Corriente Marxista Internacional

Bolivia

El pasado día jueves 28 de febrero, se llevó a cabo en Potosí el debate público organizado por la Corriente Marxista Internacional - El Militante de Bolivia: fue un día muy particular para los potosinos. En la tarde la multitudinaria marcha de cacerolas vacías contra la inflación realizada por FEJUVE y  COMCIPO y todas las entidades afiliadas a estos entes matrices ha acabado en el saqueo de los principales mercados de la ciudad, el Mercado Central, Uyuni, Chuquimia, y de muchas tiendas de la Calle Bolívar y adyacentes: la clara muestra de la rabia explosiva del pueblo hacia la especulación y el saboteo económico de la oligarquía.

 

Estamos orgullosos de anunciar el lanzamiento de la nueva página web en Bolivia, El Militante Bolivia, vinculado a la Corriente Marxista Internacional. El periódico escrito saldrá muy pronto. En esta página se pueden encontrar análisis marxistas de los acontecimientos en Bolivia y en América Latina basados en las ideas de la CMI.

El que sigue es el llamamiento de un luchador social y organizador del movimiento obrero boliviano, ex dirigente de la Central Obrera Boliviana de la cual compartió éxitos y derrotas, que en muchos casos se tradujeron en exilio y detención. Su autor lo concibió como carta abierta al gobierno y a las organizaciones sociales y sindicales en este momento decisivo para el proceso de cambio de Bolivia. Lo publicamos compartiendo de manera militante la misma necesidad de defender y profundizar el cambio, especialmente ahora que por dentro, al lado y claramente al frente del gobierno muchos quieren detenerlo, aguarlo y finalmente socavarlo. (El Militante - Bolivia, Corriente Marxista Internacional)

La tranquilidad de estas fiestas navideñas no ha ilusionado a los bolivianos. El año viejo ha llevado el país al borde de la guerra civil, con una división sin precedentes en su historia republicana y contradicciones sociales e institucionales insanables. La perspectiva para el nuevo año es clara para todos: o el movimiento obrero, campesino e indígena de Bolivia que ha protagonizado esta década de insurgencia popular del país puede afirmar definitivamente sus intereses en el campo económico, político y social, o la oligarquía y el imperialismo destruirán el país, antes que perder su dominio.

Bolivia enfrenta momentos decisivos. La reacción está utilizando todas las armas a su alcance para doblegar al gobierno de Morales.

Horas dramáticas en Bolivia: como decíamos hace tiempo llegó el momento de la rendición de cuenta entre los opuestos intereses sociales, y llegó en el momento más desfavorable y de la manera peor no solo para el gobierno, sino para todo los explotados del país. Frente al interminable impasse en el cual morían la Asamblea Constituyente y las pequeñas reformas sociales promovidas por el ejecutivo, el MAS intentó forzar la mano, sin una verdadera comprensión del cambio en las correlaciones de fuerza entre las clases sociales. Un cambio que profundice el proceso revolucionario y abandone cualquiera ilusión en el capitalismo, andino o como sea, es ahora indispensable para revertir la situación: las esperanzas de que este cambio se dé residen ahora en gran parte en el movimiento obrero, minero y campesino y sus organizaciones.

El gobierno de Evo Morales atraviesa la más profunda crisis de su gestión. En medio de duras confrontaciones parlamentarias y callejeras la Asamblea Constituyente quedó suspendida por un tiempo indefinido, paralizada por el debate sobre un tema absolutamente secundario: el de la capitalidad plena para la ciudad de Sucre, departamento de Chuquisaca, actualmente capital política del Estado pero no administrativa.
En Bolivia, la revolución está alcanzando un punto crítico. Desde su llegada al gobierno, Morales ha promovido algunas reformas: ha nacionalizado algunas empresas, ha incrementado los recursos del Estado al conseguir mayores ingresos por la exportación de los hidrocarburos, hay mejoras en la salud y la educación, pero son completamente insuficientes para terminar con la pobreza de las masas, modernizar el país, y liberarlo del acoso imperialista y de los intereses de las multinacionales y la oligarquía.
El jueves 5 de octubre estallaron enfrentamientos violentos en la ciudad minera de Huanuni, Oruro (Bolivia), que dejaron 16 muertos y muchos otros heridos. Los enfrentamientos comenzaron cuando 4.000 “cooperativistas” intentaron ocupar la principal m
En un artículo anterior tratamos en profundidad la situación económica y social general de Bolivia. Nuestro objetivo era hacer un balance de lo que había hecho el nuevo gobierno boliviano y al mismo tiempo ofrecer una perspectiva y un programa al mov

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