave para entender la situación social de América Latina.

Adquiere el libro en la

Fundación Federico Engels

13,50 euros – 486 páginas