Corriente Marxista Internacional

Argentina

Estamos publicando un llamamiento urgente de solidaridad con los trabajadores del IMPA en Argentina, contra el posible desalojo de la empresa. Pedimos a todos los lectores que circulen ampliamente el llamamiento y que se aseguren que se envíen la mayor cantidad posible de resoluciones de sindicalistas, trabajadores y estudiantes.

Inicio de una recomposición política por la izquierda y ocaso del kirchnerismo

Lo más relevante de las elecciones legislativas del 28 de junio fue la irrupción del movimiento político de izquierda Proyecto Sur en el primer plano de la escena política nacional. Proyecto Sur alcanzó el segundo lugar en la ciudad de Buenos Aires, capital del país y segundo distrito electoral más importante de la nación, y obtuvo el 24,2% de los votos, 440.000 sufragios. Metió cuatro diputados nacionales en el Congreso y ocho diputados en la Legislatura de la Ciudad, convirtiéndose en la principal fuerza de oposición al gobierno de derecha de Mauricio Macri en la Capital.

La CTA resolvió convocar a un Paro Nacional para el próximo 27 de mayo, con movilizaciones en todas las provincias. Al mismo se llega luego de que los reclamos urgentes formulados en el Congreso de la Central, a fines de marzo, fueran desoídos por el gobierno, pese a la Jornada del 22 de abril y las numerosas luchas sectoriales de estas últimas semanas.

La maniobra del gobierno, que adelanta cuatro meses las elecciones (del 25 de octubre al 28 de junio), acelera los tiempos políticos y obliga a reacomodarse a la oposición de derecha. Pero también pone en evidencia las dificultades de la dirigencia de los trabajadores y de los sectores políticos a la izquierda del kirchnerismo para asumir la tarea histórica del momento: iniciar la construcción de una herramienta política de masas con un programa socialista que sume a nuestro país a los procesos que avanzan en toda América Latina: Venezuela, Bolivia, Ecuador, El Salvador, Paraguay...

El anuncio de nacionalización del sistema de pensiones privados por parte del gobierno argentino, el 21 de octubre, fue motivo de gran griterío por parte de la prensa española. El enésimo batacazo del Ibex-35, al día siguiente de conocerse la medida, sirvió para dar un tinte todavía más dramático a lo que se pintaba, prácticamente, como una declaración de guerra.

Los trabajadores del Subte obtuvieron un primer triunfo: consiguieron paralizar la expulsión de los 21 miembros del Cuerpo de Delegados que pretendía llevar a cabo la burocracia sindical de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) en un Congreso Extraordinario que decidió suspender en el último momento.

Los trabajadores del subte nos encontramos frente a una situación de extrema gravedad: la Comisión de Ética Gremial de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) ha decidido revocar el mandato de nuestros delegados y expulsarlos de la organización gremial.

El fracaso inesperado en el Senado del proyecto oficialista sobre las retenciones móviles a la exportación de la soja y el girasol, viene a profundizar la crisis del gobierno kirchnerista y expone a las claras el fiasco estrepitoso de su proyecto político, la llamada Concertación plural. La resolución del Senado, terminada de definir por el Vicepresidente Cobos a favor de la oposición de derecha tras alcanzarse un empate en la votación, fue la culminación de un espectáculo vergonzoso que refleja la naturaleza corrupta y fraudulenta de la democracia burguesa, de sus instituciones, y de los partidos políticos que las sustentan.

Entrevista a Gabriel Reyes trabajador de Zanon, empresa recuperada por sus trabajadores en Argentina

El conflicto del campo argentino, que dura cuatro meses, ha provocado una dura crisis política al gobierno de Cristina Kirchner. El conflicto se inició cuando el gobierno introdujo un sistema móvil de impuestos a la exportación de la soja y el girasol (retenciones), que incrementa automáticamente las retenciones si aumentan los precios internacionales de estas oleaginosas. Según el gobierno, la penalización de las exportaciones agropecuarias incrementa la oferta de alimentos en el mercado interno y contiene sus precios, y frena la expansión del cultivo de soja en detrimento del trigo y de la producción vacuna.

La clase obrera debe movilizarse contra el cierre patronal y la derecha con sus propias banderas 

El llamado conflicto del campo volvió a agravarse el día sábado con la represión del corte en la ruta 14, a la altura de Gualeguaychú, y la detención de 19 propietarios agrícolas, luego liberados, que participaban en el mismo. A esta altura de las circunstancias, el conflicto ha dado un salto en calidad configurando una importante crisis política que ya marca un antes y un después, en el gobierno de los Kirchner.

El conflicto del campo ha polarizado la situación política nacional a niveles impensados hace unos meses. En otros artículos ya dejamos sentada nuestra posición, cuando nos opusimos al lock-out patronal del campo (Leer: Frenar a los monopolios agroexportadores y a la derecha. Basta de chantajear al pueblo; La clase obrera y el pequeño productor deben unirse Contra los terratenientes, los monopolios, la derecha y la política del gobierno; y No al lock-out patronal agropecuario).

El conflicto del campo ha sacado a la luz la inestabilidad social subyacente que pervive en nuestro país desde la erupción del Argentinazo. Pese al tiempo transcurrido, la sociedad sigue sin encontrar su punto de equilibrio.

La clase obrera y el pequeño productor deben unirse contra los terratenientes, los monopolios, la derecha y la política del gobierno 

En el momento de redactar este artículo no estaba clara la continuidad del paro patronal agropecuario convocado por la Sociedad Rural, Confederación Rural Argentina (CRA), Coninagro y Federación Agraria, tras fracasar la primera reunión negociadora con el gobierno. Por tanto, el contenido de este artículo tiene un carácter condicional y queda sujeto al desarrollo de los acontecimientos de los próximos días y semanas.

Con una acumulación de riqueza pocas veces vista en el país (812.072 millones de pesos de Producto Bruto Interno-PBI en 2007 con un superávit fiscal equivalente al 3-5% del PBI), y nubes de tormenta en el horizonte de la economía mundial, es inevitable para el campo popular responder al creciente planteo: ¿de quién es la riqueza que se produce a tasas chinas, y para qué intereses de clase sirve semejante acumulación?

La clase obrera y el pequeño productor deben unirse contra los terratenientes, los monopolios, la derecha y la política del gobierno 

La victoria electoral de Cristina Kirchner en las elecciones presidenciales de octubre parece haber borrado de un plumazo de la situación política nacional el cuadro de tremenda inestabilidad que acosó al gobierno de Néstor Kirchner a lo largo del último año. Mucho más lejanos parecen los días míticos de diciembre del 2001, cuando la ola de indignación popular hizo saltar hasta 4 presidentes del sillón de la Casa Rosada en el plazo de 10 días.


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