Corriente Marxista Internacional

Bolivia

El 4 de mayo ha representado un punto de inflexión importante en la crisis política de Bolivia, marcada por las vacilaciones del gobierno de Evo Morales, que han alentado, durante dos años, las osadías de la derecha y de la burguesía nacional, derrotadas en las elecciones del diciembre del 2005. Obviando todas las objecciones de naturaleza legal, el Comité Cívico Pro Santa Cruz de la Sierra, representante de los latifundistas y grandes industriales del Oriente boliviano, impuso en esta fecha el referéndum para la aprobación de su Estatuto Autonómico redactado en algo como 48 horas por un grupo de "sabios" politiqueros del viejo régimen, coadyuvados por docentes universitarios e industriales.

En estos momentos tan difíciles por los que atraviesa el país lo que  esperamos de los periodistas y de los analistas políticos, es que sean imparciales y por sobre todo objetivos en los análisis que hacen, en este caso, hablando de los resultados del referéndum del 4 de mayo. Es por eso que esperamos que no engañen más a la población.

Vino con paso lento mientras sus ojos escudriñaban fraternalmente a los presentes. Sin aparatos de seguridad, sin halo de poder intimidante, con su vicepresidente como acompañante y con la mano bien abierta para homenajear la solidaridad de los pocos, privilegiados, que ahí estábamos. La Paz, Bolivia, Salón Rojo del Palacio Quemado. Primero de mayo. Más de 12 mil firmas solidarias estampadas electrónicamente desde todo el mundo para hacerse presente en Bolivia a estas hora de tensión y decisiones, hora de balances y profundización.

El 4 de mayo la oligarquía de Santa Cruz había preparado una gran celebración. Su autonomía dictatorial y "neoliberal" debía ser "aprobada", es decir, aprobada por el "pueblo de Santa Cruz". Los resultados oficiales daban una victoria al "sí" con un 85 por ciento y sólo un 15 por ciento al "no". La elite dominante de Santa Cruz, el centro económico de Bolivia, celebró el resultado durante toda la noche. Pero detrás de estos números se esconde otra realidad distinta.

El Referéndum Autonómico organizado por la derecha y la oligarquía de Santa Cruz de la Sierra ha sido un sonoro fracaso acompañado por la resistencia popular y movilizaciones en todo el país. Aunque mientras escribimos siguen los festejos en la Plaza 24 de Septiembre de la capital cruceña la derrota del movimiento autonomista es evidente: aun queriendo tomar como verídicos los datos electorales que van comunicando tanto la Corte Departamental Electoral como los medios de comunicación, la aprobación a la Autonomía es inferior en términos absolutos a la del referéndum del 2006. La realidad pero no es como la pintan estas instituciones supuestamente imparciales.

Este 1° de mayo, mientras tanto que en todo el país las marchas de la clase trabajadora expresaban su firme repudio al Referéndum Autonómico de Santa Cruz, el gobierno emitió una serie de decretos supremos de gran importancia, entre ellos el que obliga Telecom Italia a vender al Estado la mayoría de su paquete accionario en la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL).

En Bolivia, la oligarquía ha lanzado un desafío importante al gobierno de Evo Morales en forma de un referéndum sobre un "Estatuto Autonómico" en el departamento oriental de Santa Cruz. El estatuto, si se aprueba en este referéndum anticonstitucional, daría a Santa Cruz el derecho, entre otros, a aprobar sus propias leyes, en particular sobre cuestiones como la reforma agraria, el control de los beneficios sobre los recursos naturales localizados en la región, aprobar su propio presupuesto y lo más importante de todo, crear sus propias fuerzas de seguridad. El plan de la oligarquía, como explicaba el prefecto de Santa Cruz, es que esta medida fuera seguida por referendos similares en Beni, Pando y Tarija, los otros departamentos que forman la Media Luna Oriental de Bolivia.

La coyuntura actual esta dominada por la inflación creciente y la arremetida de la derecha. El dialogo impulsado por el MAS y el gobierno con la oposición ha fracasado estrepitosamente. El sabotaje económico se extiende por todo el país, junto con la amenaza separatista del Oriente, impulsada por la oligarquía.

Desde el pasado mes de octubre un grupo de compañeros, principalmente de Potosí y Santa Cruz de la Sierra, comenzamos a reunirnos decididos a profundizar un análisis y una práctica consecuente construyendo un punto de referencia marxista para los trabajadores, campesinos, pueblos indígenas y jóvenes protagonistas de la lucha por el cambio de los últimos años en Bolivia.

El pasado sábado y domingo se ha realizado en Cochabamba el ampliado de la organización juvenil del MAS. Los marxistas de Santa Cruz presentaron esta resolución con la cual llaman Juventudes y el partido a romper el dialogo, nacionalizar las empresas productoras de alimentos - como piden también campesinos y  gremiales - y movilizarse contra del Estatuto Autonómico. La resolución ha sido aceptada como contribución de las Juventudes de Santa Cruz, para ser compatibilizada con contribuciones que vengan de otros departamentos: tal vez una forma para no asumir la decisión concreta que reclaman trabajadores, campesinos y sectores empobrecidos del país entero, y no de un departamento.


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