Corriente Marxista Internacional

Michael Moore es más conocido en nuestro país como cineasta por haber ganado el Oscar al mejor documental en 2002 con el reportaje Bowling for Columbine, y por haber dejado patidifuso a medio Hollywood con su brutal discurso contra la guerra de Iraq Michael Moore es más conocido en nuestro país como cineasta por haber ganado el Oscar al mejor documental en 2002 con el reportaje Bowling for Columbine, y por haber dejado patidifuso a medio Hollywood con su brutal discurso contra la guerra de Iraq y contra George Bush en la gala de la entrega de premios.

Estúpidos hombres blancos no es su primera obra, pero si la primera que ha sido traducida al castellano y al igual que su cine derrocha ironía y crítica sagaz e inteligente. Es políticamente incorrecto se mire por donde se mire, así que su lectura supone un ejercicio de salud mental.

Realiza un espectacular repaso por varios temas de interés social como el racismo, la cuestión de la mujer, de los homosexuales, el medio ambiente, la educación y la política en general. Hay una dedicatoria especial a George W. Bush y al conocido fraude electoral que protagonizó, al que Moore llama Un golpe a la americana, y una divertidísima y demoledora Carta a George Bush.

Tampoco deja títere con cabeza cuando se refiere a los republicanos y a los demócratas, sacando la conclusión de que, dado el aprecio que se tienen, lo mejor sería que se fusionaran, evitando así confusión a los trabajadores que podrían crear su propio partido. Desgraciadamente Michael Moore no es nada consecuente con lo que él mismo escribe y para las próximas elecciones presidenciales no parece que haya sentido ninguna vergüenza en apoyar a los demócratas, a pesar de lo que dice en el libro.

No se le escapa detalle y todo lo dicho está más que documentado al final del libro, creo que más que para convencernos de su veracidad para cubrirse las espaldas pues “destapa” a las claras secretos que son bien conocidos o intuidos, pero conscientemente silenciados.

Cuenta el autor en el prólogo las vicisitudes que hubo de pasar para que le publicaran el libro, especialmente después de los atentados del 11-S. Aunque el libro ya estaba impreso, la editorial le dijo: “No podemos sacar el libro a la venta tal como está escrito. El clima político del país ha cambiado. Nos gustaría que pensaras en rescribir el 50% de tu trabajo..., que omitieras las referencias más duras a Bush y que rebajaras el tono de tu disensión”. Finalmente el libro se distribuyó por las presiones de la gente que se enteró de la censura, pero se hizo sin ninguna publicidad mediática. Aún así ha sido récord de ventas durante meses obligando a la editorial a realizar más de nueve ediciones.

Y este es, quizás, el mayor logro de este libro que además de hacerte pasar un rato divertido contando verdades como puños, ayuda a eliminar los prejuicios que tenemos en el resto del mundo respecto al pueblo norteamericano. Pues a pesar de la moto de patriotismo que nos venden resulta que también los trabajadores americanos piensan y son críticos con el sistema capitalista. Toda una lección para los escépticos y un argumento de esperanza para los revolucionarios.


Nueva página

Para mantenerse al día con nuestras actualizaciones, por favor visite nuestra nueva página en luchadeclases.org